LUMA Energy ha completado 80 mil inspecciones de contadores en distintas zonas de Hato Rey y Santurce con miras a que sean las primeras áreas en tener la instalación de nuevos medidores inteligentes, un proyecto a tres años que se va a subvencionar con fondos de la Agencia Federal de Manejo de Emergencia (FEMA, por sus siglas en inglés).
Sin embargo, no será hasta finales de este 2024, posiblemente en noviembre, que comiencen las instalaciones porque no se ha finiquitado el contrato con la empresa que proporcionará los 1.5 millones de contadores remoto.
“Hemos tenido más avances en cuanto a estas (evaluaciones)… hemos podido identificar metros que no estaban en la base de datos que obtuvimos de (la Autoridad de Energía Eléctrica) y hemos identificado áreas, infraestructura que tampoco se tenía digitalizada en la base que obtuvo LUMA de la autoridad cuando se hizo la transición”, detalló Juan Rodríguez, vicepresidente de programas capitales del consorcio, en entrevista con El Vocero.
Aunque ya se eligió un proveedor, no lo pueden divulgar, alegó Rodríguez, porque aún están negociando cláusulas.
“No ha sido completado. Es un proceso que tenemos que seguir bien rigurosamente, de contratación, siguiendo las normas federales… Actualmente, se está quizás en la fase final de evaluación. Una vez ese proceso se complete, hay que someter un paquete a la Junta de Control Fiscal y a (la Autoridad de Alianzas Público Privadas) para aprobación, para entonces, en ese momento, nosotros poder ir al Contralor y registrar el contrato como válido”, insistió.
Las proyecciones iniciales eran que para finales de junio de este año ya se hubiese adjudicado la subasta. Rodríguez descartó que haya ocurrido algo “significativo” que haya atrasado el proceso y apuntó a que más bien se trata de un “proceso de negociación con el contratista”.
“Esto ya pasa a la parte de los abogados, lo que es la parte contractual entre la parte legal de LUMA y la parte legal del contratista y siempre hay cláusulas que son debatibles y, como todo contrato…, es un paso regular y normal que ocurre… Sí, la negociación ha tardado un poco más de lo que nosotros quizás preveíamos, pero ya estamos en las etapas finales”, declaró.
Cuando se le cuestionó sobre la negativa a revelar la identidad de la empresa seleccionada y si las negociaciones ocurrían también con otros contratistas, dijo que la falta de identificación se hacía debido a que podían ocurrir situaciones en el interín.
“La información no sale pública precisamente por eso, porque no sabemos si en algún momento del proceso de las negociaciones o, inclusive, la Junta de Control Fiscal va a hacer también ciertas preguntas y ciertas indagaciones. Ocurre siempre en todo proceso… y hasta que no se complete todo el proceso, se tengan todas las aprobaciones, por eso no se divulga nombre, porque todos los proponentes todavía siguen, en cierta forma, en el proceso y no se descarta absolutamente nada hasta que se tenga la aprobación final”, argumentó.
Rodríguez no pudo establecer si la empresa con la que están negociando fue la que sometió la propuesta más cara porque no participó del comité de selección. Sin embargo, personas con conocimiento del proceso que antes habían expresado dudas con la adjudicación del contrato, se reiteraron en decir a El Vocero que se negocia con el proponente más caro.
Sobre la alegada incompatibilidad en los sistemas existentes y los que provee el supuesto licitador preseleccionado, Rodríguez dijo que “eso es parte de la transformación y parte del proyecto de lo que se va a estar evaluando y las cosas que se van a estar corrigiendo y optimizando” para que haya una comunicación remota correcta entre los metros y la base de datos de los clientes; y también es parte del costo que ya se pactó, pero que tampoco divulgó.
De otra parte, Rodríguez estimó, tomando como base las inspecciones visuales externas que han realizado hasta ahora, que entre un 5% a un 10% la cantidad de clientes tendrían que hacer cambios en las bases de los contadores para los nuevos medidores remoto.
El vicepresidente indicó que han contratado 20 personas adicionales para ampliar su fuerza de trabajo en este proyecto y según lo que han visto hasta la fecha entiende que una vez comiencen a colocar los medidores, podrían instalar hasta 2,000 por día aproximadamente.
“Estamos hablando de que se pueden instalar de 20 a 25 metros por día, por persona, para poder llegar aproximadamente a 600 mil metros por año. Es la meta que tenemos”, señaló.
Rodríguez sostuvo que se trata de una iniciativa “bien importante” que ayudará a LUMA a tener una “precisión más detallada de información”, tener mejor visibilidad y saber cuándo hay clientes fuera de servicio, lo que a su vez permitirá “dar un servicio más preciso”. Fuente: El Vocero.
