Infraestructura antigua, respuestas “vanas” y contratistas que “no hacen su trabajo”, son las denuncias de cientos de ciudadanos y alcaldes a la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), al ver su calidad de vida vulnerada debido a las interrupciones en el servicio de agua.
Irma Rosa Aponte manifestó que desde hace más de un año la fluctuación del agua es recurrente en el barrio Pasto, sector La Piedra en Aibonito, y se refleja todos los días. Para ella, esta situación “ya cansa” y es difícil porque tiene familiares que son adultos mayores -de entre 70 a 90 años- que igualmente se enfrentan a esta situación.
“Nosotros esperamos por la noche que llegue el agua para poder mantener un poquito la limpieza. El sábado, yo estaba limpiando, tuve que cargar seis baldes de agua para poder hacerlo. No es fácil y más para ellos que ya tienen sus músculos (más débiles) y sus manos, sus condiciones de artritis, dolores musculares y de toda clase de enfermedad. Esto no es tan fácil”, relató a El Vocero.
La ciudadana mencionó que la mayoría de las respuestas de la AAA son “vanas”, y en ocasiones, personal de la corporación le ha indicado que son “casos aislados”.
“Pero el recibo del agua no es aislado. Son muchas cosas, muchos fallos que están teniendo ellos y rápido dicen que son casos aislados”, expuso.
El mismo problema también persiste hace años en la comunidad Monteflores de Santurce, de acuerdo con la residente Hilda Rodríguez. Precisamente, esta fue una de las comunidades que resultó afectada en la zona metropolitana por la rotura en una tubería de la AAA el pasado mes.
“En julio estuvimos 25 días sin agua, en agosto estuvimos sin agua 26 días”, denunció Rodríguez.
Dijo que lleva la cuenta de los días sin agua y hasta el 3 de septiembre, aseguró que han estado 114 días sin el servicio. Otro dato que ha contabilizado es el de las querellas a la AAA, y hasta el 29 de agosto, ha presentado 32 querellas que -según indicó- no ha tenido respuesta.
“Ayer por la mañana no había agua, por la tarde hubo un hilito, pero seguimos en las mismas y, obviamente, me llegó la factura. La reclamé y me dijeron que todo estaba bien, que tenía que pagarla y volví a enviar una carta por correo electrónico, volviendo a reclamar con evidencia -como pidieron- el por qué no debería de tener esa factura”, expuso.
Ambas clientes de la AAA coincidieron en que la intermitencia del sistema no es sinónimo de calidad de vida y que se necesita una acción inmediata de la agencia. Situaciones similares han ocurrido en otros municipios como Hatillo, Isabela y Morovis, que el año pasado emitió una Declaración de Emergencia por la falta de agua.
Critican contratistas
Los alcaldes de Jayuya, Jorge “Georgie” González y de Naranjito, Orlando Ortiz, denunciaron que las empresas contratadas por la AAA para las reparaciones carecen de supervisión, llegan a las averías sin información completa y sin los materiales requeridos. Indicaron que esta situación contribuye a que los residentes pasen más tiempo de lo esperado sin el servicio.
“Contratistas privados que vienen de muy lejos, que a veces llegan a nuestro pueblo, como el domingo antepasado, llegaron aquí y no tenían el equipo para hacer el trabajo”, comentó González.
A eso, Ortiz agregó que “contratan unas empresas privadas que no hacen su trabajo y no validan” las reparaciones.
Dijeron que se podrían realizar acuerdos colaborativos entre la AAA y los municipios para minimizar la contratación externa, lo que redundaría en menores costos para la agencia. No obstante, los alcaldes hicieron énfasis en que tendrían que pagarles por los servicios, ya que enfrentan recortes presupuestarios.
El alcalde de Naranjito dijo que tiene diversos acuerdos con la AAA, pero ellos “no pagan”, lo que representa un problema. Informó que la agencia les debe $10,000 en reembolsos por trabajos que el municipio ha hecho reparando hoyos que la AAA no ha realizado.
Ambos alcaldes indicaron que sus municipios también enfrentan con frecuencia intermitencia en el sistema por la fluctuación de energía que provoca que las bombas dejen de funcionar. Esto impacta mayormente a las comunidades que quedan en zonas altas.
