En busca de mayores ingresos para la UPR

Aunque la administración de la Universidad de Puerto Rico (UPR) ha desarrollado iniciativas para generar ingresos propios que atajen los recortes presupuestarios, todavía hay estrategias que se podrían sumar para robustecer las fuentes de fondos externos, reconocieron docentes de la institución.

“Se están buscando hacer más acuerdos con la oficina de OATRH, con Educación y así con otras instituciones para poder vender nuestros recursos, nuestro conocimiento en cada una de las áreas para ayudar a las agencias y tener un ingreso para sustentar la universidad”, mencionó el director de presupuesto de la UPR, Wilson Crespo.

Mayra Cruz, ayudante especial del presidente Luis Ferrao, especificó que hay acuerdos con el Negociado de Policía, el Departamento de Educación, Manejo de Emergencias para ofrecer capacitación con certificaciones a través de Educación a Distancia. Otra iniciativa que resaltó es un proyecto con la secretaría de la Gobernación y el Censo para hacer un estudio longitudinal que considera varios aspectos para que el gobierno pueda trabajar política pública sobre la demografía del país.

Mencionó que también hay esfuerzos para buscar fondos de exalumnos.

“Recientemente hicimos un torneo de golf y hay una gala proyectada para noviembre. Estamos tratando de recuperar el apoyo de nuestros exalumnos y que hasta puedan becar a estudiantes”, dijo Cruz.

Agregó que la universidad está trabajando un inventario para la venta de propiedades y obras porque también es un “área de oportunidad”.

Empero, para los catedráticos Ana Helvia Quintero y José Caraballo Cueto la universidad ha sido “tímida” en implementar mayores iniciativas.

Ambos reiteraron que la UPR debería vender más servicios al gobierno central. Quintero, por ejemplo, destacó que el Programa de Ciencias de Cómputos podría ser un recurso para que el gobierno pueda implementar la inteligencia artificial. También resaltó que se deberían buscar más acuerdos con las empresas privadas para que sean parte del desarrollo de los estudiantes y así abaratar costos.

“Yo creo que el gobierno no está viendo todas las posibilidades de la universidad. Ahí hay una limitación. Debería ser más activo usando la universidad en sus estudios, en la universidad hay personas que lo pueden hacer”, expresó Quintero.

“Alguien pensaría que, si la universidad estuviese bajo la influencia del partido de turno que está en el poder, fuese más fácil esas contrataciones. La verdad es que sí hay esa influencia, pero comoquiera no hay ese flujo constante. Lo hay, pero no al nivel que pudiese estar”, indicó Caraballo Cueto.

El representante estudiantil graduado ante la Junta de Gobierno, Channiel Peñaloza, también señaló que el gobierno debe mirar más a la universidad como un proveedor de servicios. Añadió que también hay oportunidad de tener más ingresos generando patentes, pero para ellos se deben incentivar las investigaciones.

A lo anterior, Caraballo Cueto sumó que la universidad debe atraer estudiantes internacionales, sobre todo de la diáspora.

“Para hacer eso la universidad tiene que tener programas en inglés. Ya muchos libros son en inglés, pero la clase tiene que ser en inglés porque muchos latinos en Estados Unidos quizá no podrían hacer una monografía en español. Hay algunos programas que se están moviendo, como el de matemáticas, pero hay un poco de resistencia porque los estudiantes de Puerto Rico pueden estar en desventaja”, admitió.

Caraballo Cueto también le va posibilidad a un programa de turismo cultural, donde se ofrezcan visitas al Jardín Botánico, al museo y al teatro de la UPR.

“Aquí se piensa que los turistas solo quieren playas, pero hay turistas que quieren otra experiencia como ir al museo, al teatro o al Jardín Botánico y la universidad las puede ofrecer”, insistió el economista.

En cuanto a los esfuerzos de allegar fondos por medio de donaciones de exalumnos, Caraballo Cueto dijo que en Puerto Rico los ingresos no son tan altos como en Estados Unidos, que se hacen donaciones multimillonarias “porque las personas quieren tener su nombre en un pasillo o un laboratorio. Pensar que todas las universidades pueden recaudar millones es irreal incluso en el mismo Estados Unidos”.

Burocracia que afecta

El catedrático también resaltó que se deben trabajar más propuestas de investigación, pero para eso debe haber un andamiaje que lo haga posible.

“Lo digo como uno de esos investigadores que hace propuestas. Yo necesito que haya un personal administrativo que esté ágil, que pueda cumplir con las fechas pero si ese personal cada vez es menos es más difícil”, mencionó.

Quintero coincidió en que la burocracia administrativa complica todos los esfuerzos mencionados.

“En la universidad la parte burocrática es un problema. Asfixia programas, limita las posibilidades de buscar fondos externos. La parte administrativa tiene que mejorar mucho”, puntualizó la profesora.

“Ahí hay factores que se comparten con el gobierno central. Hay un personal que lleva toda una vida haciendo unos procesos de una forma y no quieren cambiar los procesos. Tendría que haber una reingeniería de procesos para que se reduzca la burocracia y lo otro es que, para venderle servicios desde la universidad al gobierno central, es el choque de dos burocracias. Es bien difícil. En el sistema de contrataciones se piensa que a través de todas esas trabas va a haber menos corrupción, pero la realidad es que los corruptos saben brincar los procesos. Hay que hacer cambios para que esa compra de servicios sea más ágil”, señaló el docente.

A estas críticas, la vicepresidenta Mayra Charriez respondió que han desarrollado iniciativas para eliminar la burocracia en cuanto a los servicios que ofrecen a los estudiantes que “hasta hacen que los estudiantes se vayan”.

Cruz, por su parte, mencionó que los planteamientos muchas veces vienen desde la comparación con universidades privadas.

“Hablar de burocracia es decir que lo que se quiere hacer toma más tiempo de lo razonable. Pero en una universidad pública nunca va a hacer como una privada porque trabaja con fondos públicos. Las decisiones son evaluadas y aprobadas, hay un rigor en todos los términos”, sostuvo la ayudante especial.

Agregó que la administración universitaria también ha sido criticada cuando ha buscado disminuir esa burocracia. Recordó que hace dos años, Ferrao tomó la decisión de suprimir el College Board y “estuvo en los medios como un mes, cuestionaban que iba a pasar con la calidad académica. Eso es burocracia”, mencionó.

Empero, admitió que los constantes cambios de administración dificultan la continuidad de las iniciativas.

“A mí me encantaría que aquí los presidentes tengan un tiempo razonable, como en las privadas que hay presidentes por muchos años, aquí están cuatro o seis y eso afecta lo que se quiere hacer”, expresó.

Dato de la universidad indican que las fuentes de ingreso propio de la UPR son en: matrícula subgraduada y graduada, cuotas de laboratorio, mantenimiento y tecnología, otras cuotas y derechos de programas no tradicionales, recobro de costos indirectos y otros ingresos misceláneos. El director de presupuesto indicó que la proyección de ingresos propios para el próximo año es de $205 millones. Fuente: El Vocero.