Entre reformas económicas, controversias sobre permisos y reclamos de fiscalización, la cuarta sesión legislativa abrirá el lunes con una agenda cargada que incluye cambios al sistema de permisos, la reforma contributiva y el seguimiento a la pesquisa senatorial relacionada con Francisco Domenech, Itza García y exfuncionarios del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC).
“Un tema que yo creo que nos corresponde atender de inmediato es el tema de los permisos. Parecería que alguna gente piensa que el sistema de permisos debe configurarse para favorecer o para proteger a unos pocos. No puede ser así. El sistema de permisos tiene que ser confiable para todos, para el que pretende construir y para el que tiene la aspiración de proteger los recursos naturales y ambientales de Puerto Rico de una manera inteligente, saludable y sabia. Esa va a ser la misión que tenemos y que nos proponemos aprobar durante el mes de agosto”, adelantó a finales de julio el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, durante una conferencia de prensa en El Capitolio.
La reforma de permisos —propuesta tanto por el líder senatorial mediante el Proyecto del Senado (PS) 1173, como por la gobernadora Jenniffer González Colón mediante el PS 1183— busca agilizar la evaluación de proyectos y reorganizar el sistema de planificación en Puerto Rico. Sin embargo, ambas propuestas han generado cuestionamientos en el Senado y entre sectores municipales y ambientales por sus posibles efectos sobre la autonomía de los municipios, la participación ciudadana y el manejo de áreas como la zona marítimo-terrestre.
El vicepresidente del Senado, Carmelo Ríos, fue más allá al asegurar a El Vocero que el cuerpo legislativo aprobará un “híbrido” de ambos proyectos antes de septiembre.
“La tenemos ya al otro lado. Así que, una vez abra el Senado y la Cámara (de Representantes), las primeras dos semanas (de sesión) de seguro va a haber ya, o quizás antes, una reforma (de permisos) aprobada de camino a La Fortaleza”, afirmó sobre las prioridades del Partido Nuevo Progresista (PNP) de cara a la sesión que comienza este lunes, 17 de agosto.
Para el Partido Popular Democrático (PPD) y el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), continúan siendo motivo de preocupación las implicaciones ambientales de la reforma propuesta.
“Lo más que nos preocupa es el tema ambiental, que no se esté aprobando una reforma de permisos para, por la cocina, tratar de traer cosas que la gobernadora intentó al principio (del cuatrienio), como lo fueron los proyectos de validar los temas de las casetas de La Parguera y permisos a gran escala que tengan un impacto ambiental sustancial”, planteó el senador popular Luis Javier Hernández.
“El proyecto no es enmendable. Es bien importante que se entienda que no hay nada rescatable del proyecto, no puede aprobarse”, sostuvo, en entrevista separada, la senadora independentista María de Lourdes Santiago.
En la Cámara de Representantes, el proyecto también figura entre las prioridades de la mayoría legislativa.
“Nos quedamos en las negociaciones con el Senado, en términos de los cambios y modificaciones que habría que hacerle al proyecto que llegó de administración, de Fortaleza, porque sí va a sufrir cambios… Queremos armonizar para ver si bajamos un proyecto único entre Cámara y Senado”, indicó el vicepresidente cameral, José “Pichy” Torres. Seguir leyendo: El Vocero
