En jaque el patrimonio histórico del Viejo San Juan

La Puerto Rico Historic Building Drawings Society (Prhbds) ha documentado más de un centenar de alteraciones críticas de fachadas de estructuras en el Viejo San Juan, lo que a juicio de fundador de la organización, Andy Rivera, evidencia una peligrosa tendencia que podría trastocar el carácter histórico de la ciudad amurallada.

El arquitecto de profesión explicó que durante los pasados seis años hubo un incremento desmedido en el número de proyectos que han obviado las guías de conservación establecidas por el Programa de Patrimonio Histórico Edificado del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), al optar por eliminar elementos como soles truncos, puertas de madera, balcones y balaustres de hierro en un afán por modernizar las centenarias estructuras.

“En términos de impacto a fachadas, registramos cerca de 108 este mes. Esto es un problema grave que llegó al punto del descontrol, ya que la gente está haciendo lo que le da la gana. En un momento hubo más restricciones y supervisión, pero ahora se obtiene un permiso y luego se paga una multa bajo el pretexto de que es más económico que preservar”, denunció Rivera. De acuerdo con el arquitecto, uno de los problemas del uso de elementos arquitectónicos modernos -como puertas y ventanas de cristal- es la pérdida del paisaje histórico que rodea espacios como la Plaza Colón, donde la convergencia de fachadas de estilo español, francés y catalán fue alterada por una hospedería modernizada.

“Esa estructura en específico fue restaurada, entre comillas, por un arquitecto que optó por eliminar los frescos y arcos originales y ahora no dice nada dentro de la narrativa histórica que tenemos alrededor de esta plaza”, sostuvo el arquitecto, quien argumentó que la gran mayoría de los turistas que visitan el Viejo San Juan llegan atraídos por su carácter histórico. Rivera además mencionó que de unos 148 soles truncos -montantes semicirculares o semielípticos en forma de abanico, característicos de las arquitectura colonial europea- que existían en el Viejo San Juan, en la actualidad solo quedan 26.

“También tenemos algunos callejones donde han eliminado prácticamente todos los balcones y colocado ‘rolling doors’ (puertas de seguridad), al punto que uno se pregunta si llegó hasta Santurce o una zona industrial”, agregó Rivera mientras recorrió junto a El Vocero algunas de las calles del poblado establecido en la isleta en 1521.

“El ICP no existe aquí”

Para el presidente de Prhbds, la proliferación de cambios desmedidos se debe a la falta de supervisión -por parte del ICP- del cumplimiento de las regulaciones de conservación histórica.

“Lo que pasa es que el instituto no existe aquí, ya que tiene un director (Carlos Ruiz) que le interesa más robar cámara y hablar de fiestas. El instituto se ha convertido en un promotor de eventos y ya no es ni una pizca de lo que fue bajo su fundador, don Ricardo Alegría”, aseveró el arquitecto al plantear que la agencia no vela por el cumplimiento de los reglamentos en los trabajos que cuentan con su aval.

Rivera reclamó que la dependencia incluso no ha cumplido ni tan siquiera con la preservación de muchas de las estructuras bajo su tutela, como el Corralón de San José, que lleva años con un cartel del ICP anunciado una restauración que no ha comenzado.

A preguntas de El Vocero sobre la proliferación de modificaciones a fachadas históricas en el Viejo San Juan, el ICP indicó a través de declaraciones escritas, que tanto las rehabilitaciones como restauraciones deben pasar por los procesos de permisos correspondientes, de manera que su Programa de Patrimonio Histórico Edificado emita sus recomendaciones en cuanto a cada proyecto o intervención.

“La institución tiene como prioridad la protección y conservación del patrimonio. El ICP es la agencia que establece la política pública del patrimonio histórico edificado y arquitectónico. Todo proyecto evaluado por el equipo de funcionarios del ICP cumple en sus méritos con la reglamentación requerida”, recalcó la dependencia al confirmar que para velar el cumplimiento solo tiene “cuatro arquitectos conservacionistas que tienen varias décadas de experiencias. Cada uno, comprometido con la labor que realiza, tiene una región asignada”, expresó.

