“No podemos permitir que Puerto Rico se convierta en un narcoestado”: advierte alcalde de Coamo

Luego de que saliera a relucir un presunto complot para atentar en contra de su vida tras sus denuncias públicas por el aumento en la incidencia criminal en la zona sur, el alcalde de Coamo, Juan Carlos García Padilla, advirtió sobre la necesidad de tomar medidas para evitar que la Isla se convierta en un narcoestado.

“Tuvimos una serie de incidentes violentos que resaltan porque no es lo normal y hay que atenderlo rápido. La Policía tiene que descargar su responsabilidad y no puede permitir que Puerto Rico se convierta en un narcoestado donde los que bregan con la delincuencia amedrentan o intentan coartar el derecho de las comunidades a vivir en paz. Si algún delincuente pretende que yo hable bien de él, está equivocado. Lo que hicimos fue pedir acción y aparentemente alguno de ellos le molestó e hizo un comentario de que me iban a matar”, manifestó García Padilla a El Vocero.

Las denuncias surgieron luego de que en menos de 24 horas se reportara en Coamo un doble asesinato en el complejo residencial Jardín El Edén y el hallazgo del cadáver de un hombre en el interior de una guagua que había sido incendiada.

Esto se suma a otros incidentes violentos en ese pueblo, como la muerte a balazos del presunto gatillero Carlos Javier “Martillo” Guzmán, sospechoso de varios asesinatos en Ponce.

Sobre el complot para atentar contra su vida, revelado a las autoridades por un encubierto de la Uniformada, García Padilla reconoció que esto no es la norma en Puerto Rico.

“Esto no es aceptable y no debe ser permitido en nuestra sociedad, pero es importante recordar que un funcionario público no puede callarse la boca. Somos los responsables y estamos llamados a levantar la voz”, continuó el ejecutivo municipal, quien confirmó a este medio que se reunió con los jefes de divisiones policiacas para explicar el plan contra la reciente ola criminal que arropa a Coamo y otros pueblos de la zona sur como Santa Isabel, Salinas y Ponce.

Otro alcalde que expresó preocupación por los recientes incidentes en la región, que incluyen el asesinato a tiros de agente policiaco Eddie Santiago Renta en medio de un fallido operativo a plena luz del día en un estacionamiento, fue el alcalde de Juana Díaz, Ramón Hernández Torres.

“No se puede permitir que ocurran incidentes en este país como los que ocurrían en Colombia o México, donde han asesinado a funcionarios, alcaldes y legisladores”, señaló el ejecutivo juanadino, al resaltar que la incidencia criminal genera ansiedad en la población.

Hernández Torres hizo un llamado a la Junta de Control Fiscal (JCF) para que se establezca un mecanismo que pueda ayudar a los municipios a recuperar parte del dinero que dejaron de devengar tras la eliminación del Fondo de Equiparación, al tiempo que planteó la necesidad de mejorar los salarios y condiciones de retiro para los uniformados.

Ambos alcaldes coincidieron en la necesidad de que las agencias de ley y orden enfoquen más recursos en los procesos investigativos, ya que no se puede enviar un mensaje erróneo de impunidad cada vez que ocurre un crimen y pasan años sin que se esclarezca.

“Hay que asignarle más recursos al superintendente de la Policía (Joseph González) para adiestrar más personal en el área investigativa que es el que va a ayudar a sacar esas gangas de circulación antes de que cometan los delitos”, expuso García Padilla.

Desasosiego e inseguridad

Residentes del sur se hicieron eco del reclamo a la Policía para atender la creciente ola de crimen que ha afectado la región en los pasados meses. “La realidad es que me siento mucho menos segura ahora. Prácticamente, lo que hago es salir de mi casa al trabajo. Ya no echo gasolina al carro en las noches por miedo a un ‘carjacking’ y apenas voy a los centros comerciales porque está robando muchos en los estacionamientos, además de lo que sucedió con el policía (Santiago Renta) en Ponce”, expresó Damarisse Trinidad.

Su compañera de trabajo, Juana Padilla expresó su temor por la falta de seguridad incluso en las carreteras, donde ocurren balaceras de carro a carro.

A pesar de que ayer un helicóptero de la Policía sobrevolaba a eso del mediodía el casco urbano de Coamo, ambas féminas dijeron a El Vocero que la vigilancia policiaca brilla por su ausencia en su pueblo.

“Antes se veía mucha vigilancia de noche por las urbanizaciones. En mi urbanización, por ejemplo, antes daban rondas por la noche, pero ahora eso ya no se ve. Igual aquí en el área de la plaza no hay seguridad y pasan muchas situaciones”, agregó Padilla.

Mientras que la comerciante María Rivera manifestó preocupación por el impacto que el alza en la criminalidad pudiera tener en la economía de la región. “Uno como comerciante se preocupa tanto por los empleados como por nuestros clientes que algo le pueda pasar una vez salen de esa puerta. Necesitamos más seguridad para que los ciudadanos se sientan con más confianza y tranquilos al tener bastante seguridad en el pueblo”, dijo la dueña del local Club Activate.

Escuela bajo amenazas

El Departamento de Educación informó a El Vocero que activó el protocolo de seguridad en la Escuela Superior Ramón José Dávila, de Coamo, tras recibir información de amenazas de tiroteo al plantel.

Este medio presenció ayer cuando varios padres fueron a buscar a sus hijos a la escuela, tras enterarse de la situación. Cuando este medio solicitó entrevistar a la directora, personal escolar indicó que no se encontraba en el lugar.

“Si no quieren perder la vida, no asistan a la escuela”, reza una de las amenazas en redes sociales. “Se activó el protocolo de seguridad. Se hizo querella para investigación y las medidas de seguridad han sido reforzadas”, indicó la dependencia. Fuente: El Vocero