El Estatuto ético de elDiario.es

En el debate sobre la ética periodística, la objetividad ha sido durante décadas uno de los principios más invocados. Pero ¿basta con ser objetivo? El periódico español elDiario.es introduce otro concepto con igual importancia: la honestidad. Así lo establece El Estatuto de elDiario.es, un documento de autorregulación de carácter vinculante que define los principios editoriales, derechos, deberes y normas que rigen el funcionamiento del periódico. Su Estatuto sostiene que ambas deben formar parte esencial del ejercicio periodístico, aunque advierte que objetividad no significa necesariamente neutralidad.

Fundado en 2012, elDiario.es aprobó en 2023 su Estatuto, un documento que va más allá de un código deontológico tradicional. El documento reconoce una línea editorial comprometida con derechos humanos, igualdad, justicia y sostenibilidad. Pero coloca por encima de esas convicciones un principio fundamental: el respeto por la verdad.

Su Estatuto afirma que la honestidad es tan importante como la objetividad. La primera exige actuar sin engañar al lector; la segunda obliga a aproximarse a los hechos con rigor y voluntad de comprenderlos más allá de las propias preferencias.

Esta distinción importa porque un medio puede tener una orientación editorial definida sin renunciar necesariamente a la honestidad periodística. El problema surge cuando sus convicciones condicionan la selección o presentación de los hechos hasta impedir al lector comprender una realidad compleja.

Dar espacio a diferentes versiones de un acontecimiento constituye una obligación profesional. Pero presentar todas las versiones como igualmente verdaderas puede conducir a una falsa equivalencia. Si una afirmación está respaldada por hechos comprobables y otra ha sido demostrada falsa, el periodista no cumple necesariamente con su deber colocándolas al mismo nivel.

El riesgo aparece cuando es el propio medio quien determina dónde termina la legítima diferencia de interpretación y dónde comienza la falsedad. Una línea editorial demasiado dominante podría convertir esa facultad en una forma de seleccionar la realidad según sus convicciones. De ahí la importancia de reconocer la complejidad de los hechos, evitar simplificaciones y tratar a los lectores como personas capaces de formar su propio criterio.

La honestidad también exige transparencia sobre cómo se construye una información. Identificar las fuentes, explicar los datos, distinguir hechos de opiniones y reconocer lo no comprobado fortalece la confianza. El lector necesita saber qué afirma un periodista y sobre qué evidencias sostiene esa afirmación.

También resulta significativa su política frente a los errores. elDiario.es establece que las equivocaciones relevantes deben corregirse y que, cuando una modificación afecta un aspecto fundamental de una información, el lector debe conocer esa corrección.

La ética periodística no exige que un periódico carezca de valores. Ningún medio observa la realidad desde un vacío ideológico absoluto. Lo que sí exige es que esos valores no sustituyan los hechos. Entre la objetividad y la honestidad existe, por tanto, una relación: la primera busca acercarse fielmente a la realidad; la segunda obliga a reconocer límites, errores y convicciones propias. Cuando ambas se debilitan, también se debilita la confianza del lector.