En aumento violencia en residenciales públicos pese a esfuerzos comunitarios

Con la muerte de Kedani García Meléndez, de 37 años, el pasado miércoles, ascendieron a 36 las muertes violentas registradas en residenciales públicos en lo que va de año, cifra que duplica las contabilizadas para la misma fecha en el 2024. En contraste, a nivel Isla y sin distinción de ubicación, en lo transcurrido del 2025, la Policía ha informado 182 muertes violentas, una reducción de 46 comparada con el 2024.

Ante la incidencia reportada en residenciales públicos, el administrador de la Administración de Vivienda Pública (AVP), Juan A. Rosario Hernández, aseguró que trabajan en varias iniciativas para atajarle el paso a las actividades delictivas y el aumento de la violencia.

Rosario explicó a El Vocero que, desde su llegada al cargo en febrero, se han activado medidas inmediatas de refuerzo en seguridad, como el fortalecimiento del área de inteligencia interna y la colaboración directa con agencias estatales y federales. Además, el pasado mes de abril tuvo una reunión con el comisionado del Negociado de la Policía, Joseph González, para establecer estrategias conjuntas de intervención en residenciales.

“Ya se están reforzando los patrullajes preventivos y se han activado unidades de inteligencia en zonas de alta incidencia. También estamos verificando la procedencia de las víctimas; en varios de los casos recientes, las personas asesinadas no eran residentes del complejo donde ocurrieron los hechos, aunque sí tenían vínculos con esos espacios”, precisó, por su parte, el comisionado de la Policía en declaraciones escritas

Entre los planes concretos mencionados por Rosario Hernández, se encuentra la reactivación de la Liga Atlética como herramienta de integración y prevención para la juventud, así como la implementación de programas recreativos y de inserción laboral para adultos mayores. También se evalúa adquirir tecnología de vigilancia como cámaras de reconocimiento facial y sensores de disparos, en colaboración con municipios que ya las utilizan, como Bayamón y Vega Alta.

Entretanto, el administrador de la AVP resaltó que parte de la función de la agencia “es el rol de educador”.

“Sabemos que los valores comienzan en los hogares. Por más programas que podamos crear como administración, si desde la familia no se comienza a trabajar con los valores y el respeto, de nada sirve cualquier esfuerzo que nosotros hagamos”, puntualizó.

Reaccionan las comunidades

Para el líder comunitario del residencial Las Margaritas en San Juan, John Paul López Villegas, es importante resaltar las iniciativas positivas que se llevan a cabo en sus comunidades y dijo que “estos actos de violencia no pueden apagar la luz que hay en los residenciales públicos”.

Además, defendió la labor de líderes comunitarios y consejos de residentes que, a diario, impulsan programas y actividades para jóvenes, adultos mayores y familias, con el fin de promover el bienestar y la integración social.

“(Ayudan a) fortalecer esa confianza entre la comunidad, darles apoyo a las familias dentro de las comunidades, oportunidades a los jóvenes, crear espacios seguros, actividades para nuestros jóvenes para que, en vez de involucrarse en otros asuntos que no deben, involucrarse en el deporte, en el trabajo comunitario”, sostuvo.

En consonancia con López Villegas, el líder comunitario del residencial Manuel A. Pérez en la capital, Papo Christian, subrayó que la mayoría de los residentes trabajan activamente por mantener un entorno seguro.

“Hacemos actividades, deportes, pero entonces tú te tienes que enfrentar a esos criminales que están armados hasta los dientes, ¿y tu vida?”, cuestionó.

Reconoció que las autoridades realizan esfuerzos, pero también enfrentan limitaciones por la falta de recursos y personal.

“Se pueden mejorar muchas cosas… El gobierno debe tomar un poquito más de acción en cuestión de la seguridad dentro de las comunidades”, opinó.

También se mostró preocupado por el impacto de la violencia en otras comunidades, particularmente en la juventud. Señaló la ausencia de programas recreativos como uno de los factores que deja a muchos jóvenes sin alternativas.

“Estamos perdiendo a nuestros jóvenes… No tienen qué hacer. Anteriormente en los residenciales y en las comunidades había un programa de cancha abierta del Departamento de Recreación y Deportes donde tenían un líder recreativo las comunidades haciendo diferentes actividades para que los jóvenes, en vez de tomar otros rumbos, estuviesen en su comunidad, estuviesen trabajando el deporte”, dijo.

Asimismo, Papo Christian lamentó que, a su juicio, los políticos solo se acerquen a las comunidades cada cuatro años -en época de elecciones generales- en ocasiones, sin ofrecer soluciones reales a problemas como el desempleo, la desigualdad y la criminalización de la pobreza.  

“Cierran escuelas. A las personas cuando empiezan a trabajar les suben la renta. No te dan tiempo de mejorar económicamente”, reclamó. Fuente: El Vocero.