DR. PABLO RODRÍGUEZ/  Lo que Trump y RFK Jr. dijeron sobre las vacunas infantiles — y lo que muestra la evidencia

El 10 de agosto, en la Oficina Oval, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que llamó las «Recomendaciones de Vacunación Infantil de Estándar de Oro,» acompañado por el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr. Durante el acto, ambos repitieron una serie de afirmaciones falsas o engañosas sobre el calendario de vacunación infantil, según un análisis detallado de la organización independiente FactCheck.org.

La orden busca reducir el calendario de vacunas de rutina del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), que hoy protege contra 17 enfermedades, a solo 11. Es un intento de repetir cambios que un juez ya bloqueó a principios de este año, luego de que la Academia Americana de Pediatría demandara al HHS.

Trump afirmó que Estados Unidos exige «72 pinchazos» para los niños, y Kennedy elevó la cifra a «94.» Pero ningún estado exige siquiera cerca de esa cantidad de dosis para asistir a la escuela, y no existen mandatos federales de vacunación. Esas cifras solo se alcanzan contando vacunas anuales de influenza y COVID-19 hasta los 18 años, y separando artificialmente vacunas que hoy solo existen combinadas. El Dr. Paul Offit, del Hospital Infantil de Filadelfia, señaló una contradicción central: la misma administración critica el número de inyecciones mientras propone dividir las vacunas combinadas, lo que aumentaría, no reduciría, el número de pinchazos.

Trump también sostuvo que reducir el esquema alinearía a EE. UU. con otras naciones desarrolladas. Sin embargo, el propio análisis del HHS, que comparó el calendario estadounidense con el de 20 países similares, encontró que solo Dinamarca recomendaría menos vacunas que la propuesta de 11. Es decir, el cambio ubicaría a Estados Unidos casi al final de la lista, no a la cabeza.

Sobre la hepatitis B, Trump afirmó que la vacuna no debería darse hasta la adolescencia. Pero los bebés enfrentan un riesgo mucho mayor que los adultos de desarrollar infección crónica, y la mayoría de los contagios infantiles ocurren durante el embarazo o el parto. Desde que el CDC recomendó la dosis universal al nacer en 1991, los casos infantiles cayeron un 99%, de 16,000 a menos de 20 al año.

El presidente también describió la cantidad de líquido contenido en las vacunas, comparándolas con «una botella de soda.» En realidad, cada dosis es de apenas medio mililitro, aproximadamente una décima parte de una cucharadita, según explicó Offit.

Finalmente, Trump repitió que el aumento de vacunas explica el aumento de casos de autismo. Décadas de estudios científicos, examinando la vacuna MMR, sus ingredientes y el calendario completo, no han encontrado ninguna conexión entre vacunas y autismo. Buena parte del aumento en diagnósticos se atribuye a mayor conciencia y cambios en los criterios de diagnóstico, no a un aumento real equivalente.

El futuro legal de la orden ejecutiva sigue siendo incierto, y expertos de salud pública, departamentos estatales de salud y asociaciones médicas, cuestionan su validez. Mientras tanto, los especialistas recomiendan a las familias consultar directamente con su pediatra antes de alterar el calendario de vacunación de sus hijos.

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