EE.UU. deporta a Rafael Quero Silva, un militar venezolano acusado de torturas que trabajaba en telenovelas en Miami

Rafael Quero Silva, un excomandante de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) de Venezuela acusado de torturas, fue deportado de EE.UU. el pasado 18 de agosto, según informó en una nota de prensa el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de ese país (ICE).

«Los agentes de ICE continúan expulsando de Estados Unidos a violadores de derechos humanos hacia sus países de origen», dijo Matthew Elliston, director de la Oficina de Campo de Operaciones de Detención y Deportación de Miami.

«Esta expulsión refleja el destacado trabajo de ICE Miami, HSI Miami, el FBI de Miami y el Centro para Violadores de Derechos Humanos y Crímenes de Guerra» subrayó.

«Estamos comprometidos con la seguridad pública y la seguridad nacional, así como con garantizar que Estados Unidos no se convierta en un refugio seguro para personas que participaron en actos de persecución, tortura u otros graves abusos contra los derechos humanos».

Quero Silva fue comandante del Destacamento 47 de la GNB en el estado Lara (en el centro occidente de Venezuela), posición desde la cual estuvo al frente de la represión de las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro que sacudieron Venezuela entre los años 2013 y 2014.

Una demanda civil introducida por cinco venezolanos en Florida a finales de 2025 acusa a Quero Silva de haber ordenado, autorizado y supervisado la tortura de manifestantes y detenidos.

Aunque tras deportarlo de EE.UU., ICE hizo referencia a la expulsión de «violadores de derechos humanos», el proceso migratorio contra Quero Silva se inició debido a que excedió los términos de su visa estadounidense.

De «torturador» a actor de telenovela

De acuerdo con las autoridades estadounidenses, Quero Silva ingresó en EE.UU. el 20 de junio de 2016, pero no cumplió con marcharse del país cuando correspondía.

Un par de años más tarde, la noticia sobre su presencia en Miami se propagó rápidamente, luego de que miembros de la diáspora venezolana lo reconocieran al verlo aparecer haciendo, entre otros, el rol de policía en la telenovela «Mi familia perfecta», de la cadena Telemundo.

«Cuando me enteré dije: ‘¿Qué es esto?, ¿cómo es posible que alguien que ha sido un torturador, que ha mandado a matar a tanta gente y que ha hecho sufrir a tanta gente ahora viva aquí libremente en Estados Unidos, feliz de la vida. ¡Y ahora también es artista!’. No podía creer que eso era verdad. Después de todo lo que hizo en Venezuela, ¡qué injusticia tan grande!», le contó en marzo a BBC Mundo María Elena Uzcátegui, quien forma parte de los cinco venezolanos que lo demandaron en Florida.

Ella señala que Quero Silva se encargó personalmente de allanar su vivienda y de detenerla, tras lo cual ella fue enviada a la cárcel de Uribana, convirtiéndose así en la primera mujer presa por razones políticas en ser recluida en esa prisión de máxima seguridad.

En febrero de 2025, Quero Silva fue detenido por ICE por infracciones migratorias y a finales de ese año fue objeto de la demanda civil por torturas.

En diciembre de 2025, Uzcátegui junto a otros cuatro venezolanos introdujeron la acción legal contra Quero Silva sobre la base de la Ley de Protección a las Víctimas de Tortura (TVPA, por sus siglas en inglés).

La demanda se introdujo con el apoyo legal del Centro Guernica 37, una ONG internacional dedicada a la defensa de los derechos humanos y a la rendición de cuentas.

En ella se le acusa de haber ordenado, autorizado y supervisado la tortura de manifestantes y detenidos, incluyendo a los cinco demandantes.

«Quero Silva no solamente ordenó y autorizó sino que directamente participó en la violenta supresión de las protestas (…) Él trabajó mano a mano con la unidad de la GNB bajo su autoridad. Él participó directamente en la violencia contra los manifestantes, incluída su tortura mientras estaban bajo custodia», señala el documento presentado en el distrito sur de Florida.

Almudena Bernabéu, codirectora del Centro Guernica 37, explicó en marzo a BBC Mundo que esta era la primera acción legal contra miembros de las fuerzas de seguridad venezolanas que prosperaba ante tribunales nacionales.

«Hubo intentos en Argentina de ir contra Maduro, pero por temas de inmunidad, etcétera, no prosperaron. En España hubo otros esfuerzos que también fracasaron. Esta acción civil que ya ha prosperado sigue para adelante, es la primera de esta clase y creo que eso es muy importante para la comunidad venezolana», señaló.