El presidente de la Unión Independiente Auténtica (UIA), José Maldonado, coincidió con los líderes municipales sobre las dificultades con los trabajos subcontratados y destacó que después son los empleados de la AAA los tienen que ir a resolver el problema.
“Ese es el problema que está surgiendo y no tienen supervisión. Más aún, no llevan materiales y la Autoridad les suple de los almacenes nuestros los materiales a esas compañías privadas que están ganándose un montón de dinero. Mientras que, nuestra gente está con un salario, la mayoría de ellos, de $10.50. Cuando ellos se van quien tiene que ir a reparar y resolver es nuestra gente”, indicó.
Defendió que son los empleados de la AAA los que tienen el peritaje, conocimiento de las tuberías y válvulas, pero desde su óptica, la agencia sigue contratando a estas empresas porque “aportan a los partidos políticos”.
Para Maldonado otro asunto que vulnera el sistema es que hay plantas de filtración que proveen agua a comunidades que se han desarrollado y ahora tienen más residencias y la producción de agua sigue siendo la misma.
AAA responde
Ante todos los planteamientos sobre las persistentes fluctuaciones en el servicio, el presidente ejecutivo de la AAA, Luis González Delgado, reconoció que la corporación enfrenta escollos hace décadas, pero aseguró que las están atendiendo.
“He sido claro en reconocer los grandes retos que enfrenta nuestro sistema de agua potable en la Isla a raíz de décadas de falta de mantenimiento. Desde ese momento, el enfoque de este servidor y de nuestro equipo de trabajo ha sido enfrentar esos retos e identificar soluciones para cada uno de ellos”, dijo en declaraciones escritas a El Vocero.
Añadió que “conscientes del sentido de urgencia con el que debemos atender esta situación, durante los pasados cinco meses nos hemos dedicado a evaluar todos los proyectos que atienden la fragilidad de la infraestructura mediante el Plan de Mejoras Capitales”.
González Delgado destacó que las soluciones no ocurren “de un día para otro” pero alegó que están trabajando “con transparencia, compromiso y diligencia para fortalecer nuestro sistema y garantizar que las futuras generaciones no tengan que enfrentar la misma fragilidad que hoy heredamos”.
Sobre el caso de Aibonito, la AAA comunicó que han pasado múltiples situaciones, entre ellas la fluctuación del voltaje para el bombeo del agua. En cuanto a Santurce, dijeron que en agosto el suministro de agua se afectó “debido a trabajos de mantenimiento requeridos y limpieza en sectores de la represa”.
“Reiteramos nuestro firme compromiso de continuar ofreciendo un servicio confiable y de calidad a nuestros abonados”, añadió la AAA en las declaraciones escritas.
Reclamo para mejorar la infraestructura
Por su parte, el presidente del Colegio de Ingenieros y Agrimensores (CIA), Carlos Fournier Morales, detalló que la infraestructura es uno de los principales problemas, ya que es vieja y no se le da el mantenimiento adecuado y afecta el servicio a los abonados.
“Tenemos un sistema antiguo, presenta fugas significativas y es por el mantenimiento. Aquí el problema no es mala construcción, no es mal diseño, es mantenimiento”, detalló.
Además, advirtió que “no tenemos luz, no pueden mover las bombas, entonces no llega agua a los residentes. Creo que es una tormenta perfecta y lo estamos sufriendo, (por) la mala administración y tal vez mala planificación”.
El líder del Colegio recordó que hace unos años publicaron el Plan de Infraestructura 2030, en el que dedican un capítulo a la infraestructura de agua local. Algunas sugerencias que esbozan en el documento son los dragados de embalses, minimizar la pérdida de agua, manejo de aguas usadas, mejoras a la infraestructura crítica.
Fournier Morales opinó que no es necesario dar paso a la privatización, ya que con una “buena administración”, un manejo adecuado de fondos y un plan detallado se puede encaminar a la AAA.
Bajo el liderato del gobernador Pedro Rosselló González, en el 1995, el gobierno firmó un contrato con la empresa francesa Ondeo de Lyonnaise des Eaux para que administrara a la AAA. El acuerdo llegó a su fin en el 2002, cuando la gobernadora Sila María Calderón lo canceló ante las críticas, fallas y aumentos tarifarios. Desde ese entonces hasta el presente, la AAA volvió a manejar el sistema. Fuente: El Vocero
