Con el propósito de recuperar propiedades abandonadas y destinarlas a residentes y jóvenes que deseen permanecer en la isla municipio, un grupo de residentes y organizaciones comunitarias lanzó el Banco de Tierras Comunitario de Culebra, el primero de su tipo en Puerto Rico.
Aunque el concepto de banco de tierras no es nuevo —el Código Municipal de Puerto Rico lo incorporó en 2020, permitiendo que los municipios establezcan bancos para manejar propiedades abandonadas—, en Culebra la iniciativa es diferente: nace desde la comunidad para la comunidad.
“Siempre ha habido esa necesidad de vivienda en Culebra. Aquí las rentas son casi imposibles. Comienzan en $1,000 a $1,200 por una casita de madera de un cuarto. Igual las casas que entran en venta en el mercado rondan los $200,000 a $250,000 en adelante de madera, y un préstamo hipotecario no cualifica para eso. En Culebra siempre ha habido ese problema de vivienda y el interés de nosotros es vivienda accesible y digna en la isla municipio para la juventud que quiera quedarse”, indicó a El Vocero Abigail Reyes Robles, presidenta de Mujeres de Islas, organización comunitaria que, desde 2021, impulsa la iniciativa.
Según el Censo de 2020, Culebra contaba con 1,792 habitantes, y la tasa de pobreza rondaba el 36 %. De igual forma, la Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico de 2019 señalaba que el 68.5 % de las viviendas del municipio estaban vacantes, aunque más de la mitad se destinan a uso recreativo, ocasional o estacional. Solo un 24.2 % estaba disponible para alquiler y menos del 3 % para la venta.
Reyes Robles explicó que la falta de vivienda asequible obliga a las familias a vivir bajo un mismo techo, en ocasiones con tres generaciones de la misma familia compartiendo una sola casa. “No hay vivienda para la comunidad aquí. Hay muchas personas que desean quedarse en Culebra y seguir aportando”, destacó.
Por ello, nació la iniciativa del Banco de Tierras Comunitario, que busca adquirir propiedades abandonadas, rehabilitarlas y devolverlas al mercado bajo ciertas condiciones.
“Un banco de tierra se alimenta de propiedades abandonadas, las rehabilita y las vende dando unas categorías de prioridad a personas que van a ser las que van a poblar esas propiedades con unas condiciones de uso”, explicó la licenciada Alicia Díaz Santiago, directora de Política Pública del Centro para la Reconstrucción del Hábitat (CRH), organización sin fines de lucro que asesora a la comunidad en la creación del banco.
A quién darán prioridad
Díaz Santiago detalló que, en un primer nivel de prioridad, se considerará a residentes bona fide de Culebra que hayan vivido en la isla por más de dos años consecutivos, así como a personas cuyos padres sean residentes del municipio. En un segundo nivel, podrán solicitar personas del público general que hayan residido en Puerto Rico por al menos siete años consecutivos antes de presentar su solicitud. Dentro de cada categoría, las solicitudes se evaluarán según el nivel de ingresos de los solicitantes, de menor a mayor, tomando como referencia los estándares del programa federal de vales de vivienda conocido como Sección 8.
Además, la persona que adquiera o reciba una propiedad del banco de tierras debe usarla como residencia principal por al menos 15 años; de lo contrario, sería devuelta al banco.
El proyecto cuenta también con el apoyo del Cuyahoga Land Bank, de Ohio, con amplia experiencia en este tipo de iniciativas. Ricardo León Zayas, director ejecutivo de la organización, reconoció que el contexto de Puerto Rico es distinto, pero afirmó que la herramienta puede adaptarse.
“El contexto es diferente, pero las herramientas son lo más importante; la financiación es lo más importante, la colaboración entre el municipio, el condado y la organización es lo que da el poder para hacer esto”, sostuvo el ejecutivo natural de Caguas.
¿Colaboración con el municipio?
La creación del banco de tierras ha involucrado a distintos actores, incluido el municipio. En 2023, el CRH sostuvo las primeras reuniones con el municipio de Culebra para discutir cómo atender las propiedades abandonadas, detalló Luis Gallardo Rivera, director ejecutivo de esta organización.
No obstante, en 2024 la administración municipal decidió continuar gestionando el manejo de estorbos públicos de forma independiente. Gallardo Rivera indicó que corresponde al municipio evaluar el modelo propuesto y decidir si adopta una ordenanza para integrarlo como un banco municipal o si continúa funcionando desde el sector comunitario.
Díaz Santiago explicó que el municipio podría contribuir identificando y declarando propiedades como estorbos públicos para luego transferirlas al banco de tierras. Según dijo, el municipio ha recibido información sobre cómo funciona esta herramienta y se encuentra “en el proceso de educarse sobre lo que es un banco de tierra y explorar cómo podría verse a largo plazo para beneficiar la prioridad de vivienda asequible” en Culebra.
Por su parte, el alcalde Edilberto Romero Llovet señaló que, aunque respalda la iniciativa, debe evaluar con cautela cualquier decisión debido al rol del municipio en el manejo de propiedades declaradas estorbos públicos.
“Yo respaldo esa iniciativa… pero tengo que tener la información y estar seguro de lo que voy a hacer”, dijo a El Vocero, subrayando que las determinaciones podrían impactar a la comunidad. También expresó preocupación por el interés que, según indicó, han mostrado inversionistas externos en propiedades de la isla.
Aunque el Banco de Tierras Comunitario de Culebra se encuentra en sus primeras etapas, se espera que en los próximos dos años la primera vivienda adquirida por la organización esté encaminada a convertirse en vivienda asequible. Fuente: El Vocero
