Se duplican las querellas de cibercrimen en Puerto Rico

Agente Especial a Cargo del FBI en Puerto Rico e Islas Vírgenes, Carlos Goris.

El cibercrimen continuó en ascenso en 2025, con pérdidas que alcanzaron miles de millones en Estados Unidos, incluyendo a Puerto Rico, de acuerdo con un reciente informe del Negociado Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés).

De acuerdo con los datos del reporte más reciente Internet Crime Complaint Center (IC3), las pérdidas en Estados Unidos ascendieron a $20,800 millones y cerca de un millón de querellas registradas, lo que representa un aumento frente a los $16,600 millones y 859,532 denuncias reportadas el año anterior.

En Puerto Rico, se reportaron 4,108 querellas reportadas, casi el doble que en 2024 cuando se reportaron 2,241. Sin embargo, las pérdidas económicas superaron los $44.2 millones, cuantía inferior a los $91.4 millones reportados en 2024.

“El IC3 es un repositorio (almacenamiento digital) de querellas que nos da a nosotros el chance de ver patrones para detener a los criminales. Si las querellas están subiendo, para mí significa que se están reportando más crímenes que nos ayudan a nosotros entender lo que está pasando. Si está disminuyendo la cantidad, tal vez no están incluyendo esa información en las querellas, o es que estamos atacando a los criminales y buscando ese dinero para devolverlo a las víctimas”, dijo Carlos R. Goris, agente especial a cargo de la oficina en Puerto Rico e Islas Vírgenes del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés).

De acuerdo con el reporte, la agencia atendió a nivel nacional unos 3,900 incidentes a través de su equipo de respuesta rápida (RAT), en los que se reportaron pérdidas por $1,163.9 millones, y lograron congelar $679,013,183 (58%).

Entre los esquemas principales, dominó el de ‘Advanced Fee’, un fraude en el que se solicitan pagos por adelantado por supuestos premios o inversiones inexistentes.

Le siguieron los fraudes de ‘Business Email Compromise’ (BEC), en el que atacantes emulan correos corporativos para lograr transferencias de dinero, y los botnets, redes de computadoras infectadas usadas para ejecutar fraudes.

“El error más grande de esos crímenes, es el error humano. Ese es el eje que usa el criminal”, dijo Goris, quien en el pasado, ha ocupado múltiples cargos de liderazgo en las unidades de ciberseguridad del FBI.

El agente especial explicó que en ocasiones podemos presionar enlaces o peticiones de información sin antes analizar si realmente esas solicitudes son legítimas.

De hecho, explicó que una de las estrategias principales que están empleando son técnicas de ingeniería social, donde los delincuentes pueden obtener información personal de forma fragmentada como llamadas en las que se hacen pasar por conocidos, hasta construir un perfil completo de la víctima.

“Ellos hacen su tarea y están buscando cuál es la información clave que les va a dar el acceso a esa cuenta”, mencionó Goris.

Para el examinador de fraude certificado, Eduardo González Green, la problemática trasciende de los individuos, sino que en ocasiones estos esquemas se ejecutan a través de los sistemas operativos corporativos.

“Ya no se trata de un asunto que se limita al sistema de información, sino que nuestra dependencia en un negocio es tan grande que ya se convierte en un ‘issue’ de manejo de riesgo, y hasta de falta de gobernanza”, expresó.

Entre sus recomendaciones, mencionó la importancia de realizar evaluaciones externas y objetivas de los sistemas de información, al señalar que “debemos retar nuestros sistemas de información.

Criptomonedas

Por otro lado, el fraude con criptomonedas concentra una de las mayores proporciones dentro de los esquemas, generando 903 querellas y pérdidas de $24.2 millones en la Isla.

“El problema es que no hay forma de rastrear, necesariamente, todas las transacciones con criptomonedas”, resaltó González Green.

Explicó que, a diferencia del sistema bancario tradicional, este ecosistema no siempre cuenta con mecanismos de cooperación entre instituciones financieras o jurisdicciones, lo que facilita que los fondos sean movidos y desaparezcan sin posibilidad de seguimiento efectivo.

Rampante fraude contra adultos mayores

Según el informe, una de las poblaciones más vulnerables a los fraudes por internet sigue siendo los adultos mayores de 60 años, con más de $7,000 millones en pérdidas en todo Estados Unidos.

“El asunto principal es que nuestros abuelos no necesariamente son tan tecnológicos como los jóvenes, pero tienen más capacidad económica. No es lo mismo robarle a un jovencito que no tiene este recurso que aquel que tenga recursos”, dijo González Green.

En Puerto Rico, los casos dirigidos a adultos mayores alcanzaron 351 denuncias, con pérdidas que sobrepasan los $8.1 millones.

El licenciado Eddie Olivera Robles, coordinador de la Red contra el Fraude de AARP, organización que representa a los adultos mayores, afirmó que el aumento en querellas de fraude cibernético contra adultos mayores es consistente con las tendencias observadas en años recientes. Sin embargo, enfatizó en que las cifras siguen subrepresentadas.

Explicó, que hay víctimas que no reportan los esquemas, particularmente los de fraude romántico o explotación financiera, por lazos emocionales con los estafadores o por temor a reconocer que fueron engañadas.

“Es un crimen de silencio y la víctima hasta cierto punto es cómplice en la medida en que no reporta el crimen”, sostuvo, al señalar que la falta de denuncia distorsiona la magnitud real del problema.

A nivel de Estados Unidos, los esquemas con mayores pérdidas entre esta población fueron los de inversión, con $3,500 millones, seguidos por los de soporte técnico, con $1,000 millones y los esquemas románticos, con $584 millones.

“La gente se ríe un poco cuando escuchan el fraude romántico porque piensan que es como algo de ‘freaks’, de alguien buscando amor por internet, pero no es así. En el caso de adultos mayores casi siempre comienza porque se sienten solos”, mencionó Olivera Robles.

A su juicio, la familia y la comunidad juega un papel “fundamental” en orientar y advertir a sus seres cercanos sobre este tipo de esquemas para mitigar el impacto.

Del mismo modo, alertó sobre la creciente sofisticación del fraude mediante inteligencia artificial, incluyendo “deep fakes” y clonación de voz, lo que permite a los estafadores suplantar identidades o simular llamadas de bancos y familiares.

Reconociendo que las estafas evolucionan con rapidez y la tecnología se convierte en herramienta tanto de protección como de engaño, las fuentes entrevistas coinciden en que la prevención y la educación digital serán determinantes para contener este fenómeno que ya se ha convertido en una amenaza estructural. Fuente: El Vocero