Se agrava el estado de precariedad en el Archivo General

El edificio principal que custodia los documentos que cuentan las historias más importantes de Puerto Rico se encuentra nuevamente en estado de precariedad, con servicios al público afectados, áreas vandalizadas y problemas de energía que no tienen fecha certera para solucionarse.

De acuerdo con la presidenta de ProSol Utier capítulo del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), Maricel Flores Carrión, los problemas estructurales de la sede del Archivo General en San Juan se han intensificado desde el paso del huracán María, por lo que la estructura no solo se ve abandonada por fuera, sino que también presenta problemas con equipos internos.

“Tú ves un archivo que ya está afeado, que la pintura está desgastada, tiene limo por todos lados, árboles que ya están creciendo en la estructura… Y ha habido vandalismo por eso mismo, porque se ve un edificio que no están cuidándolo. Si tú ves las ventanas, ya ha habido varios actos de vandalismo… Hay compañeros que me dijeron que se han quedado tres veces en el ascensor (por) falta de mantenimiento de los ascensores, que es la herramienta más importante del archivo porque es la que te da acceso a los documentos”, expuso Flores Carrión en entrevista telefónica.

La líder sindical también denunció que han cerrado el acceso a puertas en el edificio, por lo que “son pocas” las salidas de emergencia, que las escaleras de emergencia no tienen iluminación y que parte del techo acústico de la mapoteca colapso por filtración de agua.

Aunque, según la página web de la Oficina Central de Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia (COR3, en inglés), la Agencia para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) obligó unos $3.1 millones en febrero de 2021 para los arreglos estructurales del edificio, la archivera general, Hilda Ayala González, confirmó a EL VOCERO que el proyecto está “en etapa de diseño”.

“Ahora mismo la fase en que ellos se encuentran es que están haciendo los estudios de campo, confirmando la información y están por el edificio revisando las pinturas, los daños y todo eso”, abundó Ayala González, quien señaló que, “lo interesante del edificio” es que en un área del techo puede haber filtraciones de agua un día y “no vuelve a caer una gota en un año”.

Medio millón en transformador alquilado

“El problema eléctrico que tiene el edificio, aunque han tratado de atenderlo y me consta que la directora ha hecho esa parte… todo está corriendo como con una dejadez, como si las cosas no se tuvieran que atender con prioridad”, manifestó Flores Carrión.

Aunque los eventos de lluvia severa en octubre del año pasado dañaron el transformador principal que energiza el Archivo General, Ayala González indicó que desconoce cuándo la Junta de Control Fiscal (JCF) aprobará la asignación de fondos para costear un transformador permanente. Desde el 14 de diciembre de 2023, el ICP alquila un transformador temporero a razón de $42,000 mensuales, por lo que ya han gastado más de medio millón de dólares en el alquiler.

La archivera general informó que la petición que sometió el ICP ante la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP) a inicios de este año proyecta que el costo de un nuevo transformador asciende a $550,000. No obstante, Ayala González indicó que la solicitud también incluye la contratación de una compañía consultora para que haga un análisis pericial de la situación energética del edificio Dr. Ricardo Alegría Gallardo, por lo que requerirán alrededor de $660,000 en total.

“Este edificio, las necesidades que tiene por la cantidad de problemas energéticos va mucho más allá que esa cajita que nos da electricidad… Cuando estamos haciendo este proyecto para traer un transformador nuevo, no queríamos meramente traer un transformador. Así que pedimos apoyo para que también pudiésemos tener a una compañía consultora que nos haga un estudio del sistema eléctrico del edificio”, explicó Ayala González.

“El Instituto no tiene fondos propios para esto. Se le hace la petición (a OGP) y la oficina nos devuelve y nos hace preguntas y nosotros contestamos y la oficina vuelve para atrás y hace otras preguntas. Y así llevamos más de seis meses solamente tratando de contestar las preguntas que ellos tienen. Actualmente, (la petición) ya llegó a la junta. Ahora tenemos que esperar a que la junta apruebe esa petición de fondos”, añadió.

En declaraciones escritas, la JCF confirmó que recibió la solicitud el pasado 13 de noviembre y que “ha estado en comunicación constante con el ICP para obtener la información necesaria para concluir el análisis correspondiente”.

“Actualmente, la Junta de Supervisión Fiscal está en espera de confirmación de la agencia para completar el análisis”, agregó el ente federal.

