En medio de la temporada veraniega, cuando más personas realizan diferentes actividades acuáticas alrededor de la Isla, el reciente informe del Programa de Monitoría de Playas y Notificación Pública del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), reveló que las playas Sixto Escobar, en San Juan, y Tropical Beach, en Naguabo no están aptas para bañistas. Según el informe con fecha del 16 de julio, en ambas playas hay una alta presencia de bacterias enterococos.
De acuerdo con representantes de entidades que promueven el uso adecuado de estos recursos, también alertaron que existen otros factores que pueden impactar adversamente el sano disfrute de las playas, como los desagües ilegales de aguas usadas, las construcciones cercanas y la presencia del sargazo.
Otro informe del Monitoreo Bacteriológico de Playas y la Laguna del Condado, del Estuario de la Bahía de San Juan, con muestras tomadas el 10 de julio, reveló que la playa Vacía Talega y las áreas de calle Aguadilla y calle Cervantes en la laguna no cuentan con los estándares de calidad de agua.
Las entidades consultadas invitaron a las personas a estar informadas con las herramientas disponibles del gobierno y de las diferentes entidades para que puedan tomar precauciones al realizar actividades en las playas.
“La seguridad en las playas es de vital importancia para el DRNA, por eso exhortamos a la ciudadanía a siempre mantenerse en el perímetro establecido por las boyas de demarcación, esa es la zona de bañistas. De igual forma, que los padres y/o tutores velen por los menores de edad en todo momento, así como tomar en cuenta el sistema de bandera en nuestros balnearios”, expresó el secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Waldemar Quiles.
Además de los bañistas, Quiles señaló que a las personas que practican la navegación, “recuerden no entrar a la zona de bañistas, vigilar por donde navegan ante la presencia de manatíes y adherirse a los postulados de la Ley 430-2000”.
Por su parte, el gerente de Programas de la Fundación Surfrider en Puerto Rico, Héctor “Tito” Varela, indicó que se está viendo que playas concurridas tienen constantemente altos niveles de bacterias.
“Hemos tenido datos alarmantes, por ejemplo, en Playa Lala en Rincón… lo que es Rompeolas (en Aguadilla) nos ha salido constantemente con esta problemática, Crashboat paulatinamente, Playa Jobos que nunca salía con una alerta, está saliendo con una alerta constantemente. Recientemente, descubrimos una tubería de agua sanitaria en la quebrada Los Cedros en Isabela, la denunciamos y la Agencia Federal de Protección Ambiental está haciendo una investigación”, relató.
Mencionó que en el Reporte Anual de Aguas Limpias 2024 de la organización, la playa Crashboat ocupó la cuarta posición -de diez entre los estados y territorios de Estados Unidos- en tener constantemente niveles altos de bacterias.
Según dijo, no todas las playas cuentan con un sistema de banderas que alerten a los ciudadanos sobre si están aptas o no, aunque se supone que el Estado sea el que se encargue. Explicó que las banderas rojas simbolizan que no son seguras, mientras que las verdes cumplen con los parámetros. Destacó que las aguas contaminadas pueden producir infecciones de oído, conjuntivitis, irritación, entre otras.
“Para nosotros es fundamental que podamos tener para la salubridad de las personas y el bienestar de la vida marina, las costas con aguas que estén en una calidad óptima”, puntualizó.
De otro lado, la codirectora ejecutiva de la organización Amigxs del Mar, Gabriela Vélez Agosto, indicó que las bacterias como enterococos y E. coli, asociadas a contaminación fecal, no son lo único que afecta la calidad del agua, ya que mediante su iniciativa titulada Mapa de Costas 2.0, han recibido denuncias de ciudadanos -desde el 23 de junio de este año- que evidencian que otros factores están afectando las costas.
Las estadísticas, hasta el día 15 de julio, revelan que hay seis construcciones, nueve estructuras abandonadas, cuatro descargas (aceite, aguas usadas, etc.) y tres vertederos clandestinos y/o escombros.
“Automáticamente que entra algo al mar que no esté cuidado, no esté limpio, va a contaminar. O sea, si estamos tirando el agua de las alcantarillas, eso trae, por ejemplo, la basura, los cigarrillos y esto va directamente al mar. Eso afecta el ecosistema, afecta a los peces, afecta directamente a los corales también y las estructuras abandonadas, es cemento, pintura, plomo que está dejando tirado a en el mar”, expuso.
Sobre si el agua en el archipiélago en términos generales es óptima, la portavoz dijo que “sería irresponsable decir que está óptima por todo lo que mencioné más el sargazo”.
Persiste el sargazo
El sargazo es otro factor que influye en las condiciones del agua y se estima que su llegada se extenderá hasta principios del otoño, indicó el director ejecutivo e investigador principal del Sistema de Observación de los Océanos Costeros del Caribe (Caricoos), Julio M. Morell Rodríguez.
Aunque toda la Isla está recibiendo sargazo, dijo que hay mayor presencia en las costas del este, sureste y sur. Mencionó que este año las costas han recibido gran cantidad de esta alga, que asciende a 30 kilogramos, lo equivale a 66 libras.
La exhortación del profesor es que la ciudadanía observe y busque datos de la playa que va a visitar, ya que la única manera de identificar las playas con altas concentraciones de esta alga es con la visión.
Entretanto, el DRNA continúa atendiendo las peticiones que hacen los municipios para recoger el sargazo en exceso. Aclaró que la agencia cuenta con un protocolo de sargazo y que cualquier persona, a través de la página web de la agencia, puede notificar la presencia de estas algas.
“Así es que nosotros nos enteramos, nosotros no estamos patrullando para buscar sargazo, porque ciertamente yo no tengo la capacidad para patrullar la Isla y estar buscando sargazo. Yo tengo que concentrarme en las áreas donde se me pide ayuda”, sostuvo Quiles. Fuente: El Vocero.
