El costo de la energía podría subir 2.9 centavos el kilovatio/hora para los clientes residenciales el próximo trimestre, de ser aprobada en ese sentido la más reciente solicitud al Negociado de Energía hecha por LUMA Energy.
El consorcio busca, con esta nueva alza, reconciliar el costo por compra de combustible para generar energía en el que se incurrió, que supuestamente se distancia por mucho de lo proyectado, a pesar de que, a nivel mundial, el costo del petróleo ha comenzado a descender.
Según los documentos que presentó ayer LUMA ante el Negociado, de aprobarse el ajuste, la factura de los clientes residenciales podría subir de 23.9 centavos por kilovatio hora (kvh) a 26.9 centavos kvh, para un aumento de 12.2%; y eso se traduciría en $12 más cada mes por cada $100 de consumo.
Para los pequeños negocios e industrias, la propuesta apunta a subir de 26.9 a 29.8 centavos kvh para un 10.9% de incremento, mientras que los negocios e industrias medianos verían un aumento de 24.9 a 27.8 centavos kvh para un 11.8% de incremento. En el caso de los negocios e industrias grandes, el cambio sería de 23.7 a 26.6 centavos kvh para un 12.3% de aumento.
Por “costos de combustible”
El Negociado tiene hasta el lunes 30 de septiembre como máximo para tomar su determinación.
El consorcio a cargo del sistema de transmisión y distribución, servicio al cliente y el Centro de Mando Energético, entre otras funciones, dijo que este ajuste solicitado responde a “aumento en los costos del combustible” y los “problemas de generación continuos”.
Y aunque el costo del barril del petróleo de referencia en los Estados Unidos, el West Texas Intermediate (WTI), ha registrado una tendencia a la baja en los últimos meses, LUMA sostuvo que la falta de disponibilidad de unidades de generación más grandes obliga a despachar aquellas que utilizan combustible diésel o “bunker fuel” que son más caros que el petróleo.
“Los nuevos factores para los últimos tres meses de 2024 están sujetos a la revisión y determinación final del Negociado”, sostuvo LUMA en comunicado de prensa, en el que enfatizó que no es responsables de la generación, de la compra de combustible “ni de los problemas operacionales de generación continuos que han contribuido a este aumento”.
“Aclara” el consorcio
“LUMA no es responsable de la generación, no genera electricidad, no compra ni tiene ningún control sobre los costos del combustible de generación. Esto es únicamente responsabilidad de los generadores. Aunque no tenemos ningún control sobre este aumento… estamos comprometidos a apoyar a nuestros clientes”, expresó Juan Saca, presidente de LUMA.
Otros factores que identificaron para esta discrepancia entre lo proyectado y lo que realmente se gastó incluyen una mayor demanda energética total en el sistema que superó las previsiones de junio, julio y agosto, una menor disponibilidad de gas natural que previamente Genera había informado a El Vocero fue por parte de la empresa Naturgy.
LUMA detalló que esa menor disponibilidad requirió la compra de combustibles más caros. Del mismo modo, señalaron que los productores de energía llevaron a cabo mantenimiento y reparaciones “necesarias” en múltiples plantas de generación, lo que resultó en una mayor dependencia de fuentes de generación de energía más costosas.
El consorcio indicó que su rol es calcular los costos del combustible según la información brindada por Genera PR y los productores independientes de energía, como EcoEléctrica y AES, entre otros y recordó que un 65 % de las facturas de los clientes se utilizan para pagar combustible y energía comprada.
El desglose presentado ante el negociado indica que en junio se gastaron $210.4 millones en compra de combustible. Asimismo, hubo ingresos por $168.6 millones, mientras que hay un crédito de $11.5 millones por combustible que la empresa Naturgy dejó de suplir, lo que dejó en balance un déficit de $30.3 millones. En julio, hubo un gasto de $233 millones en compra de combustible y $187.7 millones en ingresos para un déficit de $45.6 millones. En tanto, en agosto la compra de combustible fue de $225.7 millones y los ingresos fueron $190.1 millones lo que equivale a $35.6 millones en déficit.
Sumados los tres meses, los gastos totalizaron $669.4 millones, los ingresos $546.4 millones y la insuficiencia alcanzó $111.5 millones.
“Duro golpe” a restaurantes
Por su parte, Carlos Budet, presidente de la Asociación de Restaurantes (Asore), resaltó que, de materialziarse este aumento, al que adelantó se expresarán en contra, representaría “un duro golpe” al sector, el cual ya no encuentra qué más hacer para palear las alzas en agua, luz, gasolina, gas y salario, entre otros. “Este sector se ve impactado por todas las alzas. Ya la factura de luz esta extremadamente alta. Ya representa uno de los costos principales de cualquier operación. Hay muchos restaurantes familiares que no van a poder aguantar el golpe, por lo que no descarto… que sigan las quiebras y los cierres”, subrayó.
Alzan su voz los detallistas
Para Ramón Barquin, presidente del Centro Unido de Detallistas (CUD), este nuevo aumento refleja la maltrecha infraestructura, que seguirá incidiendo en los costos de hacer negocios en la Isla y en los bolsillos del consumidor.
Dijo que este aumento representa una razón más para que sigan en ascenso tanto en el éxodo de empresarios de la Isla, las quiebras y el cierres de operaciones de negocios.
“Se eleva el costo de la luz, pero seguimos contando con una paupérrima infraestructura energética que obliga a los comerciantes a tener que incurrir en costos adicionales en equipos para poder mantener la operación. Al mismo tiempo, la incertidumbre operacional y las pérdidas en equipos e inventario sigue en ascenso. Todo esto es reflejo de que tal recuperación económica no es real. Lo que estamos experimentando es una dependencia cada vez mayor de los fondos federales, más falta de productividad y una perspectiva económica negativa”, afirmó Barquín.
Erick Santiago, presidente de la Asociación de Industriales, dijo que “todo aumento propuesto por LUMA a consecuencia del costo operacional de Genera debe venir acompañado con la propuesta y análisis de las reducciones en tarifa por los ahorros que se comprometieron a traspasar a los industriales y consumidores en general”.
Indicó que les preocupa que los proyectos de fuentes renovables “estén sin progreso”, ya que “estas iniciativas son fundamentales para poder disfrutar tarifas más económicas según promulga la Ley 17 del 2019. Cualquier paso que nos aleja de los $0.20 por kilovatio hora es contrario a la estrategia energética del país y va en contra de una estrategia prometedora en el campo de desarrollo económico”.
Desde mayo, Puerto Rico ha sufrido una racha continua de apagones selectivos, en algunas ocasiones por falta de generación y en otras por averías como las reportadas en las líneas 100, 200 y 4800 que sirven los municipios de Santa Isabel, Aibonito, Coamo y Barranquitas, ocurridas a principios de junio, y la avería en la línea 36800 de Carolina a Canóvanas tras el paso cercano de la tormenta Ernesto.
Genera PR, por su parte, ha tenido en los pasados tres meses hasta nueve unidades fuera de servicio, incluyendo la 1 y 2 de Aguirre, la 3 y 4 de Palo Seco, así como la 5 y 6 de San Juan, entre otras. Fuente: El Vocero.
