Visas agrícolas cobran mayor relevancia ante políticas de inmigración

Las nuevas políticas migratorias del presidente Donald Trump no han evitado que trabajadores agrícolas de otros países soliciten las visas de trabajo H2A, que permiten laborar temporalmente en diversos sectores agrícolas de Puerto Rico.
Mientras las políticas migratorias de la administración Trump generan incertidumbre en distintos sectores de Estados Unidos, en la agricultura de Puerto Rico han impulsado un mayor cumplimiento y estabilidad en el programa de visas temporales H-2A, así lo expusieron agricultores locales consultados por EL VOCERO.

Los agricultores sostuvieron que las estrictas regulaciones han reducido la fuga de trabajadores y han incentivado la contratación legal, lo que fortalece la continuidad de sus operaciones en la Isla. Sin embargo, advierten que el creciente interés por estas visas podría generar retrasos en los procesos de aprobación.

“Nosotros entendemos que está muy bien lo que está haciendo Trump. Porque uno como agricultor, gasta entre $5,000 a $10,000 en traer estos empleados (extranjeros), y me pasó, que en el primer año se me escaparon siete. En el segundo año, se me volvieron a escapar personas y bajo el programa, había un relajo por parte de las mismas autoridades federales”, indicó Moisés Soto, propietario de Soto Farm en Guánica, y quien cuenta con unos ocho empleados, bajo el programa de visado H-2A.
Se trata de un permiso temporal para trabajar en Estados Unidos en la agricultura. Para recibir visas, los trabajadores H-2A deben demostrar que no tienen la intención de vivir en los Estados Unidos de manera permanente, ya sea ilegal o legalmente.

A su juicio, esta situación (nueva política migratoria) lo que ha causado es que quienes gozan de esta oportunidad para trabajar en la nación, cumplan con sus responsabilidades, al tiempo que incentiva a quienes realmente desean tener mejores oportunidades laborales, que lo hagan de manera legal.

Pese al miedo que ha habido por los inmigrantes radicados en la Isla, inclusive aquellos que tienen un estatus legal, el agricultor sostuvo que sus empleados han mantenido la calma, y que de ser detenidos, cuentan con toda la documentación necesaria para probar su estatus.
A juicio de Soto, estos trabajadores vienen a los Estados Unidos con un boleto gano, ya que los empleadores vienen obligados a garantizarles al menos el 75% del salario total prometido en el contrato, incluso si no hay suficiente trabajo.

De otro lado, entre las normas más importantes para los patronos que se acogen al Programa Agrícola Temporal H-2A están que dicho empleo debe durar menos de un año y tienen que proveer hospedaje adecuado libre de costo al obrero.

El trabajador debe tener acceso a una cocina equipada para preparar sus alimentos o recibir tres comidas diarias, debe contar con transportación diaria hacia el área de trabajo y se le proveen los pasajes desde y hacia su país de origen. Sobre la paga, en Puerto Rico deberán recibir al menos el salario mínimo federal de $7.25 por hora.
No obstante, actualmente la paga sobrepasa el promedio, pues en el caso de Soto Farm, se les paga $9.94 la hora, cerca del salario mínimo estatal de $10.50.

“Esas visas son muy apreciadas, tanto por el Congreso actual como por el presidente, porque ayudan a los sectores agrícolas a tener precisamente obreros que trabajen en la finca… Mientras tengan su visa y tengan cumplimiento no va a haber problema”, sostuvo el secretario del Departamento de Agricultura, Josué Rivera.

Por su parte, el agricultor Jaime Acevedo, también con una finca en Guánica, indicó que, esta situación podría causar que haya más inmigrantes interesados en obtener este tipo de visas.

“Lo que me preocupa es que me imagino que con esto debe haber más solicitudes de las que nosotros trabajamos, por el desespero. Me imagino que en un futuro, se puede retrasar el proceso del papeleo, y eso es lo que yo creo que en un futuro nos podría afectar”, dijo Acevedo, quien indicó que podría haber un taponamiento al aumentar las solicitudes.
Según datos del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH), trabajadores con visas H-2A participan en Puerto Rico en la cosecha de productos como café, guineo, plátano, mango, ñame, piña, lulo (naranjilla) y vegetales.

Estos trabajadores provienen mayormente de países como Nicaragua, Costa Rica, Honduras, Colombia, República Dominicana, El Salvador y Guatemala. Según datos compartidos por el DA, a la fecha, se han presentado 60 solicitudes para un total de 781 trabajadores, de los cuales 496 ya han llegado a la Isla, mientras, que, 284 están en espera.

En el caso de Acevedo, tiene 10 empleados bajo el programa de H-2A y 32 agricultores locales.