La jueza Enid Cristina Rvera, del Tribunal de Humacao formuló cargos por los delitos de tentativa de asesinato y maltrato institucional contra Eddie Mojica Peña, de 41 años de edad, el cuidador de envejecientes que supuestamente admitió el sábado pasado a las autoridades que había arrastrado a una anciana de 86 años de edad, que estaba encaminada en el Hogar Casa Dorada, en el barrio Collores, en Las Piedras, hasta un área en la planta baja como parte de un “ritual” para que muriera en paz.
Mojica Peña permaneció desde el pasado domingo en una institución para pacientes mentales para ser evaluado. Fue dado de alta en la mañana de hoy. La jueza ordenó que Mojica Peña fuera sumariado en una cárcel al no prestar la fianza de $500 mil que le señaló. La vista preliminar fue señalada para el 29 de julio en el Tribunal de Humacao.
En su relato espontáneo el pasado sábado, Mojica Peña les dijo a los agentes de la Uniformada que llegaron al hogar alertados por vecinos, que había llevado (arrastrado) a la envejeciente hasta una marquesina debajo de la casa, como “un ritual para cuando se cambiaban de institución llevaba a los últimos ancianos a ese lugar donde le daban pastillas para que pudieran morir en paz y así tener espacio para nuevos pacientes”.
Mojica Peña llevaba tres años trabajando en Casa Dorada. Lo agentes del CIC ocuparon en el hogar, que fue cerrado por órdenes del Departamento de la Familia, los libros de anotaciones en los que supuestamente el cuidador escribió cosas incoherentes sobre los pacientes que atendía.
Tras su arresto el sábado pasado les dijo a los agentes que había abandonado en un monte a otros tres ancianos. Se realizó una búsqueda, pero no fueron hallados. La única paciente que estaban cuidando en el hogar fue la octogenaria.
Los fiscales Astrid Rivera. Jaime Perea y Aracelis Pérez presentaron los cargos graves, que fueron investigados por agentes del CIC de Humacao.
Los agentes del Distrito de Las Piedras llegaron a Casa Dorada a media tarde del sábado, después de que varios vecinos llamaron al cuartel al ir los gritos de desesperación de la envejeciente, que es parcialmente ciega. Los agentes dieron con la anciana en el piso, con abrasiones en todo el cuerpo y traumas en la cabeza. Estaba desorientada y llamaron a los paramédicos.
Mojica Peña les dijo de forma tranquila a los agentes lo que había hecho y la fiscal Astrid Rivera, al oír el cruel relato ordenó a los uniformados que lo arrestaran, mientras los paramédicos llevaron a la octogenaria al Hospital Menonita, en Humacao, en condición delicada. Seguir leyendo: El Vocero
