El próximo martes, 20 de enero, podría convertirse en una de las fechas más importantes en la historia del béisbol puertorriqueño. Ese día, la Asociación de Escritores de Béisbol de América (Bbwaa, por sus siglas en inglés) anunciará los resultados oficiales de la votación al Salón de la Fama de Cooperstown, y el nombre de Carlos Beltrán aparece hoy más cerca que nunca de cruzar las puertas de la inmortalidad.
A solo días del anuncio final, el exjardinero boricua domina la boleta, según el rastreador de votos del reconocido analista Ryan Thibodaux, con un sólido 89.4% de respaldo entre los 158 votos públicos registrados hasta el momento. La cifra coloca al manatieño muy por encima del umbral mínimo de 75% requerido para ser elegido y apunta a una entrada prácticamente histórica para Puerto Rico.
Beltrán no solo ha mantenido el apoyo que obtuvo el año pasado, sino que ha ganado terreno de manera contundente. En comparación con el 2025, ya ha logrado cambiar el voto de nueve escritores que antes lo habían dejado fuera, además de recibir el respaldo de 31 votantes de primer año, una señal clara de que su candidatura ha superado las dudas iniciales que lo rodearon en sus primeras apariciones en la papeleta.
Este sería el cuarto año de elegibilidad de Beltrán. En 2023, debutó con 46.5% de los votos, una cifra modesta para un jugador de su calibre, pero desde entonces su ascenso ha sido constante. En 2024, subió al 57.1%, y en 2025, dio un salto definitivo al 70.3%, quedándose a solo 19 votos de Cooperstown. Ahora, ese empujón final parece haber llegado.
De confirmarse su elección, Beltrán se uniría a una élite histórica del béisbol boricua junto a Roberto Clemente, Orlando “Peruchín” Cepeda, Roberto Alomar, Edgar Martínez e Iván “Pudge” Rodríguez, consolidando a Puerto Rico como una de las grandes cunas de talento del béisbol.
Más allá de la votación, los números de Beltrán hablan con autoridad. En 20 temporadas en las Grandes Ligas, logró una línea ofensiva de .279 de promedio, 2,725 hits, 435 cuadrangulares, 1,587 carreras impulsadas, 1,582 anotadas y 312 bases robadas, una combinación de poder, velocidad y consistencia que muy pocos jugadores en la historia han logrado sostener. Fue nueve veces All-Star, ganó tres Guantes de Oro por su defensa en los jardines y dos Bates de Plata por su producción ofensiva.
No obstante, su carrera culminó en 2017 con un campeonato de Serie Mundial con los Astros de Houston, un título que quedó marcado por el escándalo de robo de señales, un capítulo que generó dudas en algunos votantes, particularmente porque Beltrán fue el único jugador activo mencionado por nombre en el informe oficial de MLB. Sin embargo, con el paso del tiempo, muchos electores han optado por separar ese episodio del peso global de su trayectoria. Fuente: El Vocero