Con relación a cuántas multas se han impuesto en los pasados tres años por violaciones a reglamentos de preservación histórica, el ICP se limitó a indicar que “promueve el cumplimiento de los parámetros de preservación y conservación arquitectónica”, por lo que los propietarios reciben orientación y, “si es necesario, se aplican medidas correctivas para asegurar que se cumplan las normas establecidas”.

“El ICP se ha visto en la necesidad de iniciar procedimientos administrativos que han tenido como resultado la imposición de penalidades en contra de quienes han actuado en contravención de las disposiciones legales y reglamentarias aplicables”, añadió la agencia, que no especificó el total de multas.

Cabe destacar que, en la Guía Ciudadana para la Conservación del Patrimonio Histórico Edificado en Puerto Rico, publicada por el ICP en 2020, el arquitecto Pablo Ojeda resaltó la importancia de la conservación de las estructuras y fachadas ya que son “telón de fondo a lo que ha sido y es la vida cotidiana de la sociedad y la conservación de esa memoria colectiva”.

Cuesta arriba la preservación

Una de las obras que es observada de cerca por Prhbds son las que se llevan a cabo en el local Foto One, que ubica en la calle San Francisco, donde se trabaja con el balcón, balaustres de hierro y puertas del segundo nivel de la estructura.

El dueño del local, el joyero Luis Kury, afirmó que el proyecto cuenta con todos los permisos, tanto estatales como municipales, y que los trabajos son liderados por un arquitecto.

“El hierro colado de España era algo que estaba accesible hace 200 años… Hoy no es así. Parte del problema con tanto balcón que está a punto de caerse aquí en el Viejo San Juan es que los materiales no están accesibles y el trabajo es muy costoso, por lo que nadie arregla nada.

Con relación a la preocupación de parte de Prhbds sobre el impacto de los trabajos en el carácter histórico de la estructura, Kury dijo que “es fácil criticar cuando tu pellejo no está en juego”.

“Es fácil pedir que se quede todo como estaba en los tiempos de España, pero, ¿a qué costo?”, insistió.

Existen opciones

En cuanto al reclamo del alto costo de la preservación histórica, Rivera señaló que su organización cuenta con un catálogo gratuito de elementos digitalizados, incluyendo soles truncos, para facilitar el reemplazo de piezas de madera podridas a través de la recreación con impresoras en tres dimensiones o cortadoras láser.

“Conseguir una propiedad en el Viejo San Juan cuesta millones, así que el asunto del dinero no debería ser una excusa para no preservar. Es cuestión de conseguir un arquitecto especializado y seguir las reglas”, agregó.

En ese sentido, el líder cívico teorizó que el abandono de estructuras responde a una estrategia para no cumplir con la conservación.

“Cuando tienes una zona histórica no puedes venir y decir ‘eso no me gusta porque está fea’. En el Viejo San Juan hay ejemplos de cómo preservar de una manera correcta. Tenemos que volver a eso. De lo contrario, se acumularán los cambios y se perderá la esencia y poco a poco los turistas dejarán de venir, porque lo que tendremos aquí será otra ciudad moderna más”, recalcó.

Mientras que el portavoz de Discover Puerto Rico, Ricardo Cortés, manifestó a través de declaraciones escritas que “el Viejo San Juan, con sus bellas muestras de arquitectura colonial, es uno de los lugares más frecuentados por los visitantes que eligen a Puerto Rico para vacacionar”.

“Los incentivos de conservación histórica de la ciudad son importantísimos para proteger el patrimonio arquitectónico y estimular la inversión en espacios desocupados, edificios abandonados y estructuras en ruinas que deslucen algunos tramos de las calles históricas de la capital. Idealmente, la rehabilitación de estructuras debe promover un balance saludable entre la conservación y la actividad comercial o residencial que se proponga”, concluyó. Fuente: El Vocero.