Andrés Colmenárez, otro de los cinco demandantes, destacó entonces otro elemento que hacía único este proceso. «Este es el primer caso en el que un militar venezolano está siendo llevado a la justicia por sus propias víctimas», dijo.De coronel en Venezuela a actor en Florida y de vuelta como deportado

Un militar venezolano retirado acusado de ordenar torturas y que había adoptado una nueva vida como actor de televisión en el sur de Florida fue deportado, según las autoridades de inmigración estadounidenses, lo que interrumpió el caso de sus acusadores en un tribunal federal.

El oficial, Rafael José Quero Silva, un ex teniente coronel de la Guardia Nacional de Venezuela, fue deportado este mes, dijo el miércoles el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por su sigla en inglés) en un comunicado.

Quero Silva solía liderar una unidad militar notoriamente represiva en la ciudad de Barquisimeto, Venezuela, incluso durante un periodo de represión de protestas antigubernamentales en 2013 y 2014. Más tarde llegó a Estados Unidos y se quedó más tiempo del permitido por su visa, según el ICE. En 2018, venezolanos que vivían en el país descubrieron que tenía una nueva vida en los suburbios de Miami como extra de televisión en la telenovela en español Mi familia perfecta.

El ICE detuvo a Quero Silva en febrero de 2025 y, más tarde ese año, cinco personas lo demandaron en un tribunal federal, afirmando que soldados los habían torturado, disparado o golpeado bajo el mando de Quero Silva en medio de la represión del gobierno contra las protestas.

La deportación de este mes causó un cambio abrupto de rumbo en la demanda. Almudena Bernabeu, una abogada de derechos humanos internacionales que representa a los demandantes, dijo que estaban decepcionados de que no tendrían la oportunidad de un juicio completo. Pero Bernabeu dijo que sus clientes seguirían buscando una indemnización por daños y perjuicios y una oportunidad para dejar constancia de sus experiencias.

“Lucharemos para asegurarnos de que haya justicia, incluso si es en ausencia”, dijo Bernabeu. “Es muy importante que se escuchen sus historias”.

El abogado de Quero Silva, Eduardo X. Pereira, no respondió a una solicitud de comentarios el jueves por la tarde.

Si la demanda civil, presentada en el Distrito Sur de Florida, hubiera procedido, habría sido la primera vez que un oficial militar venezolano se hubiese enfrentado a un juicio en Estados Unidos tras ser acusado de abusos llevados a cabo bajo el gobierno de Nicolás Maduro, el expresidente de Venezuela.

Después de que Maduro tomara el poder tras unas elecciones muy disputadas en 2013, los venezolanos que cuestionaban los resultados protestaron durante meses, también en Barquisimeto, una ciudad de 1,2 millones de habitantes en el noroeste de Venezuela.

Las manifestaciones se volvieron violentas y cobraron al menos 40 vidas a nivel nacional, incluidos nueve miembros de las fuerzas de seguridad, y fue un punto de inflexión en la disposición del nuevo gobierno a reprimir la disidencia.

Los grupos de derechos humanos documentaron casos de redadas agresivas por parte de soldados en Barquisimeto que implicaron el uso de gas lacrimógeno y la falta de órdenes de allanamiento en al menos 12 complejos residenciales cerrados.

La demanda estadounidense contra Quero Silva acusó a los soldados bajo su mando de disparar gas lacrimógeno y balas de goma dentro y en dirección a los complejos de apartamentos de las personas; de incendiar el techo de un edificio; de romper las ventanas de los apartamentos, y de dañar edificios y automóviles. Una demandante dijo que su apartamento había sido atacado porque a menudo ayudaba a los manifestantes.

Quero Silva solía estar allí al frente, decía la demanda, supervisando estos operativos militares. Los demandantes lo conocían y dijeron que lo reconocieron mientras estaban bajo custodia o participaban en las protestas, un factor inusual poco común en los casos de derechos humanos en los que las víctimas intentan que los perpetradores rindan cuentas.

Quero Silva regresa a una Venezuela que ha cambiado drásticamente desde que se fue. El ejército estadounidense capturó a Maduro en un recinto en la capital, Caracas, en una operación este año, afirmando que enfrentaría cargos de narcotráfico en Estados Unidos.

El gobierno de Donald Trump respaldó entonces a su vicepresidenta como la nueva líder interina del país, y el presidente Trump declaró que la supervisión de Estados Unidos podría durar años. Seguir leyendo: BBC