Hermetismo por ejercicios militares al sur de Puerto Rico

Varios alcaldes de la zona sur aseguraron ayer a El Vocero que no habían recibido notificación previa sobre los ejercicios militares que realiza la decimosegunda unidad expedicionaria de Infantería de la Marina de Estados Unidos en conjunto con la Guardia Nacional de Puerto Rico en el extremo meridional de la isla.

En el caso de Juana Díaz, donde ubica la instalación militar Fort Allen, el alcalde Ramón Hernández Torres, indicó que a diferencia de cuando la Guardia Nacional lleva a cabo ejercicios, en esta ocasión el ayuntamiento no fue notificado de entrenamientos anfibios y operaciones de vuelo que comenzaron el domingo pasado.

Tampoco se informó sobre ejercicios de entrenamientos al personal de la Oficina Municipal de Manejo de Emergencias (OMME) de Juana Díaz, a pesar de que ayer la directora de Comunicaciones Estratégicas para la unidad de Infantería de Marina, la primera teniente Cailin Duffy, indicó a través de comunicaciones escritas que “hemos coordinado muy de cerca con funcionarios del gobierno local, servicios de emergencia y la Guardia Nacional de Puerto Rico para garantizar transparencia, el entendimiento mutuo y una interacción respetuosa”.

La situación fue similar en Salinas, donde ubica otra importante instalación militar de la Guardia Nacional, el campamento Santiago.

La alcaldesa salinense, Karilyn Bonilla Colón, y su homólogo de Guayama, O’brain Vázquez Molina, no recibieron comunicación sobre prácticas militares y aéreas en la zona.

De igual manera, los alcaldes de Ponce, Marlese Sifre Rodríguez, y de Guánica, Ismael Rodríguez Ramos, dijeron que “nadie se ha comunicado” con ellos para ofrecer detalles del entrenamiento.

Ayer se informó que los ejercicios militares comenzaron el 31 de agosto, por lo que “el público podrá observar un aumento del personal militar en equipo táctico y en actividades de aeronaves militares”.

“Estas operaciones ofrecen una valiosa oportunidad para entrenar a la par de la Guardia Nacional, aprovechando las instalaciones de entrenamiento militar existentes en la isla”, señaló la milicia al establecer que con los ejercicios se procura “ampliar las oportunidades de entrenamiento colaborativo, incluyendo entrenamiento en la selva, ejercicios combinados y eventos con la comunidad”.

Sin embargo, no se precisó hasta cuándo se extenderá el entrenamiento y si conlleva el uso de municiones vivas; cuántos militares participarán en los ejercicios; qué zonas se verán impactadas y qué medidas se tomarán para evitar un impacto en espacios protegidos como la Reserva Estuarina de Bahía de Jobos, en Salinas, y las reservas naturales La Parguera y Punta Cuchara, en Lajas y Ponce, respectivamente.

El Vocero solicitó más información sobre los ejercicios, pero al cierre de esta edición no obtuvo una respuesta.

Los ejercicios además coinciden con un aumento en la tensión entre los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump incrementó la recompensa por la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro a $50 millones por sus presuntos vínculos con el narcotráfico y la organización el Cartel de los Soles.

Medios internacionales han reportado que la administración Trump movilizó a la zona del Caribe, frente a Venezuela, los buques tipo destructores USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson; las embarcaciones de transporte USS Iwo Jima, USS San Antonio y USS Fort Lauderdale; un crucero lanzamisiles y un submarino de propulsión nuclear.

En contra de intervención militar

Por su parte, el comisionado residente de Puerto Rico en Washington D.C., Pablo José Hernández Rivera, dijo que tampoco ha sido informado sobre los ejercicios militares en la costa sur de la Isla.

“No se acostumbra informarle eso a los congresistas. Naturalmente, las operaciones militares son ultrasensitivas. Yo no pertenezco al comité de Asuntos de las Fuerzas Armadas, estoy en el de Homeland Security, por lo que tampoco estaría expuesto a ese tipo de información”, reconoció.

Hernández Rivera se mostró en contra de una intervención militar de Estados Unidos en Venezuela para derrocar el régimen de Maduro.

“A mi juicio, a Maduro lo tienen que sacar los venezolanos. Yo creo en respetar la soberanía de los otros países y por más que estoy en contra de Nicolás Maduro y quiero ver ese régimen caer, creo que debe ser un asunto que tomen en sus manos los propios venezolanos sin intervención militar extranjera”, sostuvo.

El comisionado también se expresó en contra de la postura del secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DSP), Arturo Garffer Croly, quien avaló la posibilidad de una reactivación militar en la antigua base Roosevelt Roads en Ceiba y en terrenos de la isla municipio de Vieques ante la creciente presencia de Rusia y China en la región del Caribe.

“Mi posición es que remilitarizar a Puerto Rico, reabrir las bases de Vieques y Culebra, por ejemplo, es totalmente inaceptable, pero no voy a pelear por algo que no se está considerando seriamente tampoco”, destacó.

“No respaldo actividad militar ni en Vieques ni en Culebra, para dejarlo claro, de ninguna índole”, comentó por su parte el viernes, la gobernadora Jenniffer González Colón.

Con relación a Roosevelt Roads, Hernández Rivera dijo que no ha visto propuestas, pero que si se trata de una activación para “más ejercicios (de tiro) como lo fue Vieques y Culebra” su postura es un “rotundo no”.

“Si es abrir una base como la que hay en (el fuerte) Buchanan (en Guaynabo) que no tiene un efecto sobre el ambiente o sobre la paz diaria de los puertorriqueños que viven en esa área se podría considerar”, sostuvo. Fuente: El Vocero.