Políticas económicas profundizan la desigualdad en Puerto Rico

A pesar de una leve reducción en la tasa de pobreza, Puerto Rico sigue atrapado en un ciclo de desigualdad económica agravado por políticas fiscales regresivas y un costo de vida en aumento. Analistas consultados por El Vocero advierten, que estas medidas, lejos de aliviar la carga económica, profundizan las brechas sociales y ponen en riesgo a miles de familias que ya viven al borde de la pobreza extrema.

Uno de los que reconoce esta realidad es el economista José Caraballo Cueto, quien sostuvo que, por ejemplo, la imposición de aranceles bajo el mandato del presidente Donald Trump afectará el costo de vida de la población.

“Los aranceles son impuestos regresivos, o sea que lo paga todo el mundo por igual, el que gana un millón de dólares lo paga igual que el que gana $500. En economía decimos que los impuestos tienen que ser progresivos, y en la medida que ganan más tienen que pagar una tasa mayor. Así que, como en este caso es regresivo —como lo es el Impuesto de Ventas y Uso (IVU)— lo pagan desproporcionadamente las personas que están en niveles más bajos”, explicó el economista.

Cabe destacar que, en 2023, el 36% de las familias en Puerto Rico tenían ingresos que estaban bajo el umbral de pobreza, una cifra levemente inferior al 38.8% de las familias que vivían en pobreza en 2022, según la Encuesta sobre la Comunidad de la Oficina del Censo de los Estados Unidos.

A modo de comparación, en Estados Unidos esta cifra se situó en 12.5% en 2023.

Incluso, el estado más pobre, Mississippi, contó con una tasa de pobreza menor a la de la Isla, con un 18%.

“Definitivamente (las políticas federales) va a impactar la gente que ya está en los niveles de pobreza y los que están en pobreza extrema también”, dijo Caraballo Cueto.

Por otro lado, el sociólogo Emilio Pantojas, destacó que además de tener una de las tasas de pobreza más altas, Puerto Rico es uno de los países del mundo con mayor índice de desigualdad.

Según datos de la Oficina del Censo de los Estados Unidos, el coeficiente de Gini de Puerto Rico, medida que estima la desigualdad en la distribución de ingresos, es de 0.55. Esto lo que indica es una desigualdad de ingresos moderada, aunque ligeramente mayor que el promedio nacional. Esto significa que la distribución salarial en Puerto Rico no es igualitaria, y hay una brecha entre los ingresos de las personas de mayor y menor ingreso.

“Además, la inflación ya venía empobreciendo a la gente”, sentenció Pantojas.

Pobreza vs pobreza extrema

Cabe destacar que, dentro del grupo de gente que vive bajo el umbral de pobreza, hay personas que viven en un nivel de pobreza extrema.

De acuerdo con el economista José J. Villamil, la pobreza extrema se refiere a la incapacidad de cubrir necesidades básicas como alimento, techo y salud, mientras, que, la pobreza general incluye a quienes, aunque tienen ingresos, no alcanzan el nivel mínimo necesario para una vida digna según los estándares establecidos.

“Cuando uno tiene pobreza, la familia aún puede tener para comer, vivir y hasta que tengan trabajo. Pero, cuando tú hablas de pobreza extrema estás hablando quizás de familias que no tienen ni que comer, que no tienen movilidad, ese tipo de cosas”, explicó Villamil.

Por su parte, Belinda Hill, presidenta del Continuo de Cuidado (CoC) en Puerto Rico, “la pobreza extrema es representada cuando en una jurisdicción o un área geográfica más del 25% de su población vive en la pobreza. Por más de 30 años Puerto Rico sufre de pobreza extrema. ¿Por qué? Porque por más de 30 años, entre el 40% y el 42% de la población de Puerto Rico vive por debajo del índice de pobreza”, acotó.

Redunda en el sinhogarismo

Asimismo, destacó que actualmente el estado económico de la Isla está fomentando el crecimiento de la pobreza, lo que a su vez fomenta el crecimiento del sinhogarismo.

En 2024, se contabilizaron 2,096 personas sin hogar, de las que un 27.3% fue por razones de desempleo, problemas financieros y desahucio.

“El problema más grande que tiene Puerto Rico —y esto lo compartimos con Estados Unidos— es la escasez de vivienda asequible”, dijo Hill.

De acuerdo con el Índice de Vivienda Asequible, que prepara Estudios Técnicos Inc. (ETI), el mismo experimentó un leve aumento, de 56% en el segundo trimestre del 2024 a 61% en el tercer trimestre.

Para ponerlo en contexto, este índice mide la capacidad de una familia típica para cualificar a un préstamo hipotecario con un 20% de pronto pago. Un valor de 100% indica que una familia tiene los ingresos suficientes para obtener financiamiento según el precio promedio de la vivienda. Valores menores a este umbral reflejan dificultades para acceder a la compra de una vivienda.

Aunque la presencia de personas en las calles ha disminuido en comparación con los años previos, a juicio de Hill, urge buscar alternativas para atajar esta problemática. A modo de ejemplo destacó el desarrollo de cooperativas de vivienda, y buscar la manera de identificar fondos para atender a estas poblaciones de gente, que en muchas instancias se quedan sin hogar, a causa de los problemas económicos que enfrentan.

“A nosotros en estos momentos no nos interesa crear un caos ni meter miedo. Esa no es la responsabilidad del CoC. La responsabilidad del CoC, es que vamos a continuar trabajando, para prevenir y erradicar el sinhogarismo”, puntualizó la ejecutiva. Fuente: El Vocero.