Pattaya, la «ciudad del pecado» de Tailandia en la que desembarcaron 5,000 marines de EE.UU., tras pasar más de ocho meses en alta mar

Tras una temporada récord de 250 días en alta mar sin hacer escala en ningún puerto, el portaaviones de propulsión nuclear USS Abraham Lincoln atracó este miércoles en Tailandia.

La escala en las inmediaciones de la ciudad tailandesa de Pattaya brinda a sus casi 5.000 tripulantes un descanso muy necesario.

Pattaya es famosa por su agitada vida nocturna y también por el turismo sexual, lo que le ha valido el sobrenombre de «la ciudad del pecado».

Esta denominación, utilizada frecuentemente por los medios de comunicación, ha sido rechazada por las autoridades tailandesas.

Para el ejército de Estados Unidos, Pattaya evoca poderosos recuerdos históricos.

Cuando los fatigados marineros entren en los bares y restaurantes de la ciudad, seguirán los pasos de los cientos de miles de soldados estadounidenses que acudían allí para disfrutar de periodos de descanso y recreo durante la guerra de Vietnam.

Su presencia transformó el lugar, que pasó de ser una tranquila aldea de pescadores a una de las ciudades de fiesta más famosas y frenéticas del mundo.

La llegada de los marines

A día de hoy, los callejones iluminados con luces de neón que bajan hasta la playa se ven mucho más tranquilos de lo habitual.

Los bares de la famosa calle peatonal de la ciudad (Walking Street) siguen proyectando en sus paredes vídeos de mujeres bailando en barras para intentar atraer a los visitantes.

Sin embargo, no hay muchos clientes y la mayoría parecen ser familias de Oriente Medio, más interesadas en el vendedor de helados turcos que en los bares de baile erótico.

La guerra de EE.UU. contra Irán, que ha afectado al turismo y al gasto de los consumidores, ha golpeado duramente a los negocios locales.

La perspectiva de recibir a miles de marines estadounidenses, que llevan nueve meses ahorrando su salario en alta mar, representa una oportunidad excepcional para los comercios de la zona.

El portaaviones estadounidense zarpó de San Diego el pasado mes de noviembre para cumplir una misión que, en principio, iba a durar seis meses en el Pacífico y el mar de la China Meridional.

Sin embargo, el buque fue desviado hacia el Golfo después de que Estados Unidos e Israel iniciaran operaciones militares contra Irán a finales de febrero.

Recientemente, algunos miembros del Congreso estadounidense expresaron su preocupación ante las informaciones sobre escasez de alimentos en el buque, averías en los aseos y estrés psicológico entre la tripulación.

La Marina de EE.UU. reconoció que las condiciones de trabajo habían sido duras, pero afirmó que la tripulación contaba con el apoyo adecuado.

No obstante, declinó hacer comentarios a la BBC sobre el atraque del portaaviones en Pattaya, alegando motivos de seguridad operativa.

«Que gasten dinero aquí»

Pese a su estrecha relación con China, Tailandia es un aliado de Estados Unidos en virtud de tratados bilaterales, y las visitas de buques de la Marina estadounidense a sus puertos son habituales.

Sin embargo, es probable que este sea el mayor contingente militar estadounidense que llega directamente desde una zona de guerra a Pattaya desde la caída de Saigón en 1975.

«Esta visita podría ser nuestra mayor esperanza», afirmó Anon Saiteer, vendedor de piedras preciosas en un establecimiento cercano a Walking Street.

El local ha colocado un gran cartel para dar la bienvenida a los marineros e infantes de marina estadounidenses y ofrecerles un descuento especial.

«No tenemos nada que perder; solo esperamos que gasten algo de dinero aquí». afirma.

No obstante, las autoridades estadounidenses y tailandesas intentan garantizar que esto suceda sin generar los titulares escandalosos por los que Pattaya se ha hecho conocida hasta ahora.

Las restricciones

Las autoridades tailandesas han señalado que existen algunos lugares a los que el personal militar estadounidense no podrá acudir.

Uno de ellos es el Soi 6, una calle que baja hasta la playa principal y es conocida por su concentración de bares de «go-go» con ambiente subido de tono.

Aunque la policía tailandesa ha recordado a los visitantes estadounidenses que la prostitución es técnicamente ilegal en Tailandia, se estima que en la ciudad hay entre 25.000 y 50.000 trabajadoras sexuales

Las numerosas tiendas de cannabis de Pattaya también están prohibidas a los miembros de las tripulaciones estadounidenses, al igual que algunas actividades acuáticas, como el parapente y las motos de agua.

«Es decisión suya», declaró a la BBC el alcalde Poramase Ngampiches. «El ejército estadounidense ha hecho sus deberes».

El agregado naval de EE.UU., Kristopher Robinson, eludió las preguntas de la BBC sobre las actividades que los militares tenían vetadas.

En su lugar, afirmó que las tropas estadounidenses «se comportarán de acuerdo con las leyes de EE.UU., las normativas de la Marina estadounidense y las leyes de Tailandia». Seguir leyendo: BBC