Condado Orange pierde 8,000 estudiantes y dos tercios de la caída son alumnos inmigrantes

Las escuelas públicas del Condado Orange perdieron alrededor de 8,000 estudiantes en un año, una disminución que coincide con la incertidumbre migratoria que enfrentan algunas familias y con cambios en las protecciones federales para inmigrantes. De esa reducción, 5,306 corresponden a estudiantes clasificados como inmigrantes en los registros del distrito escolar.

Los datos de Distrito Escolar del Condado Orange (OCPS por sus siglas en inglés) muestran que el número de estudiantes incluidos en esa categoría pasó de 18,517 en octubre de 2025 a 13,211 en octubre de 2026. La diferencia representa una reducción de aproximadamente 28.7% en un año.

La caída ocurre mientras algunas familias inmigrantes expresan preocupación por su situación en Estados Unidos y por las posibles consecuencias de los cambios en las políticas migratorias.

Los registros del distrito también muestran reducciones importantes entre estudiantes de determinadas nacionalidades. Entre los ciclos escolares 2025-2026 y 2026-2027, el número de estudiantes venezolanos clasificados en esta categoría disminuyó de 3,633 a 1,904, una diferencia de 1,729 alumnos. En el caso de los estudiantes haitianos, la cifra pasó de 2,110 a 1,395, una reducción de 715.

Ambas comunidades han enfrentado cambios en el Estatus de Protección Temporal (TPS), un programa migratorio que permite a ciudadanos de determinados países permanecer y trabajar legalmente en Estados Unidos mientras se cumplan las condiciones y requisitos correspondientes.

La matrícula de estudiantes venezolanos clasificados como inmigrantes cayó en 1,729 alumnos entre los ciclos escolares 2025-2026 y 2026-2027. La disminución coincide con el fin, previsto para el 2 de octubre de 2026, de una extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) para venezolanos.

Este programa permite que las personas elegibles permanezcan y trabajen legalmente en Estados Unidos mientras sus protecciones estén vigentes. La terminación de esas protecciones pudo aumentar la incertidumbre de algunas familias sobre su futuro en el país. Sin embargo, los datos escolares no permiten determinar cuántas familias retiraron a sus hijos por ese motivo ni si abandonaron Florida.

La clasificación de estudiante inmigrante utilizada en los registros educativos tampoco equivale a una identificación de personas indocumentadas. Se trata de una categoría educativa federal que considera, entre otros criterios, el nacimiento fuera de Estados Unidos y el tiempo de asistencia a escuelas estadounidenses.

La incertidumbre de las familias y el futuro de las escuelas

Integrantes de la junta escolar de OCPS han señalado que el miedo relacionado con las políticas migratorias puede influir en las decisiones de algunas familias. También se han reportado casos de personas que abandonaron Florida Central o que optaron por educar a sus hijos en casa.

La caída también ocurre en un escenario de cambios demográficos, menor natalidad, dificultades para acceder a vivienda asequible y mayor disponibilidad de alternativas a las escuelas públicas tradicionales, incluidos los programas de vales escolares financiados con recursos públicos.

La reducción de alumnos representa un desafío financiero para el distrito, cuyos ingresos y necesidades operativas dependen, entre otros factores, de la cantidad de estudiantes atendidos. OCPS ha enfrentado ajustes presupuestarios, medidas de control de contrataciones y reorganizaciones de personal y escuelas.

El distrito necesita determinar dónde se concentra la pérdida de matrícula y cómo distribuir sus recursos ante una demanda menor en determinados planteles. Al mismo tiempo, las autoridades educativas deben distinguir entre las familias que se trasladaron, los estudiantes que cambiaron de escuela y aquellos que dejaron de cumplir los criterios de la clasificación migratoria. Seguir leyendo: Univision