Chicago suma más de un mes de protestas continuas

Desde hace meses, el presidente Donald Trump ha estado amenazando con enviar agentes de inmigración y tropas de la Guardia Nacional a Chicago, Illinois, un estado demócrata. La intención del mandatario es combatir lo que él considera un problema de delincuencia fuera de control.

En las últimas semanas, se ha registrado la llegada de agentes federales a Chicago, quienes han implementado una campaña de control migratorio a gran escala denominada “Operación Midway Blitz”, con operativos y redadas en diferentes puntos de la ciudad, incluso en el centro de Chicago hace apenas unos días.

Sin embargo, el gobernador J.B. Pritzker, el alcalde de Chicago Brandon Johnson y diversos líderes comunitarios han rechazado las medidas impuestas por el presidente, expresando que Illinois no quiere la presencia de la Guardia Nacional. Pritzker lo ha calificado como “ilegal” y “antiestadounidense” la intención del presidente Trump de enviar tropas a Chicago.

El sábado 4 de octubre por la mañana, Pritzker anunció que el mandatario le había dado un ultimátum.

“Esta mañana, el Departamento de Guerra de la Administración Trump me dio un ultimátum: moviliza a tus tropas o lo haremos nosotros”, dijo Pritzker en un comunicado.

“Es absolutamente escandaloso y antiestadounidense exigirle a un gobernador que despliegue tropas militares dentro de nuestras propias fronteras y en contra de nuestra voluntad”.

Sin embargo, la portavoz de la Casa Blanca, Abigail Jackson, confirmó que el presidente autorizó el uso de miembros de la Guardia Nacional de Illinois, citando lo que describió como “disturbios violentos y anarquía en curso” que los líderes locales no han logrado contener.

Se espera el despliegue de 300 miembros de la Guardia Nacional de Illinois con el objetivo de “proteger a los agentes federales y los bienes del gobierno en Chicago”.

Ciudadanos, organizaciones y varios líderes comunitarios también se han sumado al rechazo de esta medida.

Desde hace más de un mes, han convocado protestas en diferentes puntos de la ciudad, siendo una de las más concurridas la realizada frente a las instalaciones de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Broadview en las afueras de Chicago.

Las manifestaciones, con gran afluencia de personas, se han ido intensificando la respuesta de los agentes, quienes han utilizado gas pimienta, gas lacrimógeno, balas de goma y granadas de humo para dispersar a los manifestantes.

Mientras tanto, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) reconoció el tiroteo de una mujer en el suroeste de Chicago.

El tiroteo tuvo lugar en la intersección de West 39th Street y South Kedzie Avenue, en el suroeste de Chicago, aproximadamente a 25 minutos en coche del Centro de Procesamiento de Broadview, donde se desarrollaba la protesta.

En un comunicado, informó que agentes de la Patrulla Fronteriza “fueron embestidos por vehículos y acorralados por diez autos” y que, al intentar salir de su vehículo atrapado, “un sospechoso intentó atropellarlos, lo que obligó a los agentes a disparar en defensa propia”.

La mujer que recibió el disparo era ciudadana estadounidense y portaba un arma semiautomática, según la portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, quien añadió que la mujer había sido mencionada en un boletín de inteligencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) la semana pasada por divulgar información personal de agentes federales.

Posteriormente, el DHS la identificó como Marimar Martínez y precisó que se encuentra bajo custodia del FBI tras haber sido atendida y dada de alta del hospital. Además, informó que Anthony Ian Santos Ruiz, conductor de otro vehículo involucrado en el intento de embestida, también fue detenido.

Durante la protesta, los manifestantes exigieron mejores condiciones para las personas detenidas en los centros de procesamiento de ICE, señalando la falta de camas, mantas y acceso adecuado a la higiene. Al menos 12 personas fueron arrestadas, y se registraron empujones y tensos intercambios entre manifestantes y agentes policiales.

Esta sería la quinta semana consecutiva en la que manifestantes se reúnen frente al centro de detención de ICE en Broadview, Chicago. Fuente: Univision