El gobierno de Donald Trump ha comenzado a arrestar en los aeropuertos a ciudadanos extranjeros que viajan con visas a Estados Unidos vencidas, entre ellos cónyuges de estadounidenses, según documentos obtenidos por The New York Times y entrevistas con abogados de migración, una táctica que plantea un nuevo y amplio grupo de personas susceptibles de deportación.
Agentes de inmigración vestidos de civil se han llevado rápidamente a sus objetivos en los mostradores de registro y puertas de llegada, con medidas de control migratorio realizadas en al menos 15 aeropuertos en las últimas semanas. Algunos de los arrestos han ocurrido de manera discreta, mientras que otros han sucedido en tanto que pasajeros molestos grababan los encuentros.
Los recientes arrestos parecen ser una expansión de un acuerdo entre la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por su sigla en inglés) y el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés). El Times reportó en diciembre que los agentes del ICE estaban arrestando en los aeropuertos a personas con órdenes de deportación gracias a información proporcionada por las aerolíneas a la TSA.
Ahora, a través de una revisión de documentos del Departamento de Seguridad Nacional y entrevistas con abogados de más de 25 personas de más de una decena de países que han sido detenidas recientemente en aeropuertos, el Times ha descubierto que al parecer el programa ahora incluye a personas con visas vencidas, un grupo mucho más numeroso.
Cientos de miles de migrantes y visitantes se quedan en el país después del vencimiento de sus visas cada año. Muchos con visas vencidas se encuentran en una zona legal gris, ya que están a la espera de extensiones de visa o tarjetas de residencia y se les han otorgado permisos de trabajo. En el pasado, no se daba prioridad a estas personas para la deportación a menos que hubieran cometido delitos, y rara vez se les detenía cuando estaban a la espera de extensiones de visa o tarjetas de residencia. Pero eso ha cambiado bajo el mandato del presidente Trump, cuyo gobierno ha emprendido una campaña de deportación masiva y considera ilegales todas las estadías con visas vencidas.
“Este gobierno está trabajando de manera diligente para garantizar que los extranjeros que se encuentran de forma ilegal en nuestro país ya no puedan volar a menos que sea para autodeportarse fuera del país”, dijo un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por su sigla en inglés) en un comunicado. La agencia no confirmó la expansión del programa.
El departamento, que supervisa al ICE, no ha revelado cuántas personas han sido detenidas en los aeropuertos por sobrepasar el plazo de su visa bajo la nueva iniciativa. Los arrestos ocurren durante un periodo en el que la Casa Blanca ha presionado al ICE para que realice más detenciones en todo el país, y el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, ha prometido “aumentar la presión en las calles”. Con ese fin, el gobierno ha fijado una meta de 2000 arrestos migratorios al día, aproximadamente el doble del ritmo de principios de este año.
Las entrevistas con más de una decena de abogados de migración, organizaciones de defensa y un empleado de una aerolínea revelan una amplia muestra de objetivos: un ingeniero que espera una extensión de su visa de trabajo, varios recién casados con ciudadanos estadounidenses y una persona que anteriormente se desempeñó como au pair.
Las grabaciones de encuentros entre viajeros y agentes del ICE han inundado las redes sociales. En un video que ha sido muy difundido, Chantal Morales Rojas, una ecuatoriana de 27 años, fue detenida por agentes vestidos de civil cuando abordaba un vuelo de Southwest Airlines de Denver con destino a Oakland, California, el 20 de julio. Había pasado el fin de semana con la familia para la que había trabajado como au pair, según la familia.
Cuando Morales Rojas escaneó su pase de abordar, sonó una alarma y el agente de la puerta de embarque le pidió que esperara. Momentos después, dos oficiales vestidos de civil la interceptaron en el puente de abordaje.
“Dijeron que iban a ser respetuosos, que iban a ser amables”, dijo al Times en una entrevista Alicia Dantzker, una amiga de la familia que iba en el mismo vuelo y grabó parte del encuentro. El video capta a los hombres rodeando a Morales Rojas, para luego guiarla por una puerta lateral y bajarla por unas escaleras hacia la pista, mientras Dantzker grita pidiendo ayuda.
También entre los detenidos había una mujer ugandesa en silla de ruedas que padece anemia de células falciformes y tiene una solicitud de asilo en curso, según su abogado. Seguir leyendo: The New York Times
