Los colombianos votan este domingo 31 de mayo en lo que probablemente será solo la primera de dos vueltas de sus elecciones presidenciales. Se trata de unos comicios marcados por una escalada de violencia en el país y una profunda polarización entre quienes buscan la continuidad de la izquierda y los que buscan un giro a la derecha. La elección plantea como favoritas tres visiones de extremos -la izquierda, la derecha uribista y la ultraderecha-, ante un centro sin suficiente apoyo ciudadano.
Aunque en la contienda por la Presidencia de Colombia se inscribieron inicialmente 14 candidatos, tras algunas alianzas y retiros, son 11 las fórmulas que se medirán realmente en las urnas. Tres son las que más arrastran la intención de votos; y son dos los caminos por escoger: la continuidad de la izquierda o el giro a la derecha.
La Constitución colombiana impide que el saliente presidente, Gustavo Petro, se presente a la reelección. Su partido, el Pacto Histórico, estará representado por Iván Cepeda, de 63 años, senador durante tres legislaturas y conocido por defender a las víctimas de crímenes de Estado durante el conflicto que azotó Colombia hace décadas. Tiene una intención de voto que ronda el 40%, pero todavía sin la fuerza suficiente para ganar en primera vuelta, lo que probablemente llevará la definición a una segunda ronda el 21 de junio.
El segundo en la tabla, según las últimas encuestas, es el ultraderechista Abelardo de la Espriella, de 47 años, un abogado mediático apodado «El Tigre», que se presenta como independiente y se ha posicionado como un ajeno al sistema -su apoyo se acerca al 30% en promedio-. En tercer lugar, Paloma Valencia, de 48 años, senadora del Centro Democrático, partido liderado por el expresidente Álvaro Uribe. Su campaña cuenta con el respaldo de la mayoría de los partidos tradicionales del país y el respaldo la sitúa en alrededor de un 20%.
Los otros están dentro del espectro político y con apoyo marginal en las encuestas. Entre ellos, los exalcaldes Sergio Fajardo y Claudia López, y los exsenadores Roy Barreras y Mauricio Lizcano.
Dos visiones de país
Más de 41 millones de colombianos están habilitados para votar, pero con una participación que roza casi la mitad.
En las tres últimas elecciones, el uribismo fue la principal fuerza de la derecha, pero esta vez esa hegemonía se la disputa De la Espriella con un discurso similar al de Javier Milei, Nayib Bukele y Donald Trump.
En una campaña en la que el objetivo de los candidatos de oposición y de parte del electorado es impedir a como dé lugar que gane Cepeda, a quien llaman «el heredero» de Petro, De la Espriella capta, además, ese descontento por el mismo estilo autoritario que llevó a los mencionados presidentes al poder en sus países.
Pero también agrupa a quienes rechazan la clase política tradicional que ha gobernado el país, lo que incluye a Paloma Valencia y el uribismo al que representa. Por lo que la derecha llega fraccionada este domingo, pero, según varios analistas, los votos de uno no necesariamente son endosables al otro candidato para una segunda vuelta.
Del otro lado del espectro político está el electorado del Pacto Histórico, que respalda las políticas sociales de Gustavo Petro -como la restitución de tierras y el objetivo de cerrar la brecha histórica entre las clases más ricas y las más pobres- y espera una continuidad con Cepeda. Seguir leyendo: France 24
