El contacto con la música desde la niñez puede abrir espacios para aprender, expresarse y descubrir nuevas posibilidades. Mientras que en las comunidades puede convertirse en un punto de encuentro. Con esa mirada, la International Chamber Orchestra of Puerto Rico ha llevado experiencias musicales a distintos pueblos de la isla, con la intención de acercar la música a niños y comunidades.
Fundada en 2016 por el matrimonio compuesto por el puertorriqueño Emilio Colón y la estadounidense Cara Elise Colón, la organización surgió con el propósito de ampliar el acceso a las artes y propiciar encuentros entre músicos de Puerto Rico, artistas internacionales y jóvenes profesionales.
Desde niño, Emilio Colón, estuvo vinculado a la música a través del Programa de Cuerdas para Niños del Conservatorio de Música de Puerto Rico, creado por Marta Casals. Crecer rodeado de músicos y artistas de distintas partes del mundo, sembró en él la idea de llevar esas experiencias a otras generaciones.
En 2015 conversó con Casals sobre el proyecto y recibió su respaldo. Un año después comenzaron con dos semanas de conciertos alrededor de la isla. Luego, identificaron la necesidad de ampliar ese alcance y, al día de hoy, cuentan con tres series de conciertos que llevan a distintas zonas de Puerto Rico.
“Hemos tenido la oportunidad no solo de hacer música, sino también de ver las caras de los niños cuando hablan con personas de diversos países. Ya hemos tenido más de veintitantos países representados. Y ellos ven cómo personas de tantas partes del mundo pueden compartir con ellos y hacerlos sentir que, en un futuro, pueden hacer exactamente lo mismo que están haciendo”, expresó.
Para Colón, ese contacto temprano con la música también puede contribuir al desarrollo de los niños.
“Los niños, al compartir con la música, desarrollan tantas posibilidades. Son momentos positivos para ellos que les ayudan con el desarrollo de las matemáticas, del lenguaje, les ayudan absolutamente en todo. El concepto de llevar la música al corazón del pueblo es específicamente para que tengan ese contacto y puedan ver cómo les ayuda”, abundó.
Aunque reconoce que todavía queda trabajo por hacer para ampliar el acceso a las artes, Colón también encuentra señales de que existe una necesidad y un interés por estos espacios.
La propia organización recibe solicitudes de distintos municipios que buscan llevar estas experiencias a sus comunidades. El pasado año, por ejemplo, visitaron Orocovis por primera vez, donde, según Colón, nunca se había presentado una orquesta.
“Llenamos una iglesia completamente y lo primero que dijeron fue: ‘No se olviden, tienen que regresar’. Es que hay tanto y tanto que hacer, porque es que el pueblo está buscando estas oportunidades como momentos de sosiego dentro de toda la complejidad que nos acompaña en la vida en estos momentos”, explicó.
La respuesta de las comunidades también ha marcado la manera en que la organización continúa desarrollando su trabajo. Esa búsqueda por acercar la música a distintos pueblos tendrá continuidad en la próxima edición de la International Chamber Orchestra of Puerto Rico, que se celebrará del 23 al 25 de octubre bajo el tema “Ecos de Mi Tierra”.
El programa incluirá obras para violín, viola y dos violonchelos que evocan las tierras de origen de sus compositores. Las presentaciones llegarán a la Iglesia San José, en el Viejo San Juan, así como a Maricao y Ponce.
“Esa realmente es nuestra misión, demostrar que la música puede unirnos como raza humana. Y nos alegra hacerlo a través de la música para mostrarlo a la comunidad y a los niños”, afirmó Cara. Seguir leyendo: El Vocero
