Desde que el Departamento de Educación (DE) activó su herramienta denominada Monitor Inteligente de Gestión de Servicios (MIGS) en 2021 para velar la sobrefacturación, la agencia ha presentado 8,473 reclamaciones a LUMA Energy que han redundado en una aplicación de créditos por $52,733,346.
a directora ejecutiva del área de Servicios Generales del DE, Joanelly Maldonado Velázquez, informó que el uso de esta herramienta -que incluye tecnología de inteligencia artificial- ha permitido a la agencia tener una mejor supervisión del dinero invertido en la operación de las escuelas.
“La facturación de LUMA es complicadísima y no la pagamos simplemente porque llegó. Hacemos un proceso de validación, revisión y preintervención para detectar montos en exceso y sobrestimados. De ser ese el caso, se detiene la factura y nuestro equipo de investigación va al campo para analizar si procede una reclamación”, explicó la funcionaria a EL VOCERO.
Tedioso y difícil
Tan solo en el año fiscal 2024-2025, la agencia sometió 2,051 reclamaciones por facturas de LUMA que llevaron a la aplicación de créditos a las cuentas del DE por $8,237,032, mientras que quedan pendientes más de $9.8 millones.
“El proceso de las reclamaciones ha sido un proceso que inicialmente fue bien tedioso y difícil con LUMA. Con el tiempo, ellos han ido sincronizando mejor los procesos y ahora logramos reuniones con altos funcionarios y el equipo de trabajo de lo que ellos llaman Cuentas Claves, pero continuamos recibiendo facturaciones bien altas”, comentó.
Como ejemplo, Maldonado Velázquez destacó que el pasado 30 de junio el DE recibió una factura de $1,423,000 por el consumo de un solo mes de la Escuela Vocacional Salvador Fuentes, en Aguadilla.
“También recibimos una factura de $973,000 en una escuela de Juncos -la Isabel Flores- y otra factura de $944,000 en otra escuela de Isabela entre los meses de septiembre, octubre y diciembre”, agregó la directiva.
Estas facturas, destacó Maldonado Velázquez, contrastan grandemente con los promedios de consumo de los planteles que rondan entre los $45,000 al mes en escuelas más grandes -por lo general las vocacionales-, a los $8,000 al mes en el caso de un plantel mediano y $1,300 en los más pequeños.
“Antes de la implementación del MIGS la revisión de la facturación se realizaba manual. Estamos hablando de 1,527 facturas mensuales porque cada escuela puede tener hasta nueve contadores, lo que hace más complejo todavía el proceso. Este sistema (MIGS) nos permite establecer reglas de negocio con programación de vinculación de cuentas, análisis de consumo histórico”, afirmó.
Maldonado Velázquez explicó que, una vez detectada una posible sobrefacturación, la agencia tiene un periodo de 45 días para presentar la reclamación.
“Nuestro equipo de investigaciones va al campo para revisar los contadores para verificar si está funcionando correctamente y toma fotos y video. También se evalúa la factura como tal, ya que por ejemplo, en el caso de la escuela de Aguadilla se identificaron diferentes errores en la lectura realizada. A veces es un dígito, en otras, el error está relacionado a la carga y si tenemos en el lugar una subestación”, señaló.
Durante el año fiscal 2024-2025, los investigadores que manejan el MIGS realizaron cerca de 4,000 visitas de campo, incluyendo 891 en las regiones de Arecibo y Bayamón.
Desde que se implementó MIGS se han investigado 17,873 casos, ya que el sistema también tiene a su cargo el monitoreo de las facturas emitidas a la agencia por la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).
Balances pendientes
Maldonado Velázquez recordó que, en 2023, el DE se puso al día con las cuentas atrasadas que tenía en ese momento, sin embargo, el problema de la sobrefacturación ha forzado a la agencia a mantener balances pendientes desde ese entonces.
“Nosotros siempre vamos a correr con unos balances pendientes en lo que van las investigaciones corriendo, pero siempre al cierre de año (fiscal) conciliamos lo que corresponde a dicho periodo para hacer los pagos que correspondan y luego entonces nos dan créditos por el dinero”, insistió la directora ejecutiva al plantear que la agencia tiene un consumo energético promedio mensual equivalente a $3.4 millones.
Se preparan para aumentos
Ante la posibilidad de nuevos aumentos a raíz del proceso de revisión tarifaria iniciado por el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR), el DE comenzó a hacer ajustes para mitigar el impacto económico.
“Tan reciente como en marzo y abril se envió un comunicado a todas las escuelas sobre las estrategias para minimizar el consumo eléctrico y la responsabilidad de trabajar con los estudiantes en lograr cambios de conducta. Estamos hablando de cosas tan simples como apagar las luces y las computadoras”, destacó.
Entretanto, la empresa LUMA Energy indicó a El Vocero que no está en posición de compartir o discutir información específica de las cuentas de sus clientes, incluyendo el DE. Fuente: El Vocero
