Irregularidades podrían pasar factura en participación electoral

Los retrasos y denuncias de irregularidades en los procesos electorales podrían tener consecuencias en la participación de los votantes en los comicios de noviembre, de acuerdo con varios analistas políticos y profesores universitarios consultados por El Vocero.

El profesor Jorge Schmidt Nieto -del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR)- afirmó que situaciones como la ocurrida ayer en Jayuya, en la que una jueza asignada a la Junta de Inscripción Permanente (JIP) del Precinto 56 presentó una querella por fraude electoral en voto adelantado tiende a desanimar al electorado.

“Las noticias de irregularidades, sean ciertas o no, crean dudas en mucha gente y algunas de estas pueden pensar que no vale la pena ir a votar porque no va a hacer justo el proceso de conteo o que inclusive va a ser caótico el acto de ir a votar. Eso puede definitivamente reducir la participación electoral”, comentó el también analista político.

Asimismo, Schmidt Nieto expresó que los retrasos en el envío de sobres de voto a domicilio también pudieran pasar factura en la participación de una cantidad indeterminada de electores que pudieron ver decaer con el tiempo el entusiasmo que mostraron al momento de someter la documentación requerida para este tipo de sufragio.

“Dado el espectro político, esto a quien menos podría afectar eso es al partido de gobierno, porque hay mucha más gente afiliada al PNP (Partido Nuevo Progresista) y que votarían por Jenniffer González, ya que tienen incentivos para participar, independientemente de que pasen esas cosas. Aunque ella no es la gobernadora, sí es del partido incumbente, por lo que se beneficia de algunas de las ventajas institucionales de movilizar mucha gente que trabaja en agencias de gobierno”, planteó.

Schmidt Nieto advirtió además que los posibles retrasos en la divulgación de resultados una vez cierren los colegios el 5 de noviembre podría abonar a teorías de trampa y especulaciones que tendrían repercusiones en el 2028.

“Ese desánimo se puede ir acumulando e ir empeorando en la participación que ya se proyecta este año que será más baja todavía que de las elecciones pasadas (2020). Esto es preocupante porque tenemos un patrón en el que la participación electoral ya andaba por alrededor del 70 a 75% de participación, cuando en años anteriores, llegaba a casi el 90% de los inscritos”, sostuvo.

Pagando el precio

Por su parte, el analista político y exsenador estadista Orlando Parga Figueroa también opinó que situaciones como el retraso en la realización de pruebas de lógica y precisión a las máquinas de escrutinio -hasta el martes solo 403 de los 6,073 dispositivos se habían evaluado- tienen el potencial de desalentar la intención de ejercer el voto.

“Estamos pagando el costo de la crítica constante de que la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) tenía muchos empleados y que estos estaban la mayor parte del tiempo sin hacer nada. Ahora, cuando son necesarios no están ahí y los que están tienen que prácticamente hacer milagros para mantener el itinerario de trabajo del día”, señaló.

Aunque Parga Figueroa mencionó que es posible que parte del electorado se sienta desanimado en acudir a la urna, el veterano líder estadista teorizó que al final del día tendrá más peso “la tradición”.

“En Puerto Rico, la participación siempre ha sido significativa versus otros países como Estados Unidos, donde la participación es menor. Yo creo que aquí se ha mantenido esa tradición dado a la competencia entre partidos que existe. Esa rivalidad es un estímulo para ir a votar”, sostuvo.

Denuncias son parte de la dinámica

Mientras que el profesor universitario y exlegislador por el Partido Popular Democrático (PPD), Jorge Colberg Toro, recordó que en todo evento electoral y sobre todo en la recta final, siempre surgen señalamientos de un lado y lado.

“Nuestro sistema electoral tiene unas garantías y unos mecanismos para revisar procedimientos, no solamente internos en la comisión, sino inclusive todos los partidos y electores tienen remedios judiciales, así que nadie debe tener duda de que cualquier falla que pueda haber en el sistema no se puede subsanar”, recalcó.

En ese sentido, Colberg Toro dijo que las múltiples controversias actuales no cambiarán la dinámica de los electores y que la gente “va a salir a votar”.

“Mi exhortación a todos los partidos es que si hay una controversia que las adjudiquen en el foro correspondiente, pero los electores lo que quieren escuchar ahora no son dimes y diretes, quieren escuchar propuestas, cuál es la agenda y cuáles son las prioridades. Los comisionados electorales hacen su trabajo, tienen que dar la pelea con los ‘issues’ electorales y buscar los funcionarios, pero ellos no corren ni aspiran a cargos electivos”, abundó el profesor universitario.

Colberg Toro instó a las colectividades y a la CEE en enfocarse en explicar al electorado los procesos en caso de que surja alguna falla el día de las elecciones.

“Creo que ellos, quizás, han dedicado demasiado tiempo a las controversias y no a orientar, pero eso también es parte del proceso ya que tienen que mantener su militancia, activar a los funcionarios de colegio y mantener el entusiasmo”, reiteró.

Reclamos estimular participación

En cambio, el profesor de la Escuela de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico (PUCPR), Víctor García San Inocencio, planteó que más allá de desanimar al electorado, el “ambiente nebuloso” estimulará a muchos a salir a votar y velar por que no se haga trampa.

“Yo estoy seguro que tras la denuncia que hubo sobre los eventos en Cataño (de empleados municipales ofrecido bienes y/o dinero para “asistir” a electores con sus papeletas de voto adelantado), todo el que vive cerca de un correo está velando que no vayan a estar llevándose a las personas de edad avanzada con los sobres de papeleta. Esos trucos se acabaron. También aquellos que tienen familiares en égidas van a estar atentos. Esto además va a redundar en una mayor participación de funcionarios de colegios que nunca para supervisar el proceso electoral”, argumentó.

¿Qué hacen para contrarrestar la desconfianza?

Por su parte, el comisionado electoral del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Roberto Iván Aponte Berríos, explicó que, para contrarrestar el posible impacto de la desconfianza, su colectividad ha fiscalizado múltiples facetas del proceso.

“Estamos fiscalizando a todos los niveles, desde atender ahora mismo el voto a domicilio, el voto adelantado y el día de las elecciones generales vamos a tener los funcionarios de colegio para fiscalizar todo, pero esto no solo esto va a depender de los partidos políticos, todos los puertorriqueños y puertorriqueñas tienen que convertirse en un ojo fiscalizador en este proceso electoral que ha sido tan irregular”, señaló.

Mientras que la comisionada electoral del PPD, Karla Angleró González, indicó que han solicitado formalmente que la CEE investigue todas las denuncias de irregularidades, como la inclusión de propaganda partidista en sobres de votación.

“Remitimos a Serth Erbe, monitor electoral federal, toda la evidencia que hemos recibido sobre irregularidades en el voto adelantado en los municipios de Villalba, Peñuelas, Guayanilla y Cataño. También, estamos reforzando la capacitación de nuestros funcionarios de colegio y personal electoral para asegurar que se cumplan los procedimientos establecidos”, añadió.

En el caso del Proyecto Dignidad, su comisionado electoral, Juan Manuel Frontera, dijo que “la desconfianza se contrarresta hablando con la verdad y transparencia, exhortando al electorado a no rendirse, sino a participar masivamente de manera tal que podamos elegir un gobierno capaz de transformar el andamiaje gubernamental de la ineficiencia a la agilidad y efectividad”.

Finalmente, el comisionado electoral del PNP, Aníbal Vega Borges, expresó que por parte de la Palma “continuamos indicándole a la gente que participé y que vote íntegro en las tres papeletas”. Fuente: El Vocero.