Miles de vuelos serán cancelados en EE. UU. a consecuencia del cierre de gobierno

La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos anunció el miércoles que tomará la medida extraordinaria de reducir el tráfico aéreo en un 10% en 40 “mercados de alto volumen” a partir del viernes por la mañana, con el fin de preservar la seguridad en los viajes, ya que los controladores aéreos muestran signos de agotamiento durante el prolongado cierre del gobierno.

El recorte afectará a miles de vuelos en todo el país, dado que la FAA supervisa más de 44.000 vuelos diarios, incluyendo vuelos comerciales de pasajeros, aviones de carga y aeronaves privadas. La agencia no especificó de inmediato qué aeropuertos o ciudades se verán afectados, pero señaló que las restricciones permanecerán en vigor el tiempo que sea necesario.

Los controladores aéreos trabajan sin sueldo desde el 1 de octubre, cuando comenzó el cierre del gobierno, y la mayoría ha estado de servicio seis días a la semana con horas extras obligatorias. Algunos han dejado de presentarse al trabajo por frustración, han buscado segundos empleos o carecen de dinero para el cuidado de sus hijos o para combustible, lo que ha provocado demoras en varios aeropuertos del país.

Bedford, citando una presión creciente sobre el personal y reportes de seguridad que muestran fatiga entre los controladores, explicó que él y el secretario de Transporte, Sean Duffy, prefieren actuar antes de que la situación se agrave.

Ambos funcionarios se reunieron con ejecutivos de aerolíneas el miércoles para coordinar cómo implementar la reducción antes de publicar el jueves la lista de aeropuertos afectados.

La agencia Associated Press pidió comentarios a aerolíneas como Delta, United y American Airlines. Las líneas de atención de United y American atendieron llamadas en pocos minutos, lo que sugiere que los pasajeros aún no saturan los servicios con consultas sobre sus vuelos.

Southwest Airlines indicó que evalúa los posibles impactos y contactará a los pasajeros afectados “lo antes posible”.

Expertos de la industria, como Henry Harteveldt, de Atmosphere Research Group, advirtieron que el gobierno podría haber manejado mal la comunicación, al no avisar con suficiente anticipación a las aerolíneas.

Según la firma Cirium, el recorte podría significar la cancelación de hasta 1.800 vuelos, afectando más de 268.000 asientos. Por ejemplo, el aeropuerto O’Hare de Chicago podría perder 121 de sus 1.212 vuelos programados para el viernes.

Durante el pasado fin de semana se registraron algunas de las peores carencias de personal desde que comenzó el cierre, que el miércoles se convirtió oficialmente en el más largo en la historia del país.

Desde el viernes hasta el domingo por la noche, al menos 39 centros de control aéreo reportaron escasez de personal, frente a un promedio de 8 por fin de semana antes del cierre, según un análisis de AP.

Las principales aerolíneas, sindicatos del sector y la industria turística en general han instado al Congreso a poner fin al cierre gubernamental.

El secretario Duffy advirtió que podría haber “caos en los cielos” si el cierre se prolonga lo suficiente como para que los controladores pierdan su segundo cheque de pago la próxima semana.

“Queremos actuar antes de lamentar una tragedia”, dijo, recordando el accidente de enero entre un avión comercial y un helicóptero militar cerca del aeropuerto Reagan, tras el cual se cuestionó por qué la FAA no actuó antes.

“Aprendimos de aquello”, concluyó Duffy. “Ahora miramos los datos y actuamos antes de que las consecuencias sean irreversibles”. Fuente: France24