Metropistas se apresta a invertir $120 millones en mejoras a las autopistas con peajes por medio de varios proyectos que se extenderán hasta diciembre de 2030 y cuya finalidad es mejorar la seguridad vial.
“Esta segunda fase estará centrada en lo que es la resiliencia y alargar la vida útil de las infraestructuras que son tan críticas para la vertebración de Puerto Rico y para la economía ya que unen los motores económicos de Puerto Rico”, detalló el principal oficial ejecutivo de la empresa, Julián Fernández Rodes, en entrevista exclusiva con El Vocero.
En específico, los proyectos estarán concentrados en la reparación de pavimentos, puentes y taludes.
“Nosotros tenemos ciertas obligaciones de tenerlos firmes (pavimento) en determinados niveles bajo una medición que se llama IRI (Índice Internacional de Rugosidad) que básicamente genera una seguridad respecto la rodadura del vehículo. El segundo aspecto a trabajar son los puentes de los cuales tenemos más de 450. Cada año evaluamos a través de un tercero independiente el 50%, es decir, cerca de 225 puentes al año y de ahí sale un listado de los que tenemos que intervenir”, explicó.
Coordinación para evitar tapones
Fernández Rodes mencionó que la empresa se encuentra en constante comunicación con la Autoridad de Carreteras y Transportación (ACT) para evitar que su calendario de trabajo entre en conflicto con otras obras que la agencia gubernamental llevará a cabo empleando dinero federal.
“Hay proyectos retenidos de ACT como, por ejemplo, toda la zona de Montehiedra (PR-52), que impacta los pavimentos. También la entrada de esa autopista en la ciudad de Ponce, toda una serie de puentes y el famoso derrumbe en la zona de Cayey. Ellos también tienen a su cargo algunos proyectos de iluminación en la PR- 53 y PR-52. Todo esto se tiene que coordinar porque no queremos generar una congestión innecesaria”, señaló.
Primera fase: $150 millones
El plan de mejoras prosigue otra inversión de $150 millones que Metropistas destinó para poner al día las autopistas PR-20, PR-52, PR-53 y PR-66 tras llegar a un acuerdo en 2023 con el Gobierno de Puerto Rico para su operación bajo el modelo de alianzas público privadas (APP).
“Esto fue un hito importante de los compromisos que tenemos bajo el contrato de concesión. Este ‘tier 1’ se completó en junio del 2026 y se concretó en la seguridad vial. Se reemplazaron más de 1,500 luminarias, se repararon más de 45 subestaciones y más de 6,000 pies lineales de barrera de seguridad, que es una infraestructura muy relevante dentro de lo que es la autopista”, abundó.
Con respecto a las luminarias, el directivo mencionó que el mayor reto fueron las acometidas eléctricas.
Se trata de estructuras que tienen muchos años que hacen bien difícil entender cómo operan los sistemas contadores, por lo que en muchos casos se optó por reconstruir desde cero aparte de todas esas subestaciones que había, más de 45, que hemos tenido que rehabilitar. LUMA puso un recurso destinado a Metropistas. Realmente nos han intentado ayudar mucho. Creo que se ha trabajado relativamente bien.
De igual manera, la filial de la empresa española Abertis también arregló más de 4,000 estructuras de drenaje en estas cuatro autopistas para minimizar las acumulaciones de agua en la vía pública.
“Son muchas pequeñas actuaciones en muchos aspectos distintos de las autopistas que al final redundan en mejorar el estado de infraestructura”, puntualizó.
Disminución de accidentes
Fernández Rodes aseguró que la obra realizada ha redundado en una disminución en los accidentes en las autopistas.
“Hemos pasado de tener 500 víctimas (no fatales) en el 2024 a cerca de 400, números bastante aproximados, pero es una reducción más de un 20%. Es algo similar a lo que ocurrió cuando comenzamos a operar (las autopistas PR-22 y PR- 5) en 2014. Ese año se cuantificaron más de 500 accidentes con víctimas y ya este año podemos cerrar con cerca 100, lo que representaría una reducción de más de un 75%. Al final ese es el objetivo, reducir los tiempos de viaje y aumentar la seguridad vial. Para eso se hace la inversión”, subrayó.
El directivo recalcó que desde que Metropistas comenzó a hacer negocios en Puerto Rico al asumir la operación del puente Teodoro Moscoso, la empresa ha invertido millones de dólares.
“Cuando comenzamos en 2004 fue una inversión de más de $1,100 millones que consistió en un pago ‘upfront’ al Gobierno de Puerto Rico. Ya en 2011 se dio otra serie de inversiones dentro de nuestras obligaciones bajo el contrato. Nada de esto se financia con fondos federales o estatales, al tiempo que se asume todo lo que es el riesgo de operar esas infraestructuras y llevarlas a cierto nivel. Lo mismo, se hizo en el 2023 con las nuevas autopistas, que fue un pago de $2,850 millones más toda la inversión acumulada que habrá que hacer, que puede llegar a $800 mil millones”, especificó. Seguir leyendo: El Vocero
