Una guerra entre jóvenes por el control de la venta de drogas y armas en los pueblos de Yauco, Guayanilla, Guánica, Sabana Grande y San Germán mantiene a las autoridades bajo alerta, mientras que los municipios unen esfuerzos para evitar que la violencia llegue a las escuelas.
Según el comandante del área policiaca de Ponce, el teniente coronel José I. Rivera Torres, el conflicto surgió luego de que un operativo federal resultó en el arresto de gran parte de los miembros de una ganga que operaba desde el residencial público Santa Catalina en Yauco, y cuyos tentáculos se extendían hasta Guánica y Guayanilla.
“Los jóvenes son los que quedan tratando entonces de controlar lo que es el trasiego de drogas y armas. Una vez se realizó este operativo, se empezó con las unidades de Drogas, Arrestos y Allanamientos a tratar de erradicar esos puntos de drogas, lo que ha conllevado a que esos jóvenes modifiquen y cambien constantemente los sitios donde operan. No hay un líder sólido que tenga un control y eso es lo que da base a tantos actos violentos”, indicó el teniente coronel a preguntas de El Vocero.
La más reciente víctima fatal de esta guerra fue Jadian Xavier Caraballo Ortiz, de 15 años de edad, cerca de un parque de pelota en el barrio Quebrada de Guayanilla. Días antes, el joven había sido intervenido por agentes de la División de Drogas en el residencial Santa Catalina.
Según el comandante policiaco, la Uniformada se encontraba ayer tratando de confirmar que el hermano de Caraballo Ortiz fue uno de los tres menores arrestados al día siguiente del asesinato en la misma calle donde ocurrieron los hechos por presunta posesión de un rifle, una pistola y 154 municiones.
“Son pocos los municipios que están experimentando esto. No es algo típico que la mayoría de estos actos criminales involucren jóvenes de 15 y 16 años y que ocurran cercanos a escuelas y parques. Para nosotros es una situación altamente alarmante y preocupante”, comentó el alcalde de Yauco, Ángel Luis Torres Ortiz, quien recordó que cuatro de las siete personas asesinadas en Yauco en el 2024 fueron adolescentes de entre 15 a 17 años, incluyendo a Tayron Jomar Sánchez Santiago, quien fue tiroteado en Yauco Urban Park.
Preocupación por las escuelas
Torres Ortiz reveló a preguntas de este medio, que una de sus mayores preocupaciones son las escuelas y es que las amistades de los jóvenes enfrascados en esta guerra sin cuartel muy probablemente estudian en los planteles de los pueblos de la zona, al tiempo que recordó que, en septiembre del 2024, un menor de 16 años resultó herido de bala tras ser atacado a tiros frente a la Escuela Ana María Negrón. En la escena se recopilaron más de 85 casquillos de bala.
“Yauco tiene dos escuelas superiores y dos escuelas intermedias. Hemos provisto policías municipales en esas escuelas dada la situación que ha surgido en los pasados meses de actos cercanos a los planteles. Incluso, recientemente hubo un incidente en el que se entendió que había algunos jóvenes encapuchados en la Escuela Superior (Ocupacional y Técnica)”, comentó el ejecutivo yaucano al recordar el incidente de tirador activo el pasado 9 de enero, que resultó ser una falsa alarma.
Torres Ortiz indicó que habló directamente con el secretario de Educación, Eliezer Ramos Parés y que le cursó una carta a Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (Assmca), con el fin aunar esfuerzos para mitigar de la criminalidad en la juventud de los pueblos sureños.
“Estamos más que claros que necesitamos asistencia. Por ejemplo, que Assmca pueda entrar en las escuelas para llevar a cabo orientaciones. Entendemos que en este momento por esta lucha por el control del punto de drogas están manipulando a estos jóvenes en términos mentales para que caigan en estos actos y entren en estas guerras entre ellos mismos”, sostuvo Torres Ortiz, quien también propuso revivir el Programa Tus Valores Cuentan.
El Vocero solicitó una reacción a Educación y Assmca sobre el reclamo del ejecutivo sureño, pero al cierre de la edición no hubo respuesta.
Angustia general
Por su parte, el alcalde de Guayanilla, Raúl Rivera Rodríguez, denunció que los actos de intimidación erráticos entre los bandos involucrados en el conflicto mantienen bajo asedio a la ciudadanía.
“Vemos personas que vacían sus armas cuando van por las calles. Disparan y crean un estado de angustia en las personas encamadas, los jovencitos y todo el mundo. El que alguien descargue un arma de fuego cerca de tu casa crea un estado de ansiedad increíble. Yo mismo lo experimenté hace unos meses y fue una experiencia que no se la deseo a nadie”, expresó.
Se extiende a otros municipios
Entretanto, el comandante del área policiaca de Ponce advirtió que la guerra criminal ya se ha expandido a otros municipios de la zona y que están atentos de que no se desborde a más pueblos.
“Una vez, tanto la Policía estatal y municipal, establecen un plan de trabajo y es efectivo, estas organizaciones criminales tienden a desplazarse a lugares donde haya posibilidad de que no sean intervenidos. Se ha visto un desplazamiento de esas organizaciones hacia otros pueblos como Sabana Grande, San Germán, Guánica y pudiera estar teniendo consecuencias también en Peñuelas. Es una información que estamos recibiendo y se está verificando”, abundó.
El comisionado de la Policía Municipal de Yauco, Louis Maurosa, apuntó a este desbordamiento de violencia como la causa detrás del secuestro y asesinato del joven de 22 años Anthony Torres Pietri el pasado 30 de enero, frente a una panadería en Guánica.
Maurosa dijo que se le solicitó al Departamento de Seguridad Nacional (DSP) integrar las patrullas de las policías municipales a los sistemas de detección de tablillas de vehículos por medio de cámaras de seguridad, como una medida para atajar la situación, ya que en muchas ocasiones los vehículos utilizados en balaceras en estos pueblos fueron previamente hurtados.
“Nosotros tenemos 80 cámaras, con ese equipo en la ciudad durante nuestro patrullaje vamos a poder identificar estos vehículos y atajar la situación”, reclamó Maurosa. Fuente: El Vocero.
