El secretario del Departamento de Seguridad Pública (DSP), Arturo Garffer Croly, no descartó la posibilidad de una reactivación militar en la antigua base Roosevelt Roads y la isla municipio de Vieques ante el aumento de la tensión entre Estados Unidos y Venezuela y la creciente presencia de Rusia y China en la región del Caribe.
“En Puerto Rico existen ya unos terrenos e instalaciones claves como varios puertos profundos y pistas aéreas de 11,000 pies de largo, incluyendo una que tiene 11,700 pies (en el Aeropuerto Internacional Rafael Hernández, de Aguadilla) que se podrían utilizar en el caso de un evento (en Venezuela) o contrarrestar las incursiones rusas y de China comunista en la cuenca del Caribe y el resto de Latinoamérica”, mencionó el funcionario, quien en el pasado se desempeñó como jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Kosovo y dirigió fuerzas especiales en apoyo a varias operaciones en Europa y Asia.
En ese sentido, Garffer Croly subrayó que Puerto Rico se encuentra “muy bien posicionado para apoyar y formar parte de la solución en lo que concierne a la seguridad nacional de Estados Unidos”.
“Hay que recordar que pueden ser ‘brownfields’ (propiedades abandonadas) ya existentes o ‘greenfields’ (terrenos no desarrollados), pero no creo que exista un apetito grande para construir cosas nuevas e innovadoras, pero sí existiría un apetito para ya poner en utilización lo que ya existe”, afirmó.
Cuando El Vocero le preguntó al jefe del DSP si esto incluye la antigua base de Roosevelt Roads, en Ceiba, y las instalaciones y terrenos abandonados por la Marina de Estados Unidos en Vieques, Garffer Croly respondió que “todo está sobre la mesa”.
“No hay nada que se pueda decir que no esté sobre la mesa, pero creo que en el caso de Vieques no se abriría nuevamente un ‘range’ (campo de tiro) como tal. Eso ya pasó al pasado, aunque interesantemente donde yo fui por muchos años en las bases militares más grandes de Estados Unidos existían ‘ranges’ donde aviones soltaban bombas, disparamos calibres altos y se hacían explosivos cerca de las casas de uno, o sea, dentro de la base. No debería haber sido ningún problema con eso, pero ya es agua debajo del puente”, abundó.
El alcalde de Vieques, José Corcino Acevedo, indicó a El Vocero que “jamás” apoyará el que la milicia estadounidense regrese a Isla Nena, mientras que el alcalde de Ceiba, Samuel Rivera Báez, no precisó a este medio cuál es su postura sobre una potencial reactivación militar de Roosevelt Roads.
Luego de utilizar la isla como polígono de tiro por más de 60 años, la Marina de Estados Unidos salió de Vieques en 2003, tras décadas de protestas de la comunidad viequense y de amplios sectores en Puerto Rico y el exterior por los daños ambientales y a la salud.
Tensión en el Caribe
En los pasados días, el secretario del Departamento de Estado federal, Marco Rubio, expresó que varios países latinoamericanos como Argentina, Paraguay, Ecuador, Guyana y Trinidad y Tobago se han mostrado a favor de las iniciativas de la administración del presidente Donald Trump en contra del régimen del presidente venezolano Nicolás Maduro por sus presuntos vínculos con el narcotráfico y la organización criminal el Cartel de los Soles.
Además de aumentar la recompensa de $50 millones por la captura de Maduro, medios internacionales han reportado que la administración Trump movilizó a la zona del Caribe los buques tipo destructores USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson; las embarcaciones de transporte USS Iwo Jima, USS San Antonio y USS Fort Lauderdale; un crucero lanzamisiles y un submarino de propulsión nuclear.
“Puerto Rico está geográficamente y geoestratégicamente posicionada para apoyar en la presión que se está ejerciendo sobre Venezuela y particularmente el Cartel de los Soles y el gobierno venezolano”, indicó el secretario, al vaticinar que la situación no escalará a una ocupación del país suramericano tal y como ocurrió en Panamá en 1989.
“Cincuenta millones de dólares sobre la cabeza de Maduro es mucho dinero, y ya sabemos que él está empezando a limpiar su círculo cercano y de confianza, lo que es un indicador de que las cosas van progresando de una manera negativa para su régimen. Tener buques de guerra en el mar Caribe es una presión enorme”, sostuvo.
A pesar de la tensión en la zona, Garffer Croly dijo que el gobierno federal no ha emitido comunicación alguna para aumentar los niveles de seguridad en la Isla.
“No hay ningunas amenazas ni directas o indirectas en estos momentos hacia Puerto Rico, pero cabe recordar que Puerto Rico es la frontera más sureña que tiene Estados Unidos, por lo que juega un papel crítico tanto en la vertiente de la seguridad nacional como la seguridad doméstica, es decir, asuntos relacionados a trasiego de drogas y narcótico hacia Estados Unidos continental”, insistió. Fuente: El Vocero
