Levantan bandera por desarrollos de gran envergadura en Viejo San Juan

El desarrollo de proyectos de gran envergadura en la zona del Viejo San Juan pudiera costarle al País importantes designaciones internacionales y podría poner en precario la seguridad peatonal dentro de la llamada ciudad amurallada, advirtieron varios expertos consultados por El Vocero.

El arquitecto Andy Rivera, fundador de Puerto Rico Historic Building Drawings Society (Prhbds), señaló que si bien proyectos como la edificación de un Hard Rock Hotel & Casino frente a la sede del Departamento de Hacienda y un estacionamiento multipisos con 950 espacios frente a la playa El Escambrón no afectarían directamente la designación otorgada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) de Patrimonio de la Humanidad al Castillo San Felipe del Morro y gran parte de sus murallas, la Fortaleza y el Castillo San Cristóbal, la realidad es que estos proyectos perjudicarían el paisaje histórico del centenario casco urbano.

“La Unesco lo que valora a nivel mundial son las zonas históricas. Eso no se limita solamente a los edificios, sino que abarca todo el paisaje histórico dentro de un espacio y este tipo de estructuras atenta contra esto”, indicó Rivera, quien ha documentado más de 12,000 estructuras históricas en todo Puerto Rico.

Por su parte, el director de la Oficina Estatal de Conservación Histórica (OECH) del gobierno de Puerto Rico, el también arquitecto Carlos Rubio, destacó que en el pasado Unesco ha retirado el reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad a espacios en países como Omán, Alemania e Inglaterra por la proliferación de desarrollos que afectaron directamente instalaciones de alto valor histórico y cultural.

“Unesco tiene la capacidad de retirar una designación y lo ha ejercido en el pasado. Actualmente, estos dos desarrollos (hotel y estacionamiento) no deben afectar de manera inmediata esto, pero si continúan los desarrollos y alguno incide en la muralla o los bastiones, eso sí podría costarnos la designación”, explicó el funcionario.

Este medio solicitó declaraciones a Unesco sobre qué elementos se toman en consideración al momento de retirar un reconocimiento, pero al cierre de esta edición la organización internacional no emitió declaraciones al respecto.

“En el caso de El Morro, que ha surgido controversia porque el NPS (Servicio Federal de Parques Nacionales) está arreglando los ‘slopes’ (pendientes) para un poco controlar las correntías de agua y demás, pero si ahí te pusieras a hacer una construcción que afecte la estructura histórica, definitivamente eso podría levantar preocupación a nivel de Unesco. No es necesariamente que ellos anden mirando todas las designaciones, pero ciertamente la preocupación del pueblo, en este caso de vecinos de San Juan que son los primeros conservacionistas, llegará en algún momento ante su atención”, continuó el jefe de OECH.

De manera similar, Rubio señaló que el Viejo San Juan obtuvo la designación a nivel del gobierno federal de “National Historic Landmark”.

“Esa es la condecoración, si se puede decir así, más alta que el gobierno de Estados Unidos da a sus propiedades históricas y es muy importante, no solo porque es un reconocimiento, sino porque todo proyecto que tú vayas a hacer dentro de la muralla del Viejo San Juan tiene que ser evaluado por NPS y nuestra oficina de Conservación Histórica porque, de la misma manera que con el Patrimonio de la Humanidad, si se empiezan a hacer proyectos y cosas que no cumplen, se elimina la designación”, advirtió.

Sobre seguridad peatonal

Por otro lado, el fundador y CEO de la empresa Urbitar y también residente del Viejo San Juan, Giancarlo González Ascar, expresó inquietud ante otros proyectos en el casco histórico, como es el caso de la construcción de una rotonda cerca de la Casa Rosa y el asfaltado de un terreno entre la Fortaleza y parte de la muralla para otro estacionamiento.

“Los vecinos que caminamos por esa área no queremos una rotonda allí, ya que lo que hacen con eso es darle prioridad al carro y aumenta la velocidad de los que transitan en un lugar donde NPS designó que no pueden pasar de las cinco millas (por hora). La rotonda provocaría que el paso allí sea de más de 20 millas, lo que pone en peligro la seguridad de los peatones, particularmente turistas y niños, ciclistas y la gente que camina para ejercitarse”, estimó el también asesor en asunto de servicio al ciudadano y el desarrollo de soluciones.

González Ascar reclamó que este tipo de desarrollo choca con los patrones de diseño a nivel mundial que se impulsan en cascos urbanos centenarios en los que el peatón es el eje de la actividad socioeconómica.

“Tienes entonces también un proyecto para hacer un lote de estacionamiento prácticamente sobre la muralla detrás de la Fortaleza. Imagínese un crucero entrando por la Bahía (de San Juan) y lo primero que ve son 50 carros estacionados allí cerca del parque pasivo. Haces eso y la clasificación de patrimonio la van a tirar por la borda”, sostuvo.

Al ser abordado por El Vocero sobre estas iniciativas, la oficina de prensa del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) informó que “hay un proyecto para mejorar aceras en esa área que está en proceso de permisos” y que, una vez se complete dicha fase, se podrá brindar mayor información al respecto.

Mientras que el secretario del DTOP, Edwin González Montalvo, aclaró que su agencia tiene un proyecto de mejoras a aceras y varias calles del Viejo San Juan que incluyen mejoras geométricas, pero no así la creación de una rotonda.

“Se va a transformar la isleta triangular (calle Las Monjas) a una redonda para que las guaguas grandes puedan entrar con mucha más facilidad”, expresó González Montalvo, quien además confirmó que, como parte del proyecto, se colocarán “pavers (adoquines) de concreto” en un área verde cercana a la Fortaleza para que los policías que brindan seguridad a la Mansión Ejecutiva puedan estacionar sus vehículos con mayor facilidad. Seguir leyendo: El Vocero