Madre e hija habrían actuado en mutuo acuerdo para asesinar a Gabriela Nicole

Madre e hija habrían actuado en común acuerdo para asesinar a Gabriela Nicole Pratts Rosario, de 16 años, reveló la investigación en torno al crimen ocurrido el pasado 11 de agosto, informó la secretaria del Departamento de Justicia (DJ), Lourdes Gómez Torres.

Aunque la jueza Valerie Telles Telles, del Tribunal de Primera Instancia de Aibonito, halló causa para arresto contra Anthonieska Avilés Cabrera, de 17 años, y su progenitora, Elvia Cabrera Rivera, de 40 años, por la muerte a puñaladas de Pratts Rosario, la titular de Justicia enfatizó que la investigación continúa abierta.

“Eso fue conforme a la investigación. Ese fue el resultado, porque ambas actuaron en concierto y común acuerdo. Por eso presentamos los cargos de esa forma”, señaló Gómez Torres en conferencia de prensa, tras la radicación de cargos.

A cada imputada se le radicaron cargos por asesinato en primer grado y uso de arma blanca, por lo que la jueza impuso una fianza de $1 millón a cada una, o $500,000 por cada cargo, que no pudieron prestar.

“Nosotros entendemos que es una fianza justa y eso es prerrogativa de la juez que tuvo el caso a su cargo”, subrayó la funcionaria.

Investigación continúa abierta

Gómez Torres también señaló que continúan entrevistando a testigos del crimen y que esperan radicar cargos contra algunos sospechosos próximamente.

“Tenemos que ser cuidadosos con la información que demos, porque tanto el superintendente (Joseph González) y esta servidora hemos dicho que la investigación continúa abierta. Por eso hemos tenido mucha cautela con la información que hemos dado porque no queremos que la investigación pueda tener algún tipo de problema o sea lacerada de alguna forma”, subrayó Gómez Torres.

De ser hallada culpable, la adolescente se expone a una pena de hasta 99 años de cárcel, aunque debido a su edad podría solicitar la libertad bajo palabra tras 10 años de cumplir la condena.

Recibieron atención médica

El comisionado de la Policía, Joseph González, especificó que Cabrera Rivera fue arrestada en su hogar en la calle Doña Ana, sector Coquí, a eso de las 6:50 de la mañana ayer, mientras que su hija adolescente fue aprehendida en la calle Genazaret, sector San Luis, en Aibonito.

“Los arrestos ocurrieron en dos diferentes locales, la mamá en un lugar y la hija en otro, porque la menor estaba bajo la custodia de un familiar”, dijo González, quien no especificó con cuál familiar estaba Avilés Cabrera.

González también dijo que, como parte del protocolo, ambas madre e hija recibieron atención médica tras ser arrestadas, ya que Cabrera Rivera tenía hematomas en el pecho, antebrazo y piernas, mientras que la menor de edad tenía cortaduras en sus manos.

“(Las heridas) no tienen nada que ver con el arresto. Pero no puedo especular que tiene que ver con el incidente de agosto 11”, enfatizó el superintendente.

Celdas individuales

Según fuentes de este medio, tras ser fichadas en la comandancia de Aibonito y no poder prestar la fianza, Cabrera Rivera habría sido traslada a la Cárcel de Mujeres, en Bayamón, mientras que su hija de 17 años sería trasladada a un centro de menores en Ponce, donde permanecería hasta cumplir la mayoría de edad el próximo 23 de septiembre.

No obstante, el portavoz del Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR), Juan Carlos Hernández, indicó a EL VOCERO que Cabrera Rivera y Avilés Cabrera estarán en celdas individuales en una de las instituciones del complejo correccional de Bayamón. El portavoz dijo que se ubicarán en un área protegida para garantizar sus vidas y sus comparecencias a las vistas en el tribunal.

La vista preliminar fue pautada para el próximo 25 de agosto a las 9:00 de la mañana.

Celebran la justicia

A solo minutos de que las imputadas fueran trasladadas fuera de la comandancia, un pequeño grupo de estudiantes de la Escuela Superior Bonifacio Sánchez Jiménez, donde estudió Pratts Rosario, acudió al lugar del crimen para dejar flores y globos a su fallecida amiga y según dijeron, celebrar que “por fin se está haciendo justicia”.

Los adolescentes, que prefirieron no identificarse, cuestionaron cómo era posible que la joven de 17 años asesinara a otra menor de edad, máxime cuando eran amigas.

“Saber que no la voy a ver más me llena de tristeza”, expresó una de las adolescentes previo a irrumpir en llanto. Fuente: El Vocero