La representación legal de Oscar Made Zabala, una de tres personas acusadas por un complot de lavado de dinero generado por las ganancias de la venta de drogas de una organización criminal que opera en la zona del Caribe y Europa, presentó ayer una moción ante la corte federal para hacer alegato de culpabilidad.
Otro de los imputados, Kelley Mala, se declaró culpable el jueves pasado por un cargo de conspiración para lavar dinero ante el juez Bruce J. McGiverin, mientras que el tercer acusado, Edwin Carpio Vélez, hará lo propio el 20 de agosto en el tribunal federal del Viejo San Juan.
Según el reporte del agente de la Administración de Control de Drogas (DEA, en inglés) que tuvo a cargo la investigación del caso, el trío formó parte de un esquema por medio del cual se recaudaba el dinero en efectivo producto de las ganancias de la venta de drogas a través de mensajeros como Mala y luego se enviaba al liderato de la narcoganga con base en Colombia y Venezuela por medio de transferencias electrónicas.
Las personas encargadas de lavar el dinero ofrecían sus servicios a la organización por medio de contratos y retenían comisiones de cerca del 5% del total de cada transacción.
Del documento se desprende que la DEA logró adentrarse desde el 2015 en el esquema al simular un servicio de lavado de dinero para que sus agentes encubiertos pudieran infiltrar la organización y es que cada vez que la ganga suramericana necesitaba repatriar el dinero que generaba en Puerto Rico, “contactaba varios profesionales de lavado de dinero para determinar quién ofrecía la comisión más baja”.
Con esta estrategia, dos agentes encubiertos lograron contratos para mover dinero generado por ventas de drogas en la capital de Inglaterra, Londres, Puerto Rico y otras áreas de la región del Caribe.
Uno de los intercambios tuvo lugar en 2018 en Laguna Gardens, en Carolina, e involucró la entrega de $80,000 en billetes de varias denominaciones que se encontraban dentro de una caja de zapatos y una bolsa de papel.
Según la DEA, uno de los coacusados participó en el intercambio del dinero, que incluyó el uso de una frase secreta –“de parte del pájaro”- y la muestra de series numerables en billetes específicos como mecanismo de confirmación de la identidad de las partes involucradas.
Al día siguiente, los agentes federales recibieron instrucciones para realizar una transferencia electrónica a una cuenta bancaria en la ciudad de Miami por la cantidad de $75,000.
Según la DEA, hasta el 2021 por medio del esquema se lavó al menos $2,340,819.
Mala fue arrestado el 29 de septiembre del 2021 por personal federal asignado a las Islas Vírgenes estadounidenses, mientras que Carpio Vélez fue detenido semanas después en Puerto Rico.
En cambio, Made Zabala estuvo prófugo hasta el 9 de septiembre de 2022, cuando fue capturado por las autoridades. Cada uno de los acusados enfrenta hasta un máximo de 20 años de prisión por el cargo de conspiración para lavado de dinero. Fuente: El Vocero
