Activistas y grupos ambientalistas, incluido el Sierra Club, demandaron al gobierno de Puerto Rico el lunes por la ubicación planificada de docenas de proyectos de energía renovable destinados a aliviar los problemas energéticos del territorio estadounidense.
La demanda afirma que los proyectos se construirían en tierras que son ecológicamente sensibles y de alto valor agrícola, una violación de las leyes locales.
Los grupos solicitaron que un juez prohíba que varias agencias del gobierno local aprueben proyectos en dichos terrenos, y señalaron que, en cambio, deberían construirse sobre techos, estacionamientos, vertederos en desuso y terrenos previamente contaminados.
“La pérdida de tierras agrícolas de primera calidad para instalar proyectos solares de magnitud industrial es un grave ataque a la seguridad alimentaria de Puerto Rico, que ya se encuentra en precarias condiciones”, dijo David Sotomayor, profesor de suelos.
El buró de Energía de Puerto Rico ha aprobado 18 proyectos en más de 2,000 hectáreas que según la demanda están clasificadas como reserva agrícola especial y suelo rústico especialmente protegido.
Mientras tanto, una vocera del Departamento de Justicia de Puerto Rico, que también fue nombrada en la demanda, dijo que la agencia no había recibido una copia de la demanda y no ha podido revisarla.
Los grupos que demandaron también acusaron al buró de Energía de retener los nombres de los proyectos y otros detalles debido a la supuesta confidencialidad, señalando que tuvieron que acudir a los tribunales para obtener lo que se supone que es información pública.
La demanda se produce cuando el gobierno de Puerto Rico se prepara para considerar docenas de proyectos adicionales de energía renovable en un intento por disminuir su dependencia del petróleo. El petróleo representa casi el 60 % del uso de energía de la isla, seguido del gas natural con un 28 %, el carbón con un 12 % y las energías renovables con solo un 2 %, según la Administración de Información Energética de EE. UU.
