La economía de Puerto Rico retrocede mientras el resto de América Latina crece

El más reciente análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre las tasas de crecimiento proyectadas para las economías más grandes de América Central y el Caribe en 2025 reveló que la Isla se encuentra en terreno negativo con una proyección de -0.8%.

Esta contracción contrasta marcadamente con el crecimiento estimado para el resto de la región y genera alarma entre analistas consultados por El Vocero, quienes advierten sobre sus implicaciones y la necesidad urgente de redireccionar el modelo económico.

Para el economista Heriberto Martínez este resultado es importante, ya que a pesar de toda la incertidumbre y políticas arancelarias, Estados Unidos crecerá un 2% y todas las jurisdicciones de América Latina superarán el 3%, pero Puerto Rico es el único que se contrae.

“Es pertinente sentarse en una mesa de diálogo los sectores: público, privado, cooperativo y economistas para hacer el diagnóstico de todo lo que ha ocurrido y hacer el plan para los próximos cinco a diez años para retornar a la senda del crecimiento y senda del desarrollo”, afirmó Martínez.

Desde otra óptica, el analista económico, profesor y asesor gerencial, Francisco Montalvo Fiol, consideró que este resultado refleja el grado de volatilidad que domina actualmente el escenario económico global. Explicó que hay una percepción generalizada de contracción que no excluye a Puerto Rico.

Por su parte, el economista Graham Castillo señaló que este tipo de resultado está ligado a los escenarios de la situación con los altos intereses, la situación en los consumidores, entre otros que “sugieren que hay un entorno que podría implantar un decrecimiento”.

Esta evaluación es compartida por el economista José Caraballo Cueto, quien atribuyó los resultados a la estructura del modelo de crecimiento que emplea la Isla.

Cabe destacar que, en comparación con otras economías latinoamericanas, Puerto Rico se encuentra en desventaja. Según las cifras del FMI, República Dominicana reporta un crecimiento proyectado del 4%, Costa Rica un 3.4%, Panamá un 4% y Guatemala un 4.1%.

“Eso es la diferencia entre tener un modelo de crecimiento económico basado en producción, que es lo que tienen los países de la región, versus el modelo de crecimiento económico de Puerto Rico que está basado en la inyección de fondos federales. Si bien eso puede traer un crecimiento económico a corto plazo, es muy efímero e inestable y eso lo vemos ahora que cuando se pensaba que la economía iba a crecer, según la proyección de la Junta de Planificación, no es así y debido a las decisiones a nivel federal ya no se cree que va a crecer y cuando se compara con otras tasas se ve la diferencia”, comentó Caraballo Cueto.

Implicaciones para la Isla

Consultado por El Vocero sobre las implicaciones de estas cifras, Montalvo subrayó que los resultados proyectados por el FMI tienen un impacto significativo en la percepción de los inversionistas.

“Este tipo de identidad tan importante siempre afecta las posibilidades de inversión. Aunque está tan volátil la situación en Puerto Rico, Estados Unidos y el mundo entero, no veo mucha gente haciendo decisiones de inversiones grandes, todo está un poco parado. Lo que dice el Fondo Monetario tiene su impacto porque lo toman en cuenta muy de cerca inversionistas, porque es como un termómetro de cómo está la economía”, sostuvo Montalvo

Desde esa misma línea, Caraballo Cueto sostuvo que estos datos pueden provocar ajustes tanto en el sector privado como en el gobierno, debido a los efectos adversos en la planificación económica.

Soluciones para fomentar el crecimiento

Ante este panorama sombrío, los economistas coinciden en que es necesario rediseñar el modelo económico actual para fomentar un crecimiento sostenible.

A juicio de Caraballo Cueto, hay alternativas viables, pero estas requieren un cambio estructural profundo.

“Para eso se necesita un nuevo modelo de crecimiento económico. Yo llevo desde el 2018 diciéndole al sector público y privado que tienen que moverse y que no pueden tener sus esperanzas en esos fondos federales, que hay que exportar más, que hay que sustituir más importaciones, pero ha caído en oídos sordos. No es hasta ahora, en la segunda victoria del mandato de Donald Trump que hay un corre y corre buscando que se puede hacer para sustituir la pérdida de fondos federales, pero, estamos un poco tarde para eso”, comentó Caraballo Cueto.

Mientras, para Martínez hay muchas soluciones, pero hay dos que tienen que hacerse a corto y mediano plazo para que puedan funcionar.

“La de mediano plazo es que el dinero de la reconstrucción de sistema eléctrico tiene que fluir porque si no arreglamos de infraestructura eléctrica en Puerto Rico y seguimos con la incertidumbre energética no vamos a poder salir del terreno negativo y nos puede traer mayores problemas a futuro en la inversión, migración y otras situaciones particulares. Entonces, la segunda, que es una opción a corto plazo, es que el gobierno de Puerto Rico y la Junta de Control Fiscal tienen que aprobar de una buena vez una reforma fiscal que le baje los impuestos a las pequeñas empresas y a las familias trabajadoras”, comentó Martínez.

Según detalló, reducir la carga contributiva a las pequeñas empresas les permitiría mejorar sus márgenes de ganancia e incrementar su capacidad de inversión, mientras, que, disminuir los impuestos a las familias incrementaría su ingreso disponible, lo cual podría estimular el consumo y mejorar su estabilidad financiera.

“El problema que estamos teniendo hoy en Puerto Rico es que la presión fiscal, en vez de estar en los millonarios y en las grandes empresas que se benefician del foro, estamos poniéndola sobre las pequeñas empresas y las familias trabajadoras. Si no resolvemos esa ecuación que se puede hacer con una reforma contributiva, vamos a seguir con el problema que de las personas van a preferir montar sus negocios o buscar sus trabajos fuera de la Isla, porque Puerto Rico es un mercado laboral abierto”, puntualizó Martínez. Fuente: El Vocero.