Crean academia de intercesores legales para enfrentar feminicidios y agresiones sexuales

Por su experiencia, Ángela Jiménez ha notado que hay una diferencia cuando una víctima de violencia de género tiene una intercesora legal, porque muchas veces culminan el proceso judicial contra su agresor, mientras que las que no cuentan con este apoyo, muchas veces no lo completan.

Así lo expresaron ayer en conferencia de prensa junto a Ángel Rodríguez, de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM), Coraly León, presidenta de la Red Nacional de Albergues de Violencia de Género, Jéssica Fuentes, directora de la Red Nacional de Albergues de Violencia de Género, y Yenitza Soto Torres, intercesora legal, en la que anunciaron la creación de la Academia de Intercesoría Legal en cumplimiento con la ley 90 del 2023.

“La ley 90 del 2023 autoriza a que las organizaciones que trabajan con víctimas de violencia doméstica puedan certificar intercesoras legales. Esa ley es la que da inicio a la academia que ha sido creada por esa legislación que fue radicada por la OPM. El fin, y lo que todos queremos, es erradicar la violencia de género”, mencionó Rodríguez.

“Cualquier esfuerzo que se haga es un grano de arena, es bueno, para erradicar la violencia de género, pero este acompañamiento puede darles las herramientas para salir del ciclo de la violencia. Muchas veces las víctimas sienten que están bajo el poder del agresor. Las intercesoras pueden cambiar eso”, agregó.

Informó que actualmente la OPM tiene 115 intercesoras legales con licencia. La creación de la academia responde a que esa cantidad no es suficiente para atender a todas las víctimas de violencia de género. Evidencia de eso es que según las estadísticas del Negociado de la Policía de PR, al 31 de julio de 2024 se han reportado 660 incidentes. En 2023 se reportaron 1,087 incidentes de violencia sexual.

El primer grupo, compuesto de 25 personas, comenzó el pasado lunes. Para crear la academia se utilizó el reglamento de la OPM. Fue así como se diseñaron unos módulos con diversos temas. El proceso de certificarse consiste en 40 horas teóricas, periodo en que se explican todos los conceptos relacionados a violencia de género y 40 horas prácticas, en las que se visita tribunales y se observa todo el proceso desde que una víctima comienza a pedir ayuda enfocada en los casos de violencia doméstica.

La segunda sesión comenzará en octubre. Esta se concentrará en cómo manejar los casos de agresión sexual. Para realizarla están convocando a profesionales de la conducta, como consejeros y trabajadores sociales, que estén disponibles para contratación por servicios profesionales en horarios flexibles como noches y fines de semana.

“El rol de la intercesora va más allá de acompañar. Tenemos una hora de entrada, pero no de salida. No es lo mismo a una víctima que llega sola, a una que le explica todo el proceso y que cuando se quiebra tiene con quién hablar y levantarla. Son más las que luchan hasta el final, que las que se quiebran. A las que se quiebran, yo no las juzgo, les recalco que aquí voy a estar para cuando desee continuar el proceso”, reiteró Jiménez.

Por su parte, Soto indicó que, a su juicio, ninguna víctima debe estar sola en los tribunales.

“En la academia van a saber cómo se llenan los documentos, cómo se maneja el tribunal, la preparación de la víctima y dejarle saber que no está sola. Vamos a preparar este equipo de trabajo que comenzó el pasado lunes”, expresó.

Fuentes destacó que muchas de las víctimas son menores de edad en casos de violencia intrafamiliar.

“Está la horrorosa estadística de que más padres biológicos (53.5%) que padrastros (35.4%) son agresores y esto es parte del trauma a superar. Es muy difícil de sanar y hay que trabajarlo toda la vida, pero sabemos que puede hacerse con apoyo de profesionales de la conducta para que la sobreviviente sea una persona funcional. El buen acompañamiento de una intercesión legal puede ser el comienzo de ese proceso de superar el trauma”, indicó.

Todos aquellos que deseen inscribirse para la segunda sesión de la Academia de Intercesores Legales de la Red, pueden hacerlo escribiendo al siguiente correo electrónico: coordinacionredalberguespr@gmail.com.

“Con esta academia pretendemos apoyar a quienes tienen interés en convertirse en intercesoras. Necesitamos esos recursos disponibles todo el tiempo”, insistió. Fuente: El Vocero.