No hay generador de emergencia

Mientras, Ayala González subrayó que los constantes problemas de voltaje en el área de Puerta de Tierra provocan que la luz se vaya “a cada rato”, lo que ha causado que se dañen dispositivos eléctricos. La archivera confirmó que el edificio no cuenta con un generador de emergencia desde febrero.

“El generador de emergencia del edificio… nos dio todo el apoyo durante ese periodo de emergencia y, en febrero, hubo un apagón en el área de Puerta de Tierra… y resulta que el golpe que recibió cuando llegó la electricidad, dañó el regulador de voltaje del generador”, señaló Ayala González, al puntualizar que el edificio tiene la capacidad para estar climatizado durante 72 horas.

Cuestionada sobre cómo se ven afectados los servicios que ofrecen cuando no hay servicios de energía, Ayala González indicó que, según el convenio colectivo, de no regresar la luz en tres horas, los empleados son relevados por el día y que las citas para los visitantes deben recalendarizarse.

Indicó que aunque el ICP cotizó el alquiler de un generador de emergencia, optaron por arreglar el que tienen, debido a que el costo ascendía a $45,000 mensuales.

“Esto implica numerosas coordinaciones y asciende a un costo estimado de $79,000. Estamos en espera de poder identificar fondos para poder completar el trámite”, explicó por escrito.

Para conservar los documentos históricos ante las fluctuaciones de energía, Ayala González expuso que han implementado estrategias como no abrir los depósitos donde se guardan los archivos para mantener las colecciones climatizadas durante más tiempo. También ubican abanicos industriales para mantener “el flujo de aire” dentro del espacio; y colocan deshumificadores para evitar la proliferación de hongos.

“Si el Archivo General no existe, no existe país, porque aquí es donde se redacta la historia de lo que fuimos, de lo que somos y para las generaciones futuras va a ser la manera de conocerlo. Así que no hay nada más importante que lo que es el Archivo General de Puerto Rico y el patrimonio que se custodia aquí”, concluyó la archivera general, quien sostuvo que la mejor solución para la preservación de los documentos históricos del país es construir un edificio diseñado específicamente para custodiarlos.

ICP «proyecta estar bien»

“El Instituto de Cultura se crea para preservar y conservar la historia… pero hemos visto un Instituto de Cultura que hace mucha actividad social, que proyecta que estamos bien, pero la preservación de la estructura de nuestra historia, como los museos y los lugares históricos, están abandonados”, declaró el coordinador de Prosol Utier, Ángel Figueroa Jaramillo.

Similar se expresó un empleado del Archivo General, quien prefirió mantener su anonimidad, tras criticar al director del ICP, Carlos Ruiz, por concentrarse en la contratación de contratistas temporeros y “de producir eventos sociales de baile, botella y baraja”.

“Esa es la realidad. Él ha dejado de atender la misión de preservar y conservar, no solo nuestro patrimonio documental, sino nuestro patrimonio edificado”, manifestó la fuente en entrevista con El Vocero.

No es la primera vez que el director del ICP es señalado por presuntamente incumplir con las regulaciones de conservación histórica.

De hecho, en una historia publicada por este medio en días recientes, el presidente de la Puerto Rico Historic Building Drawings Society (Prhbds), Andy Rivera, también criticó a Ruiz por priorizar las relaciones públicas de la agencia.

“Lo que pasa es que el instituto no existe aquí, ya que tiene un director que le interesa más robar cámara y hablar de fiestas. El instituto se ha convertido en un promotor de eventos y ya no es ni una pizca de lo que fue bajo su fundador, don Ricardo Alegría”, aseveró en ese momento el arquitecto.

“El director ejecutivo es, sobre todas las personas, una de las personas que más le importa todo lo que tiene que ver con el patrimonio… Lo que sucede es que descontextualizan y, cuando tú miras lo gigante que es el Instituto y los ceros recursos económicos que tiene, porque el Instituto no tiene recursos económicos propios, solamente tiene los fondos que se le asignaron o a través de ARPA o a través de los distintos proyectos que nosotros con nuestro tiempo y pestañas quemadas fuimos sometiendo para (solicitar) ese dinero, cuando comparas la cantidad de trabajo (en los pasados cuatro años) tú vas a ver un producto”,  sostuvo, por su parte, la archivera general.

Este rotativo también solicitó una reacción del director del ICP a través de su oficial de prensa, Lemil Collazo, pero este contestó que no entendía necesario solicitar una por deberse de señalamientos y opiniones anónimas. Fuente: El Vocero.