Las autoridades federales advirtieron sobre un repunte significativo en el lavado de dinero y los fraudes financieros en Puerto Rico, particularmente a través de transferencias electrónicas, cheques y transacciones en bienes raíces, por lo que aseguraron que mantienen un monitoreo activo y continuo ante estas prácticas delictivas.
Acorde con los ejecutivos, se han registrado aumentos en transferencias electrónicas (EFT) y giros sospechosos en un 20% año tras año; un aumento en fraude en cheques de 20%; pérdidas millonarias por fraudes con personas jóvenes hasta adultos mayores y en el que también se ha registrado en el último año una práctica de lavado de dinero en los bienes raíces.
Las expresiones de las autoridades se dieron en el marco de la celebración del simposio Anti Lavado de Dinero de la Asociación de Bancos de Puerto Rico.
La asistente de la Oficina del Fiscal Federal del Departamento de Justicia de Estados Unidos Distrito de Puerto Rico, Myriam Fernández, mencionó que la práctica de lavado de dinero en los bienes es una abrumadora y que entiende que es ahí donde si el criminal invierte su dinero.
Fernández añadió, que cuando llevan a cabo estos casos e interactúan con ellos se observa una gran cantidad de bienes como autos, motocicletas, botes, entre otros. Indicó que se ve una práctica de estos criminales ligadas al consumo, pues las ganancias que obtienen las gastan.
“Estamos viendo que invierten en bienes raíces, no solo manteniéndolas y usándolas ellos mismos, sino también dándoles algún tipo de valor comercial o creando otros negocios a partir de esos bienes raíces, así que estamos monitoreando eso”, comentó Fernández.
Añadió también, que otras de sus prioridades son a los esquemas de fraudes en las personas adultas mayores. Asimismo, a los fraudes de fondos federales, fondos estatales, robo de identidad, fraude electrónico, entre otros.
Fernández comentó, que lo interesante de estas prioridades es que cuando se observan los casos que se presentan y también los que se investigan muchas veces se ve más de una de esas prioridades presentes en las acciones de una misma red.
“Si hay un fraude contra personas mayores, probablemente también habrá fraude electrónico. A veces se ve robo de identidad junto con fraude a envejecientes. Cuando analizamos estas prioridades, no las vemos como hechos aislados o como una sola categoría, sino de manera más integrada, porque lo que estamos observando en los casos es que no se enfocan únicamente en los adultos mayores”, comentó la funcionaria federal.
Por su parte, el abogado y especialista en el tema, Juan Massini Massini, indicó que en pérdidas económicas por fraudes cibernéticos se registraron entre Estados Unidos y Puerto Rico, en el renglón de 20 a 29 años $540 millones, de 50 a 59 años $2.5 millones y en la de 60 o más fueron $4.8 millones.
“Esto es algo exponencialmente por la edad”, comentó Massini, al explicar que los resultados son los que las personas reportaron, pero se entiende que sea mayor porque las personas mayores no tienden a reportar este tipo de casos.
Otros datos que el abogado presentó fue el de las querellas que han radicado los puertorriqueños ante estas situaciones. Según informó, en una comparación con los estados y territorios de la nación americana, Puerto Rico ocupa la posición 45 de 57 en querellas a nivel general, mientras que en pérdidas ocupa la 31.
Cuando se mira en edades, en el renglón de 60 o más, Puerto Rico ocupa el lugar 47 de 57 en quejas y en pérdidas el 39 de 57.
“Cuando tú ves el tema de la edad ves una relación directa de que son los envejecientes los que están siendo las víctimas de esos fraudes”, apuntó Massini. Fuente: El Vocero
