El incidente de sobredosis múltiple ocurrido la semana pasada en Arecibo, el cual dejó el saldo de seis muertos y una veintena de hospitalizados, no solo pone de relieve el alto volumen que experimenta la Isla de estos tipos de casos, sino que también reitera la necesidad de atenderlos desde un enfoque educativo y salubrista y no de manera punitiva, según profesionales de la salud entrevistados por EL VOCERO.
Aunque las autoridades sospechan que las seis muertes fueron provocadas por una sobredosis de fentanilo, las fuentes consultadas por este rotativo indicaron que en Puerto Rico estos incidentes no ocurren exclusivamente con esta sustancia, sino que existe una tendencia de “policonsumo” de sustancias controladas, que urge atender.
“No veamos la situación como una que es meramente de una población… Nadie está exento de una situación como esta… Si usted tiene contacto con una persona que tiene problemas con sustancias controladas, usted debe de saber que eso es considerado una enfermedad que se trabaja (y) que se atiende… para poder fortalecer a ese ser humano para que pueda salir de la situación en la que se encuentra”, expresó la doctora Isis Rosales Concepción, psicóloga clínica del Departamento de Salud (DS).
Mientras que las autoridades informaron la semana pasada del hallazgo en el sector El Coto en Arecibo de seis personas muertas a consecuencia supuestamente de una intoxicación con fentanilo, la portavoz de prensa del DS, Lisdián Acevedo, confirmó a este medio que en total unas 27 personas mostraron síntomas de sobredosis, ocho de los cuales continuaban hospitalizados en la tarde de ayer.
Aunque se informó que la población más vulnerable son los usuarios habituales de drogas, dentro del perfil de los afectados por sobredosis también hay usuarios ocasionales.
Según la Agencia Federal para el Control de Drogas (DEA, en inglés), el fentanilo es un fármaco opiáceo sintético 100 veces más potente que la morfina.
Rosales Concepción, quien explicó que una sobredosis por fentanilo puede ocurrir accidentalmente por tocar un parcho o consumir una sustancia alterada, exhorta a la población a educarse sobre cómo administrar la Naloxona, medicamento utilizado para revertir los efectos de una sobredosis por opioides, ya que “nadie está exento de una situación como esta”.
“Tenemos que reconocer que el trastorno por uso de sustancias es una enfermedad crónica donde la persona pierde el control, de ese deseo de que su cuerpo le está pidiendo esa sustancia… Así que, ante esa desesperación y esa cronicidad de la enfermedad, la persona va a buscar la sustancia, aunque esté consciente (que le hace daño)”, explicó, por su parte, el licenciado Víctor Serrano, consejero profesional en el área de salud mental de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (Assmca).
Mientras que reiteró que la agencia rechaza los aspectos punitivos y prohibicionistas en torno al consumo de sustancias controladas, Serrano señaló que atender el problema de sobredosis por opioides requiere de un enfoque multisectorial que tome en cuenta la seguridad y la salud pública y que, además, incluya a las organizaciones sin fines de lucro y a las personas que experimentan trastornos por consumo de sustancias.
“A medida que todas las partes vemos el fenómeno, podemos ir identificando esas realidades que a lo mejor no tenemos en consideración porque no conocíamos esa información y, de esta forma, articular acciones y estrategias específicas que atiendan esas particularidades”, agregó.
“Policonsumo” de sustancias
Según datos del Instituto de Ciencias Forenses (ICF), 123 personas fallecieron por sobredosis relacionada con el fentanilo entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2024. Sin embargo, de esas muertes, solo 19 ocurrieron por intoxicación exclusiva con fentanilo, mientras que las 104 fatalidades restantes fueron el resultado de mezclas que incluían cocaína, alcohol, morfina, xilacina u otros fármacos.
“A diferencia de Estados Unidos, en Puerto Rico no hay una sola sustancia en consumo. Aquí hay un patrón de policonsumo. Es decir, que no solamente se consume cocaína (o) fentanilo, sino que es fentanilo más benzodiazepinas, más etcétera. Entonces aquí en Puerto Rico el enfoque tiene que ser uno de polisustancias y eso también ha sido para nosotros una lucha”, indicó el doctor Eduardo Zavala Mendoza, director del Programa de Opioides del DS.
De acuerdo con Zavala Mendoza, las sustancias controladas que más se consumen en la Isla son el tabaco, la heroína, el fentanilo, el alcohol y la cocaína.
De la información provista por el ICF también se desprende que de las 123 personas que han muerto este año por sobredosis relacionada con fentanilo, 112 eran hombres, 10 eran mujeres y un último caso, ocurrido el pasado 10 de marzo, no se le clasificó por género.
Los datos no incluyen las seis fatalidades ocurridas la semana pasada en Arecibo, de los cuales ya el ICF confirmó, mediante una prueba rápida, que uno de los cadáveres presentaba en su sistema fentanilo adulterado.
Esto sigue aumentando año tras año y son más las personas que por depresión, por condición de salud o por no tener la forma de trabajar con alguna situación, caen en el vicio de las drogas.
Según dato del ICF, en 2023 se registraron unas 635 muertes relacionadas con el fentanilo.
“Aunque la ocurrencia de eventos de sobredosis persiste, la cantidad de muertes asociadas a estas sobredosis se han reducido. Sin embargo, el fenómeno de lo que hemos observado en Arecibo nos alarma, puesto que puede decirse que la potencia del fentanilo continúa en aumento”, agregó Serrano.
Datos provistos por Assmca revelan que en 2022 se reportaron 2,140 sobredosis por opioides en Puerto Rico. Mientras que 1,385 de estos casos no resultaron en muerte gracias a la intervención de diversas agencias, 755 culminaron en fatalidades.
“Esto sigue aumentando año tras año y son más las personas que por depresión, por condición de salud o por no tener la forma de trabajar con alguna situación, caen en el vicio de las drogas… Cuando se empezó era un grupo de unas 20 (o) 30 personas y ya, hoy en día, yo hago una actividad para los deambulantes en ‘Thanksgiving’… y los dos años anteriores han asistido (hasta) 300”, señaló, por su parte, Omar Delgado Mieles, fundador de la organización Ángeles Anónimos en Arecibo.
¿Qué esfuerzos se realizan en la Isla?
Según informó Rosales Concepción, como parte de los esfuerzos del DS para atender el incidente en Arecibo, la agencia entregó Naloxona a hospitales, cuarteles de la Policía, oficinas de Manejo de Emergencias, a líderes comunitarios, organizaciones y ciudadanos en general.
Zavala Mendoza también informó que, con la firma de la Orden Ejecutiva 032, se conformó un comité asesor de 12 personas para recomendar el uso de unos $25 millones para atender la crisis de opioides, dinero que, indicó, el DS recibió como parte de unos fondos especiales estatales.
De acuerdo con el director del programa de opioides, los fondos se repartirán a unas 49 organizaciones sin fines de lucro, al igual que a entidades gubernamentales y municipales para atender el tratamiento y reducción de daños, ofrecer educación y prevención, recopilar datos y desarrollar investigación. Fuente: El Vocero.
