El Departamento de Educación federal ha concedido desde el 2021 más de una decena de dispensas para que su contraparte en Puerto Rico pudiera usar fondos federales que de otra forma hubieran caducado y regresado a las arcas federales, sin opción de recuperarlos.
Las dispensas incluyen desde fondos asignados para hacer frente a desastres como Irma, María y Fiona, a la pandemia por covid-19, como a los distintos programas que buscan mejorar el aprovechamiento académico de los estudiantes. También hay una exención de presentar informes sobre el progreso de los estudiantes o la administración de pruebas de evaluación.
Una de las cartas más recientes del Departamento de Educación federal concediendo un permiso de utilizar fondos, aunque ya se había vencido su fecha de efectividad, es del 22 de marzo de este año e incluye una tabla con el dinero que se ha dejado de invertir desde el 2018.
De acuerdo con esa misiva a la que tuvo acceso El Vocero hay $281.9 millones sin usar en programas para ayudar a estudiantes desventajados, mejoras en las escuelas, servicios directo a estudiantes, programas de prevención a menores en riesgo, adquisición de lenguaje, becas de apoyo y enriquecimiento académico, para centros educativos.
Según el desglose, todavía Educación no ha usado casi medio millón desde el 2018 que se supone vayan dirigidos al incremento del dominio del idioma Inglés bajo el programa de Título III – Parte A. La cifra total correspondiente a ese año es de $431,865 que se le permitido mantener aunque no los haya usado.
Los fondos correspondientes a 2019 que se pudieron perder ascendieron a $19.3 millones y fueron asignados a cinco programas. De esos, el programa Título I, parte D para ofrecer educación complementaria que ayude a jóvenes en instituciones correccionales a que puedan realizar una transición exitosa a la escuela o al empleo una vez salgan de la institución, sólo se había usado un 20%. El resto del dinero, que suma $324,375 no se ha usado en cinco años.
Asimismo, se detalla que del 2020 quedan sin usar $108.4 millones correspondientes a seis programas. El más atrasado para ese año fue el de creación y apoyo a centros comunitarios para ofrecer servicios fuera del horario escolar, para lo que Puerto Rico tiene sin usar $29.3 millones equivalentes al 93% del total asignado. Ese programa es el de Título IV, Parte B. Tampoco se usaron $260,224, o el 80% del presupuesto -cifra similar al 2019- para educación a jóvenes en cárceles.
Mientras, quedan $153.8 millones del 2021 correspondientes a seis programas, de los cuales también están sin utilizar los de educación a menores en instituciones con $320,946 aún en caja, correspondientes al 97% del total asignado y los fondos para centros fuera de horario escolar con $27.6 millones o el 94% de los fondos.
En la carta se advierte que no se otorgarán más dispensas para el uso del dinero correspondiente al 2018 más allá de este próximo 1 de octubre, cuando comienza el nuevo año fiscal federal, por lo que si a esa fecha no se han utilizado, se perderán .
En su más reciente visita a Puerto Rico, el secretario de Educación federal, Miguel Cardona, dijo que había firmado demasiadas exenciones para que el dinero se mantuviese en la Isla y que le preocupaba que el dinero no estuviera llegando a suplir las necesidades de los estudiantes. . Aseguró que por esa razón era que estaba “empujando” la descentralización de la agencia en regiones más pequeñas con autonomía para hacer compras y tomar decisiones sobre nombramientos y asuntos que le atañen a las comunidades.
“Mi urgencia es que quiero que pase ahora mismo, sin importar quién es el gobernador… porque estamos enviando fondos federales, la administración de Biden lo está haciendo, y no están llegando a los salones. ¿Saben cuantas dispensas he aprobado para permitir que el dinero se quede aquí, que si no se cumple con los requisitos se supone que yo tome el dinero de vuelta? Yo no hice eso. Nunca le voy a quitar dinero a los niños de Puerto Rico. Pero a mí me van a condenar si permito que se vuelva a un sistema que no permite que el dinero llegue al salón de clases”, afirmó Cardona en una mesa redonda con medios durante su reciente visita a la Isla.
Hace seis meses se comprometió otra exención para que no se ajustara la fórmula mediante la cual se otorgan fondos para educación profesional y técnica a estudiantes de escuela superior y postsecundaria, bajo la Ley federal Perkins de 2006. En el 2022 se le redujeron $1.7 millones a Puerto Rico por no completar el uso del dinero.
Según los datos provistos, Puerto Rico ha solicitado en dos ocasiones consecutivas dispensas sobre el uso de esas ayudas bajo el alegato de “circunstancias excepcionales y fuera de su control que afectarán su capacidad de cumplir con los requisitos”, tales como desastres naturales y declive de recursos financieros no previstos y precipitados. En el 2022 y en el 2023 lo atribuyeron específicamente al paso del huracán Fiona y al pago de reestructuración de la deuda del gobierno central.
En otra dispensa con fecha del 20 de diciembre de 2022, la agencia federal advirtió que tenía “serias preocupaciones” de que el Departamento de Educación “no estuviese teniendo el progreso adecuado en obligar y usar los fondos para programas clave”.
“(Hemos) recibido ya varias peticiones de exención… Es nuestra expectativa que estos fondos cubiertos por cada una de estas dispensas se obliga para el 30 de septiembre de 2023. No miraremos de forma favorable ningún otro pedido relacionado”, se indicó entonces.
La información surge de un pedido de información realizado por El Vocero específicamente a la luz de las declaraciones del secretario Cardona para que se proveyeran datos de todas las exenciones firmadas desde que comenzó en el cargo.
Los datos no incluyen los permisos recurrentes para usar los fondos del programa Restart más allá de su fecha inicial de vencimiento, porque se trata de otro proceso administrativo, explicó la agencia federal. La semana pasada este medio publicó en primicia que los más de 360 generadores que se van a instalar en las escuelas entre este verano y el próximo, son producto de una extensión en el uso del dinero que caducaban en septiembre del año pasado.
Las dispensas que firma Cardona tampoco incluyen las asignaciones de la Agencia federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) para los trabajos de emergencia ni las obras permanentes tras el paso del huracán María o los terremotos.
Precisamente, el atraso con el uso de dinero es una de las razones por las cuales el secretario federal dijo que por ahora la Isla se mantendrá con un síndico que vele por el uso correcto de las asignaciones. Fuente: El Vocero.
