ANA GERALDA FERNANDEZ/ La autoestima

Empecemos por definir que es la autoestima.  Es la forma como nos miramos a nosotros mismos y como nos amamos en una forma sana y sutil y como juzgamos a nuestro ser.  La forma como yo me concibo a mis misma como ser humano y como individuo.  Cuando éramos niños, nunca nos hablaron de la autoestima porque en ese entonces nuestras madres nos decían que había que pensar en los demás primero.  Nunca nos hablaron que teníamos que querernos y amarnos incondicionalmente y que debemos ponernos primero a nosotros mismos.  Suena paradójico que nosotros tenemos que ponernos primero y no los demás.  Lo que está en juego es que cuando tú estás bien desde el punto de vista emocional, espiritual y físico, todas las personas a tu alrededor van a estar bien en consecuencia. Y esto se da porque tú no puedes dar lo que no tienes. 

Si te sientes bien contigo misma, vas a brindar a los demás tu bienestar, o sea, tu tranquilidad, tu serenidad y todas las cosas buenas que se derivan de tu bienestar emocional.  La vida tiene muchos desafíos y retos que muchas veces nos impiden que nuestra mente esté serena y es por ello que la autoestima fluctúa y se lacera muchas veces, hay cosas que debemos tener en cuenta y una de ellas es  la aceptación que  algunos casos cuando llegan situaciones difíciles a nuestra vida y que no podemos aceptar.  ahí se lacera la autoestima y nos sentimos defraudados e incompetentes ante nuestra forma de pensar, 

Generalmente, cuando somos seres agradecidos con la vida y las cosas que tenemos, podemos decir que nuestra autoestima está sana y nuestra mente genera las hormonas de la felicidad, que son oxitocina y endorfinas,

La autoestima también tiene que ver como yo me veo interiormente.  Que siento cuando yo me miro al espejo.  ¿Me acepto cuando veo mi reflejo?  ¿Me trato con cariño y me digo cosas bonitas y positivas?

¿Como me priorizo?   Porque para sentirme bien conmigo misma, primero tengo que aceptarme tal como soy.   Tampoco tengo que cambiar para que los demás me acepten.  Porque si trato de cambiar para ser aceptada, entonces yo no sería una persona sana y digna y eso me traería otros problemas.

Cuando tienes una autoestima sana, te auto respeta y exige que los demás te respeten y te valoren tal como tú te valora.  Dios nos ama, nos respeta y nos dio a cada uno la inteligencia y la sabiduría para nosotros amarnos y amar a nuestros semejantes.